miércoles, 24 de junio de 2020

Serie de Santa Teresa de Jesús de Josefina Molina . En Santa María de Úbeda.


Dos secuencias de la Serie Teresa de Jesús. Rodadas en la década de 1980, en el Claustro de Santa María.
Teresa de Jesús es una película española dirigida  por Josefina Molina, resumen de la serie del mismo nombre emitida por Televisión española. La música, tanto para la serie como para la película, fue compuesta por José Nieto.
Esta versión de Josefina Molina está basada en la película de mismo título que Juan de Orduña había dirigido en 1961

Esta serie fue emitida por Televisión Española en 1983, es decir, el mismo año en que se cerró al culto la Basílica de Santa María de los Reales Alcázares.. Y fue dirigida por Josefina Molina e interpretada por Concha Velasco, una actriz por entonces ya consagrada en cine, teatro y televisión. Los finales de los setenta y principios de los ochenta (cuando aún no existían las televisiones privadas) fueron años gloriosos para series televisivas de una enorme calidad artística y técnica, como “La barraca”, “Cañas y barro”, aquella “Fortunata y Jacinta” interpretada por Ana Belén, “Los gozos y las sombras” con Amparo Rivelles y Charo López…

La serie contó con un equipo con más de 100 personas que vivieron, durante nueves meses, una auténtica trashumancia por escenarios naturales de Ávila, Cáceres, Segovia (verán ustedes el interior de El Alcázar), y Úbeda (Claustro de Santa María de los Reales Alcázares) en pueblos como Madrigal de las Altas Torres, La Alberca en Salamanca y en los Estudios Bronston y Chamartín de Madrid. La serie fue un gran éxito.


La historia comienza con Teresa enferma a los 23 años y cada capítulo tiene como base uno de su escritos: Camino de Perfección, Cuentas de Conciencia, Fundaciones, etc.

Fuente: 
Wikipedia

sábado, 9 de mayo de 2020

Risus Paschalis en Santa María de los Reales Alcázares de Úbeda.



Risus Paschalis en Santa María de los Reales Alcázares de Úbeda.

Lameculos del Claustro de la Basílica de Santa María.
Risus Paschalis: el ritual cristiano de orgías y masturbación dentro de iglesias en Semana Santa, durante la Edad Media.

 Y consistía en que, tras la dureza y la austeridad de la Cuaresma, el día de Pascua llegaba el momento de solazarse, de superar la tragedia de la muerte de Cristo a través de una actitud de burla hacia ella y hacia el demonio, ensalzando así el triunfo del hijo de Dios.
La catedral de Colonia, la mayor del mundo, cuya primera piedra fue colocada por el Arzobispo Konrad von Hochstaden en 1248, en el mismo lugar de la antigua catedral erigida en el siglo IX. El Ayuntamiento de Colonia, el más antiguo de Alemania, quiso honrar al arzobispo con la colocación de su escultura en la fachada principal de la villa, acompañado de otros ilustres personajes.

En el capitel que soporta la imagen del arzobispo, hay una imagen grotesca y jocosa de un hombre haciéndose una felación. Lo que sucedió es que los miembros del gremio de la construcción tenían bien claro a quien querían burlar y de quien querían hacer mofa (se cree que fue la protesta silenciosa ante ese hombre siniestro con tanto poder que, para financiarse la carísima y auto propagandista nueva catedral de Colonia lo que hizo fue subir los impuestos al pueblo sobre el lúpulo (el componente que se añade a la cerveza).



En el claustro medieval, de la hoy Basílica de Santa María de Úbeda, con seguridad realizaban los árabes sus abluciones, pues era el patio de la mezquita.

El claustro  es obra gótica de finales del siglo XV  (pilares) y principios del XVI (bóvedas góticas costeadas por el Canónigo de la Colegial Becerra, bajo mandato del Obispo Alonso Suárez), ocupa total o parcialmente el lugar donde estuvo el patio de la mezquita.

Las galerías son de arcos apuntados sobre pilares rectangulares, similares a los del interior, mientras las bóvedas de posterior construcción, son de crucería simple en los lados Este y Oeste, y de terceletes en el Norte. Algunos azulejos decoran  los pilares haciendo Cruz.

Sorprendentes son las capillas que lo rodean, de relativamente bajas y cobijadoras bóvedas de crucería, como la Capilla de las Bolas o la de los Toreros.

Lo que más me llama la atención de este claustro, es la escenificación monstruosa sexual y pecaminosa de la decoración escultórica de los capitales. Con escenas de lameculos incluso con felaciones que simbolizan el  “Risus Paschalis”. También hay los que muestran salamandras, animales y seres fantásticos. Por último decir que en otros muchos capiteles, menudean los escudos del Canónigo Becerra, y  del Obispo Alonso Suárez de la Fuente del Sauce.

Risus Paschalis: las misas que terminaban en orgías durante la Edad Media

Risus Paschalis en los capiteles del Claustro de  Santa María de los Reales Alcázares de Úbeda



Detalle del Claustro del siglo XV-XVI. Y Escudo del Canónigo Becerra. Fotos Francisco Miguel Merino Laguna.

Suele creerse que la actitud de la Iglesia hacia la sexualidad siempre ha sido pacata, dominada por la represión y mediatizada por la moral tradicional. En consecuencia, todo lo relacionado con ella pasaría a reprimirse y ocultarse en una actitud medieval. Es un error doble porque ni siempre ocurrió así ni la Edad Media fue la etapa más oscurantista, pese a lo que se cree y a que San Agustín hizo lo que pudo en el plano negativo. Y para demostrarlo, basta con echar un vistazo a buena parte de la iconografía artística de iglesias y catedrales, en las que capiteles, sillerías y gárgolas, entre otros elementos decorativos, a veces parecen un catálogo del Kama-Sutra. En aquel tiempo, la iglesia no se consideraba, como actualmente, un edificio sagrado donde se desarrolla la liturgia, el oficio de la misa y la confesión. Significaba mucho más que eso. Los motivos eróticos decorativos, de muchas Catedrales e Iglesias así lo demuestran.

Aún hoy, los expertos no se ponen de acuerdo en el motivo de que una iconografía tan irreverente aparezca en lugares destinados al culto. Para algunos especialistas, el fenómeno es producto de la relajada moral imperante en el mundo medieval. Para otros, tales representaciones eran fruto de las incumplimientos burlescas de los maestros escultóricos. No faltan los que ven en estas figuras un reflejo de las herejías de la época, como las encarnadas por los valdenses, bogomilas y albigenses o cátaros. Estos grupos, sin embargo, más que una vida desenfrenada, lo que predicaban y practicaban era justo lo contrario: una existencia ascética y virtuosa.

Se barajan tres teorías que motivan la profusión de esta erótica iconografía en templos e iglesias: La primera defiende que su objetivo era mostrar el castigo infernal que provocaba el pecado de la carne y la lujuria. La segunda, que la iconografía buscaba fomentar el acto sexual, el erotismo y con ello la reproducción, en una época con una altísima mortandad infantil y una esperanza de vida muy corta. La tercera, unida con la anterior, defiende que reflejaría los cánones morales de la sociedad de aquel tiempo, muy liberal en lo relativo al sexo.

Cabe referir aquí una manifestación que perduró en la Iglesia romano-católica durante más de mil años, conocida con el nombre de risus paschalis, la “risa pascual”. Ella significaba la simbolización del placer genital-sexual en el espacio sagrado, en la celebración de la mayor fiesta cristiana, la Pascua.

Era una de las mayores manifestaciones de la sexualidad y el humor dentro del espacio sagrado, en la que se celebraba la alegría de la Pascua frente a la tristeza de la Cuaresma, ensalzando a través de la burla el triunfo de Cristo sobre la muerte.

El sacerdote debía provocar la risa en el pueblo durante la misa de la mañana de Pascua. Para conseguirlo utilizaba los medios que tenía a su alcance, pero sobre todo un buen puñado de recursos cargados de contenido sexual. Contaba chistes picantes, usaba expresiones eróticas, utilizaba marionetas, hacía gestos obscenos, simulaba relaciones sexuales y hasta enseñaba LOS GENITALES, para arrancar las carcajadas de sus fieles. El pueblo carcajeaba las gracias, se contagiaba de la alegría y alimentaba con nuevas bromas y burlas la celebración de la Pascua.

La tradición nació en Francia durante el siglo IX, se extendió por todo el norte de Europa, Italia y España. Sin embargo, donde realmente caló esta celebración fue en Baviera. Se cuenta que allí la Risus Paschalis rozó el desenfreno total y que incluso varios actos sexuales explícitos se celebraron dentro del templo.

Los primero en tomar medidas fueron los protestantes cuya austeridad no casaba con esta celebración. Sin embargo y tras la reforma el Concilio de Trento en el XVI, la Iglesia Católica también decretó su prohibición, Roma empezó a verlo con malos ojos y a la prohibición decretada por el papa Clemente siguió la de Maximiliano III, príncipe elector del Sacro Imperio Romano Germánico.  Así, la alegría y el sexo quedaron desterrados de las homilías, hasta el día de hoy.


Tendemos a decir que la iglesia siempre ha oprimido la sexualidad y la ha reducido meramente a la reproducción, eliminando el placer y reduciéndolo al plano privado en el seno familiar. Sin embargo, el Risus Paschalis te va a demostrar lo contrario.

No hay más que echar un vistazo a ciertos elementos decorativos de iglesias y Catedrales, como demuestran, por ejemplo los capiteles del Claustro Medieval de la Basílica de Santa María de los Reales Alcázares.

Increíble, pero cierto. Sí que ha cambiado la iglesia.

El origen del Risus Paschalis puede rastrearse a partir de las fiestas paganas que marcaban la llegada de la primavera en la Antigua Grecia, e involucraban rituales asociados con la fertilidad, los órganos sexuales y el placer y los dioses helénicos asociados con ellos, de ahí que el cristianismo primitivo los adoptara y posteriormente tergiversara hasta hacerlos desaparecer.


En distintas celebridades griegas como las faloforias, los gefirismos y las eleusinas, la dinámica en honor a Dionisio y a las diosas Deméter, Perséfone y Baubo (esta última asociada a la vulva) era similar al Risus Paschalis.

El chupón de Santa María.

LA COSTUMBRE HISTÓRICA DEL RISUS PASCHALIS: CUANDO EL SEXO ESTABA PRESENTE EN PLENA MISA.



Fuente:

Fotos Francisco Miguel Merino Laguna.




jueves, 9 de abril de 2020

10 Años de la Construcción de la nueva Cúpula; Capilla del Sagrario de Santa María (Capilla de Jesús Nazareno).


10 Años de la Construcción de la Cúpula y pechinas de pladur  con moldura de escayola.


Capilla de Jesús Nazareno en 1995; Durante las largas obras de consolidación y reconstrucción, a que fue sometida la Basílica de Santa María, hubo de demolerse, la antigua Cúpula y pechinas de la Capilla de Jesús o del Sagrario; al presentar ruina en toda su estructura, al igual que la estructura de la cubierta de la misma capilla. Foto de Morón, José

Capilla de Jesús Nazareno. Abril de 2011; tras la terminación de las largas obras de la Iglesia.
(pincha en aquí para descargarte el articulo en PDF)

El pladur o también denominado cartón yeso o placa de yeso laminado (PYL) es un material de construcción muy versátil y utilizado en las reformas de viviendas tanto para la construcción de tabiques interiores, falsos techos y paredes. El método más general de utilización del pladur es utilizarlo en forma de placas, paneles o tableros con medidas estándar.
El pladur básicamente está formado por una placa de yeso laminado entre dos capas de cartón, por lo que sus componentes principales son yeso y celulosa, de forma que se combina la buena resistencia a la compresión del yeso con la buena resistencia a la flexión que le da el cartón.
Las placas de yeso laminado están formadas por un núcleo cortafuego encapsulado en grueso papel, que generalmente es de papel reciclado, con un acabado natural en la cara frontal y de un papel duro en la parte posterior, lo  que permite maniobrar y cortar fácilmente, con una navaja o cúter, de forma que facilita así su instalación y la aplicación de forma rápida y sencilla de cualquier tipo de acabado o recubrimiento, ya sea pasta, azulejo o pintura.
¿POR QUÉ UTILIZAR PLADUR PARA OBRAS Y REFORMAS?




La mejora en la calidad de sus materiales y tecnologías aplicadas a ellos, sus numerosas posibilidades de uso en reformas y obras de todo tipo, su versatilidad en los diseños, sumado a su bajo precio de mercado han convertirlo a este elemento de la construcción en un producto tremendamente popular.
Pechinas de pladur  con moldura de escayola en la Capilla de Jesus, quizá este término para muchos sea desconocido o suene extraño, por ello en esta publicación vamos a tratar de aclarar este concepto, de qué forma aparece en la Capilla de Jesús Nazareno y cuál es su función.


Cúpula de pladur

Este trabajo nos muestra lo maleable que puede llegar a ser el pladur, solo basta con humedecerlo bien por la parte trasera (hay que hacer al papel unos cortes) eso  no lo enseña, para que el material coja bien la humedad y así poder doblarlo sin que se rompa.  donde nos hacemos una idea como se construye una cúpula con pladur.
(Pincha en el enlace, para ver video
  
Definiciones de Pechina:
Pechina: Cada uno de los cuatro triángulos curvilíneos que forman el anillo de la cúpula con los arcos torales sobre los que estriba. Diccionario de la Real Academia Española.
Pechina: Cada uno de los cuatro triángulos esféricos que sirven para pasar del cuadrado del crucero al círculo de la cúpula que sostienen. Diccionario de Términos  Arquitectónicos.
Pechina (del catalán petxina ‘valva, concha’), en arquitectura, es cada uno de los elementos estructurales y constructivos que resuelve el encuentro entre la base circular de una cúpula y un espacio inferior cuadrado o poligonal. También permite pasar de una cúpula elíptica a una planta rectangular. Diccionario de Elementos Arquitectónicos.


A través de estas definiciones podemos observar como se trata de un elemento estructural y no simplemente decorativo. Su forma es fácilmente identificable al ser un triángulo esférico, presenta una superficie limitada por tres arcos de circunferencia. Son superficies triangulares cóncavas que unidas entre sí por los vértices cierran en la parte superior la base que sirve para el arranque de una bóveda o cúpula.
¿Cuál es el origen de las pechinas?   
Los primeros en utilizar este elemento estructural fueron los romanos, pero no fue hasta el siglo VI, con el Imperio Bizantino donde adquirió su máximo esplendor, el mejor ejemplo es la cúpula sobre pechinas de la Mezquita de Santa Sofía. Posteriormente se utilizó en el románico, renacimiento, barroco y la arquitectura musulmana.


Pechina del siglo XVII, del Altar Mayor de Santa María. Foto de Francisco Laguna Medina.

 ¿Cuál es su función?


La función de las pechinas es de transmitir el peso de la cúpula a pilares, pilastras o muros, mediante arcos o cúpulas semiesféricas que los vinculan lateralmente.
Su utilización se hace patente a partir del Renacimiento, y al estar ubicadas en un lugar visible, y preferente de un edificio,  suelen presentarse decoradas,
Esta decoración suele ser  a base de escudos o medallones en época renacentista, o bien a base de pinturas o yeserías durante el Barroco, volviéndose preferentemente lisas durante el periodo Neoclásico.

10 Años de la Construcción de la Cúpula y pechinas de pladur  con moldura de escayola, de la capilla de Jesús.
La capilla de Jesús en la Basílica de Santa María. Es la más espaciosa, del templo. Su exterior presenta una portada gótica florida, procedente de otra Capilla de la misma Iglesia, y la cuál hacía de altar y se trasladó aquí para hacer de portada en el año 1895, por el Prior Monteagudo, se cierra con una artística reja realizada en Sevilla dicho año.


Trabajos de Construcción de la nueva Cúpula, Mayo de 2010. Foto Alberto Román

El interior es muy sencillo en planta y alzado: está formado por  pilastras adosadas en los ángulos y cúpula sobre pechinas de nueva construcción, que sustituye, a la anterior del siglo XVII. Todo aparece enlucido y en los muros sólo destacan dos hornacinas, un altar de piedra y la puerta de la antigua sacristía del siglo XVII,  responde a una puerta dintelada, jambas lisas, entablamento sobre ménsulas, predominio de la decoración geométrica. En la parte superior aparece una cartela entre angelotes y pináculos. El altar también del siglo XVII, es una  estructura arquitrabada sobre columnas de fuste liso.
En este altar, se levanta el artístico baldaquino, realizado por Palma Burgos en la década de 1950. En 2011, la restauración y dorado del baldaquino de Jesús, del retablo de la Virgen (que ha sido modificado y ampliado, ganando en belleza) y del altar de la Santa Cruz, ha sido realizado con absoluta profesionalidad por la empresa Arte y Restauraciones Moreno y por el carpintero y ebanista Nicolás Rojas Barrionuevo; gracias al brillante trabajo de todos ellos, y de distintos directivos, le ha sido devuelto todo su esplendor al patrimonio de la Capilla de Jesús.
Durante las largas obras de consolidación y reconstrucción, a que fue sometida la Basílica de Santa María, hubo de demolerse, la antigua Cúpula y pechinas de la Capilla de Jesús o del Sagrario; al presentar ruina en toda su estructura, al igual que la estructura de la cubierta de la misma capilla.
La nueva Cúpula y pechinas de pladur  con moldura de escayola, con que cuenta el citado recinto, se realizó en el año 2010 por la empresa  Áviladecoración https://aviladecoracion.com/ , durante la quinta y última fase de restauración de la iglesia de Santa María de los Reales Alcázares.
Ávila Decoración es una empresa dedicada al diseño, Ejecución y Equipamiento de locales comerciales, viviendas y otras infraestructuras, desde 1975. Dicha empresa se sitúa en el Polígono Industrial Los Olivares de Jaén (Capital).
A continuación, imágenes cedidas por Aviladecoración, durante la construcción de la Cúpula, que acabamos de describir.













Fuente_ http://jboiza.blogspot.com/2012/03/cupula-de-pladur.html
https://vbedarecatada-santamaraubeda.blogspot.com/search/label/Capilla%20De%20Nuestro%20Padre%20Jes%C3%BAs

sábado, 4 de abril de 2020

Juan Ángel López Barrionuevo; Revista Virgen de Gracia número 26

Artículo que preparé para la Revista Virgen de Gracia 2020 núm. 26;  y que por motivos ajenos, motivados por la actúal crisis sanitarias, que estamos padeciendo actualmente debido a la pandemia del Covid-19;  no se ha podido publicar. Ya que la Hermandad solo a podido publicar un boletín informativo, sobre los actos y vida anual cofrade.

El Artículo en Cuestión es:

Antiguo Santuario de Madre de Dios Del Campo; y su Relación con la Cofradía de Nazarenos Nuestra Señora de Gracia.

pincha aquí en  letra , para descargarte el articulo.




viernes, 20 de marzo de 2020

Santa María de los Reales Alcázares, clausura por Covid-19




Después de 9 años de su reapertura a la Cultura, ( tras 28 años de cierre, por obras), la Basílica de Santa María de los Reales Alcázares, se vuelve a cerrar a las visitas por decreto de estado de emergencia, anunciado por el gobierno de España, a causa de la pandemia del Coronavirus.

martes, 3 de marzo de 2020

Santa María de los Reales Alcázares; Llena Eres de Gracia.

Lopez Barrionuevo

Juan Ángel López Barrionuevo
Capilla Mayor de Santa María; Fotos de Juan Ángel López Barrionuevo.

Hoy 3 de Marzo de 2020;  dan comienzo los cultos en honor a Nuestra Señora de Gracia, que tendrán su máximo exponente el próximo sábado día 7 con la celebración de la FIESTA PRINCIPAL de la Hermandad de Nazarenos de la Titular Homónima.

Excelente altar instalado en la Capilla Mayor, de la Basílica de Santa María,  por la Hermandad Nuestra Señora de Gracia
Capilla Mayor de Santa María; Foto Hermandad Virgen de Gracia.


sábado, 9 de noviembre de 2019

Procesión extraordinaria por el 150 aniversario de la veneración de la imagen de Jesús Nazareno en la Basílica de Santa María de los Reales Alcázares

Procesión extraordinaria por el 150 aniversario de la veneración de la imagen de Jesús Nazareno en la Basílica de Santa María de los Reales Alcázares




El Sábado 9 de noviembre de 2019 se ha celebrado la Solemne Fiesta de Acción de Gracias a partir de las 18:30 horas en la Basílica de Santa María. Posteriormente se ha llevado a cabo el acto de oración de la VÍA MISERICORDIAE; desde el interior de la citada Iglesia, a las calles de Úbeda y paradas en las antiguas sedes canónicas de la Cofradía.

Cuadro que sirve de imagen a una importante efeméride como es el 150 aniversario de la veneración de la imagen de Ntro. Padre Jesús en Santa María de Úbeda

domingo, 27 de octubre de 2019

Recorrido por todos los templos ubetenses para seguir las huellas de Cristo

Recta final de la celebración en Santa María. / ROMÁN


ALBERTO ROMÁNÚbeda
Cientos de personas recorrieron durante la jornada de ayer las iglesias de Úbeda, donde todas las imágenes cristíferas de la ciudad y Nuestra Señora de la Soledad estuvieron expuestas en devoto besapié, para lo cual existió un enorme trabajo previo de las cofradías y parroquias al objeto de prepararlo todo adecuadamente. Ocurrió así por el Solemne Besapié Magno organizado por la Unión de Cofradías de Semana Santa bajo el lema 'Tras las huellas de Cristo', con motivo de la clausura del Año de la Misión. Hubo además exposición, repique general de campanas, música, procesión, eucaristía y adoración del santísimo. Y los templos y diferentes monumentos histórico-religiosos fueron visitables.
Cada talla permaneció en su lugar de culto y veneración de diez y media de la mañana a una y media de la tarde y de cinco a siete de la tarde, existiendo un horario concreto en cada templo para el acompañamiento musical de un quinteto de la Sociedad Filarmónica de Nuestra Señora de Gracias, interpretando las diferentes marchas dedicadas a estas imágenes.
Posteriormente, a las siete y media, desde la iglesia de la Purísima Concepción de las Carmelitas Descalzas se desarrolló la procesión de la Cruz de la Misión acompañada por las parroquias, hermandades, cofradías, grupos parroquiales, instituciones religiosas, corporación municipal de Úbeda y Sociedad Filarmónica de Nuestra Señora de Gracia. Desembocó en la Basílica Menor de Santa María de los Reales Alcázares, donde hubo un acto de adoración al Santísimo Sacramento seguido de procesión claustral y bendición.
Durante la jornada también abrieron de manera especial para todos los participantes en este Solemne Besapié Magno el Museo de San Juan de la Cruz, la Sacra Capilla del Salvador del Mundo, el Palacio de Juan Vázquez de Molina, el Hospital de Santiago, la iglesia de las Carmelitas Descalzas y la iglesia de San Lorenzo. Y se pudo visitar la exposición 'Los tesoros de la clausura' en el convento de la Inmaculada Concepción y otra muestra de arte sacro en la iglesia de Santo Domingo.

Prolegómenos

Un día antes, el viernes, en el Palacio de Don Luis de la Cueva, se desarrolló una mesa redonda cofrade, teniendo como tema central el 'Presente y futuro de la Semana Santa de Úbeda'. Se contó con la participación del sacerdote Jesús Manuel Monforte Vidarte, el presidente de la Unión de Cofradías, Felipe Torres Villalba, y el cofrade y director de la Agrupación Musical Ubetense, Rafael Martínez Redondo. Moderó Felipe Villalba Alameda.

Y en las jornadas previas tuvo lugar la conferencia cultural 'La iconografía cristológica en la Semana Santa ubetense' a cargo del historiador José Miguel Gámez Salas, y una eucaristía, veneración del 'lignum crucis' y concierto de los Seises en la Sacra Capilla del Salvador del Mundo.

martes, 30 de julio de 2019

Fiesta en honor de Santa María de los Reales Alcázares.Tradición Recuperada.

CULTOS
Fiesta en honor de Santa María de los Reales Alcázares.
Animamos a todos nuestros hermanos y devotos a tomar parte en esta recuperada celebración en honor a la Titular de la Iglesia Mayor de Úbeda.
La misma tendrá lugar el próximo día 14 de agosto a las 21 horas en la Basílica Menor de Santa María de los Reales Alcázares

sábado, 27 de julio de 2019

El Obispo Pos tridentino Sancho Dávila Toledo, promotor de las Fachadas Principales de la Iglesia de Santa María de Úbeda.


El Obispo Pos tridentino Sancho Dávila Toledo,  promotor de las Fachadas Principales de la Iglesia de Santa María de Úbeda.

Juan Ángel López Barrionuevo.

Dibujo de la Fachada de Santa María en el siglo XIX; Atribuido a Carderera, donde podemos observar la antigua Torre Campanario de la Iglesia.


Como podemos imaginar la iglesia colegial ubetense, durante el siglo XVI no podía ofrecer un aspecto más bronco y medieval: un auténtico baluarte militar en el corazón emblemático de la renovada y aristocrática ciudad en la plaza Vázquez de Molina. Dibujo de Rafael Vañó Silvestre, de como era el aspecto exterior de la Iglesia, antes de la construcción de su actual Fachada.


Santa María a primeros del siglo XX. Foto Gentileza de José Luis Latorre.





Por los trabajos de Almagro García conocemos de un modo indiscutible cual era el estado que debió presentar esta iglesia de Santa María hasta los primeros años del 1600. Ya que hasta construirse las actuales portadas y fachadas, el exterior del templo, estaba configurado por la muralla que cerraba el Alcázar. Hacia 1510 se inicia la construcción de una portada que la abra al "llano", en tiempos del obispo de Jaén don Alonso Suárez de la Fuente del Sauce, destruyendo para ello un trozo de muralla entre dos torreones.

Como podemos imaginar la iglesia colegial ubetense, durante el siglo XVI no podía ofrecer un aspecto más bronco y medieval: un auténtico baluarte militar en el corazón emblemático de la renovada y aristocrática ciudad en la plaza Vázquez de Molina.

Por tal motivo, se opta en el siglo XVII,  de la transformación  del exterior de el templo Colegial con un perfil constructivo uniforme, dado por una gran pantalla arquitectónica, a base de diez pilastras de orden gigante sobre basamento y pedestales resaltados, que la van estructurando en tramos, así como por una tribuna o balconada corrida con clasicistas pináculos, dos ventanales neogóticos cegados y dos espadañas de 1886 con cuatro campaniles cada una y las esculturas en piedra de la Virgen de Guadalupe y San Lorenzo. La nueva fachada principal, con su portada, es contratada por don Antonio de Molina Valenzuela, por mandato del obispo Sancho Dávila, en marzo de 1604, al maestro Martín López de Alcaraz, su proyectista.

La portada norte es muy vandelviriana, adaptándose al esquema de arco triunfal, con tres pisos. El primero con un arco de medio punto, en cuyas enjutas reposan ángeles con elementos de la Pasión, los clavos y la corona de espinas. En los laterales del arco, se disponen columnas corintias pareadas sobre pedestales y, entre éstas hay sendas hornacinas con San Pedro y San Pablo. El piso central descansa sobre un basamento, emergiendo en el centro el escudo del Obispo promotor de la obra, rodeado por la Esperanza y La Fortaleza y, en los laterales, Moisés e Isaías. Sobre el basamento un relieve muestra la Adoración de los Pastores, obra de Luis de Zayas.

Este relieve, obra de Zayas inspirada en un dibujo de Zúccaro grabado por Cort, está coronado por un frontis partido, en cuyo tímpano es albergada una hornacina entre pilastras jónicas con la Imagen de la Virgen Asuncta al Cielo entre ángeles, rodeada por dos jarrones de azucenas, símbolo de virginidad y pureza de la Madre de Dios, mensaje concepcionista que es completado en 1645, año en que el Cabildo municipal aprueba el juramento hecho en defensa del dogma de la Inmaculada Concepción, cuando se ordena la colocación de una inscripción en los pedestales de las columnas del segundo cuerpo: "IN SIGNE HUYUS ECLESIAE CAPITULUM VOTO SE OBSTRIMXIT INMACULATAE DEY PARE VIRGINIS CONCEPCIONIS PROPUGNANDA. ANNO MDCXLV. MARIA SANTISIMA SEÑORA NUESTRA, CONCEBIDA SIN PECADO ORIGINAL".Un medallón con Dios Padre remata la portada. Las espadañas se realizan a finales del s.XIX para sustituir a la vieja torre que aprovechaba el antiguo alminar de la mezquita y estaba muy deteriorada.
La portada de la Consolada, también tiene forma de arco de triunfo, compuesta por arco de medio punto, flanqueado por columnas corintias sobre pedestales, fue trazada por López de Alcaraz, un discípulo y continuador del estilo Vandelviriano en Úbeda. En las enjutas aparecen la Fe y la Caridad y en sus laterales dos hornacinas con San Juan Bautista y San Sebastián. El cuerpo central lo preside la Virgen con el Niño en el interior de una hornacina rematada por venera. La imagen aparece rodeada por los escudos del mismo Obispo promotor de la obra.

Escudo del Obispo Sancho Dávila, en la Casa Parroquial de la Iglesia de San Pablo de Úbeda. Foto Santiago Abella



Como ya hemos dicho anteriormente, el obispo postridentino Sancho Dávila y Toledo ordenó la construcción de las fachadas y portadas exteriores a principios del siglo XVII, para equiparar en importancia la imagen de la antigua colegiata a los edificios de la Plaza Vázquez de Molina.

Sancho Dávila nació en Ávila en 1546, nieto del primer marqués de Velada y hermano del segundo, estudió en Salamanca, de cuya Universidad llegó a ser Rector en cuatro ocasiones, lo que le imprimió un profundo gusto académico y gran erudición. Obtuvo diversas prebendas eclesiásticas y fue ordenado sacerdote, llegando a ocupar la canonjía penitenciaria de Ávila. El 25 de mayo de 1591 fue nombrado obispo de Cartagena, de donde tomó posesión por poderes otorgados a los Inquisidores del Reino de Murcia. Consagrado obispo el 20 de octubre, efectuó su entrada en Murcia el 11 de diciembre de 1591.

En 1600 se le entregó  el obispado de Jaén, donde permaneció tres lustros hasta que fue de nuevo promovido a otra diócesis, la de Sigüenza. En ésta permaneció desde 1615 hasta 1622, cuando se le envió al episcopado de Plasencia, sin duda la mejor diócesis de España después de las metropolitanas.
Toda la actuación pastoral del obispo Sancho Dávila se orienta a la puesta en práctica y ejecución de lo dispuesto en el Concilio de Trento; y no sólo en lo referente a una serie de normas concretas, sino que, plenamente imbuido por el espíritu tridentino, nuestro prelado impregnó todas sus  Diócesis donde gobernó de ese carácter donde la revistió de manera más o menos consciente del talante conciliar. Ya hemos apuntado cómo se desprende del Concilio la exaltación de la figura episcopal, ya sea de manera explícita en los cánones o decretos, ya de forma implícita en el tono en el que se desenvuelve todo el contenido. En cualquier caso, la importancia que consiguen los obispos en sus diócesis no era conocida hasta el momento, y a la vez era garantía de una jerarquía organizada que permitía el mantenimiento en la sana doctrina, amén de una ratificación frente a la  herejía luterana contraria a la Tradición y a la Sucesión Apostólica.

Estaba de visita pastoral por su obispado cuando le sobrevino la muerte en Jaraicejo (Cáceres), a comienzos de diciembre de 1625. La disposición testamentaria ordenaba el traslado de su cuerpo hasta Ávila, pues era su deseo reposar para siempre en la capilla familiar que él y su hermano, el marqués de Velada, habían comenzado a construir en la catedral de la ciudad del Adaja. Sin embargo, no se llevó a efecto el traslado hasta 1648.





Fuentes relacionados:
Almagro García, Antonio (2003). Santa María de los Reales Alcázares de Úbeda: Arqueología, historia y arte. Úbeda: Editorial El Olivo. ISBN 8495244675. OCLC 54370786.

Moreno Mendoza, Arsenio.  La imágen Neoclásica y romántica de Úbeda y Baeza, 2011