Aspecto del interior de Santa Maria; Antes de 1983

martes, 24 de abril de 2018

El Escudo Imperial de Carlos V; en La Basílica Menor de Santa María de los Reales Alcázares.





Detalles del Escudo Imperial de Carlos V, en el cerrojo de la antigua reja del coro, que cerraba hasta la década de 1960, la nave central de la hoy Basílica Menor de Santa María.

Hace unos días y gracias a la información que me fue facilitada por Agustín Ruiz Moreno, (antiguo encargado de las largas obras de restauración, realizadas entre los años 1984-2011, en esta iglesia).



Aspecto general  de la Reja del Coro, donde están los cerrojos con el escudo Imperial de Carlos V, antes de su desmantelamiento,  

 Esta referida información, es que en dos capillas del claustro, como la de los Magaña y Cristo de los Toreros, en las cerraduras de sus rejas, hay un escudo imperial de los Austrias.

Quiero aclarar, que estas rejas,  que cierran dichas capillas, junto a la capilla del Cristo Yacente;  son trozos de la antigua Reja del desaparecido coro, situada en la nave central, y fue desmantelada en la década de los sesenta del siglo XX por mandato del párroco de aquel entonces de la iglesia Diego García Hidalgo, para cerrar dichas capillas.  En cuanto a la autoría, hay general acuerdo en que se debe al maestro Bartolomé.  El primero en atribuir su autoría fue Gómez Moreno  en 1923 y posteriormente en 1983 Domínguez Cubero.

De su estado y composición antes del desarme de la citada década, nos habla José Molina Hipólito: “Esta reja sin puerta y mutilados algunos de su elementos decorativos se levanta sobre dos sencillas banquetas. Los cuatro paños laterales, de barrotes retorcidos, separados por frisos decorados con delfines y terminados en dos cabezas de guerreros. El paño central lleva como tema principal, dos escudas en círculo con dos ángeles tenantes, del obispo D. Francisco Mendoza, que rigió la diócesis de Jaén de 1536 a 1543 y por cuyo mandado se hizo la reja en la primera fecha mencionada. El friso superior está decorado con aves estilizadas, y la coronación con tema de zarcillos y flores. Todos los elementos descritos se conservan modificados en su disposición. Para completar la descripción, basta decir que la coronación se articulaba con balaustres y eses simétricas adosadas a éstos en riguroso verticalismo, salvo en la parte central en la que aparecía una cruz; que los motivos repujados de los frisos iban dorados y que abundaban las rosetas”. Y Ruiz Prieto dice: “El magnífico y espacioso coro que ocupa el centro de la Iglesia se construyó por los años de 1538 a 1550, bajo los auspicios y  el piadoso celo de los obispos de la Diócesis D. Francisco de Mendoza y D. Pedro Pacheco. El primero costeó la grandiosa reja que lo cierra por su frente, obra bien acabada y de especial mérito; el escudo de armas del prelado se ve en el centro de la verja. No hemos hallado el nombre del artífice que labró esta notable obra”.




Aspecto actual de la reja troceada, cerrando en el Claustro las capillas del Cristo de los Toreros y Magaña, (en cuyas capillas están  labradas en forja, el escudo de armas del Obispo Francisco Mendoza y los cerrojos de ambas el Escudo Imperial; y en la Útima foto Capilla del Interior del Cristo Yacente, cerrada también con restos de la citada reja del desaparecido coro).


La reja, en la guerra civil de 1936,  perdió su coronación donde estaba la representación clásica de la Inmaculada, y el escudo de la Iglesia Colegial, afortunadamente se conservó los escudos de armas  de la reja y son del obispo que la costeó Francisco Mendoza y Pacheco.

Francisco de Mendoza y Pacheco (? - Espira, 1543) fue un eclesiástico español, obispo de Jaén y consejero del emperador Carlos V, y gobernó la diócesis de Jaén entre 1538-1543.

Y según creo que por este motivo, al ser este señor consejero  del emperador Carlos V, están los escudos imperiales labrados en chapa, en los cerrojos de dicha reja desmantelada, que en su día cerraba la nave central de la antigua Colegiata de Santa María de los Reales Alcázares.


Ruiz Prieto dice: “El magnífico y espacioso coro que ocupa el centro de la Iglesia se construyó por los años de 1538 a 1550, bajo los auspicios y  el piadoso celo de los obispos de la Diócesis D. Francisco de Mendoza y D. Pedro Pacheco. El primero costeó la grandiosa reja que lo cierra por su frente, obra bien acabada y de especial mérito; el escudo de armas del prelado se ve en el centro de la verja. No hemos hallado el nombre del artífice que labró esta notable obra”.
La reja, en la guerra civil de 1936,  perdió su coronación donde estaba la representación clásica de la Inmaculada, y el escudo de la Iglesia Colegial, afortunadamente se conservó los escudos de armas metálico de la reja y son del obispo que la costeó don Francisco Mendoza y Pacheco.


En cuanto a este escudo imperial  del Emperador Carlos V, era un compendio de los dominios del monarca. Aparecen en él reflejadas, de izquierda a derecha y de arriba a abajo, Castilla, León, Aragón, Navarra, Jerusalén (título que aún ostentan, con carácter simbólico, los Reyes de España), Hungría, Nápoles, Sicilia, Austria, Borgoña, Brabante, Flandes, Tirol y Granada. El escudo iba timbrado con la corona imperial, con el águila bicéfala del Sacro Imperio Romano-Germánico acolada tras él, y el Toisón de Oro rodeando el escudo. A ambos lados del escudo vemos dos símbolos heráldicos de Carlos V: el pedernal (a la izquierda) y el aspa ecotada de San Andrés o Cruz de Borgoña (a la derecha). Curiosamente, sostienen el escudo dos ángeles ocupando el lugar de dos elementos de este escudo que no aparecen: las columnas de Hércules con la leyenda "Plus Ultra". Aunque en los ya aludidos escudos heráldicos imperial de forja, no puede verse bien estos detalles.



Carlos V y su Escudo Imperial, en las Antiguas Carnicerías de Baeza.



viernes, 16 de marzo de 2018

Juan Ángel López Barrionuevo, “Santa María De Los Reales Alcázares, 35 años de Historia (1983_2018)

“Santa María De Los Reales Alcázares, 35 años de Historia (1983_2018)




Articulo de Juan Ángel López Barrionuevo, que aparece en las páginas 25_ 33 de la Revista Compartir 2018, núm.24; que anualmente publica la Cofradía Eucarística de La Santa Cena de Úbeda. 






Cuando era un chaval, en el año 1.994 y contaba con la corta edad de quince años, realicé con mis buenos amigos y amigas de adolescencia, mi primera visita cultural a la entonces recatada ciudad de Úbeda. En aquella visita, el centro histórico ubetense, despertó en mí un cierto interés por el arte, la cultura y la historia que Úbeda, guarda entre sus muros centenarios.

No recuerdo mal, fue un lejano viernes Santo, lluvioso, de aquel citado año de 1.994, cuando aprecié con mis amigos, la salida de la procesión del Santísimo Cristo de la Caída y Nuestra Señora de la Amargura. Tras ver aquel desfile pocesional, nos aproximamos a las entonces clausuradas puertas de la iglesia de Santa María, para poder adentrarnos a su interior,… Entonces despertó en mi interior un interés más reciproco por Úbeda, y de una manera especial por nuestra querida iglesia de Santa María de los Reales Alcázares.

Un especial interés, en conocer todo el arte y la historia, que encierra entre sus muros, tan querida Iglesia, que en aquel entonces llevaba once años cerrada al culto. Meses después, llegó a mis manos un interesante artículo, del desaparecido periódico mensual y a veces bimestral Úbeda 30 días, titulado “Larga y Penosa Restauración” escrito por el historiador ubetense Antonio Almagro García. Aun así, despertó más mi interés por la espera de su apertura a la cultura y al culto. Entonces recordé mis vivencias de cuando tenía cuatro años, y entraba con mis padres a la iglesia, para ver la imagen de la Virgen del Gavellar.

Mis pequeños recuerdos borrosos del templo en una Semana Santa de 1983 cuando yo apenas contaba con la corta edad de cuatro años, y por relatos de otras personas, recuerdo… En donde actualmente han colocado el artesonado, había una serie de bóvedas pequeñas, creo recordar con ventanas dándole luminosidad al techo con bella decoración. En referencia a los recuerdos y colocación de pasos, te comento, que por ejemplo la cofradía de la Columna, colocaban sus tronos, el de la Virgen, delante de la capilla de Cristo de Medinaceli, justo en frente de la entrada. Y el trono del Cristo, se colocaba delante de la capilla de Santa Teresa de Jesús, justo al lado de la puerta de la sacristía. Los pasos de Nuestro Padre Jesús, se colocaban delante de la capilla de la Patrona. La Caída en la parte izquierda del altar Mayor, delante de la monumental capilla de Becerra. Y los del Santo Entierro delante de la capilla donde estaba la pila bautismal. Recuerdo que bajaba todos los días previos a la Semana Santa con mis padres, para ver cómo se realizaba el montaje de los pasos, y eso era una casi "obligación".


En aquel momento, para conocer como es el templo, cogía libros sobre Úbeda, de la Biblioteca de la citada ciudad. Como la segunda edición de “Biografía de Úbeda” de Juan Pasquau; “Guía Histórica Artística” de Úbeda, escrita por Arsenio Moreno Mendoza y sobre todo el libro “Santa María de los Reales Alcázares” de Antonio Almagro García. Buen material, sin duda, para mi inicio al conocimiento e interés de Úbeda.

Cabe decir, que si no hubiese sido por la larga clausura de la Iglesia de Santa María de los Reales Alcázares, no me hubiera gustado e interesado la cultura, el arte, las costumbres e historia de mi querida ciudad. Y tampoco, hubiera sido articulista de publicaciones locales Semana Santa. Recuerdos borrosos, gloriosos y misteriosos de aquel templo de 1.983, recuerdos que quiero que vuelvan a ser una realidad desde aquel 1.994.  Una ilusión, que por fin se hizo realidad, diecisiete años después, justamente  el pasado Domingo 8 de Mayo de 2011.


Algunos datos históricos relacionados con el templo, desde su restauración hasta después de su reapertura.

Desde hace muchos años el templo se ha visto amenazado en su estructura. Así en el siglo XVI se denunció en varias ocasiones su ruina; dos siglos más tarde, en 1776, volvió a ser declarada ruinosa; en 1886 tuvieron que sujetarse algunos pilares para evitar su quiebra definitiva; entre 1913 y 1914 vuelven a reforzarse las naves laterales y la central fue atirantada; en 1931 los arquitectos Luis Berges y Torres Balbás realizan sendos informes sobre el estado ruinoso del templo. Y debido a los múltiples problemas de cimentación y estabilidad de la fábrica se procede a la clausura del templo. En las décadas de 1950 y 1960 se procedió a reedificar pilares, reparar arcos, cubiertas y un largo etcétera. El 18 de julio de 1983 cerraba sus puertas la antigua Colegiata ubetense. En ese momento, comenzaban unas larguísimas obras en el templo, a las que en marzo de 2011 se pone fin. Como quiera que Santa María de Úbeda es el tercer templo en importancia de la provincia, tras las catedrales de la capital y de Baeza, y dado que su singularidad histórica y artística la convierte en una referencia obligada en el marco del patrimonio monumental de Jaén; Santa María llena muchas páginas de la historia de Úbeda: en sus muros ha sucedido gran parte de la historia mayor de la ciudad, pero sobre todo, su claustro, sus naves, han acogido la historia menor, la «intrahistoria» de miles y miles de ubetenses. Santa María ha sido y es el templo de la Virgen de Guadalupe y de Jesús Nazareno, el templo de las grandes solemnidades, el templo de las celebraciones más importantes. Lo mejor de la historia de Úbeda se ha condensado dentro de Santa María. Por eso es un templo que pesa, que pesa histórica y espiritualmente, sentimentalmente, en la historia de Úbeda

Las obras de restauración se iniciaron en 1984 con una actuación de emergencia llevada a cabo por el Ministerio de Cultura, antes de producirse las transferencias en esta materia a la Comunidad Autónoma Andaluza. El primer arquitecto que llevó la obra fue Isicio Ruiz Albusac (Encargado de la reciente restauración del Ayuntamiento de Cazorla), quien procedió a la destrucción de las bóvedas barrocas de yeso, por pensar que eran las causantes de la ruina. Esta destrucción hizo que el templo acabara por desestabilizarse por completo.

Será Enrique Venegas quien tome las riendas de la restauración, haciendo un profundo estudio del edificio, consolidando sus cimientos inestables (verdadero causante de la ruina), así como sus pilares y arcos.

Desde que en 1989, se hizo cargo de la obra el citado arquitecto, se han realizado en nueve actuaciones, casi seguidas en el tiempo, que han consistido en el recalce de la cimentación y refuerzo de los pilares del templo; consolidación y saneado de algunos muros de fábrica; amarre y pilotado del muro de los pies del templo; sustitución de las arcadas laterales, consolidación e incrementado de las dos arcadas centrales y sustitución de cubiertas; resistencia de muros y cubiertas; reparación de las bóvedas góticas de capillas y algunas bóvedas del claustro, recogidas de aguas pluviales y saneamiento general de los patios y claustro; terminación interior de la mayoría de las capillas; aislamiento y retejado de las naves del templo y construcción de los artesonados de madera de las cinco naves del templo; consolidación y restauración de las portadas de la Consolada y de la Adoración; y por último una nueva iluminación eléctrica para el edificio, y la ejecución de una nueva bóveda de piedra tras la puerta de la Virgen de la Consolada. Además se ha intervenido en las dependencias parroquiales, en la antesala y sala capitular, sacristía y la reparación del contrafuerte de piedra de la fachada principal del templo, entre otras acciones. La última actuación se ejecutó en la capilla  de Jesús Nazareno.


Este templo que ha estado veintiocho años cerrada al público, debido a que sus obras no han sido seguidas, sino que se han realizado en varias fases que corresponde a fases de urgencia a las comprendidas entre los años 1983-1984, obras de mal restauración comprendidas entre los años 1986- 1987, actuaciones de emergencia en 1989, obras de consolidación comprendidas entre 1992-1995 y como actuación de emergencia de consolidación entre los años 1997-1998. Y obras de restauración las ejecutadas entre los años 2000-2001, 2002-2003, 2004-2006, 2007-2008 y 2009-2011. Por lo tanto mencionar, que el templo ha estado veinte años en obras, las cuales han tenido un coste de más de seiscientos millones de la antigua peseta.

No exento de críticas, el resultado general de la restauración y salvación del monumento, ha manifestado mayor aceptación que la que se pensaba. Pero lo cierto es que solo cruzar su claustro te sobrecoge y adentrarse a su interior te impresiona.


Continuando con los datos históricos; El 18 de abril de 1996, en la Sala Julio Corzo del Hospital de Santiago, el arquitecto Enrique Venegas dio una conferencia sobre las obras de consolidación que se han desarrollado en este templo.

Día 5 de Abril de 1997, el pueblo de Úbeda se manifiesta ante las puertas de Santa María, en crítica de las eternas obras del templo, que la mantenía cerrada al culto.

En los últimos días del mes de Abril de 1998, la parroquia restaura las campanas de los campanarios de la iglesia. El 1 de Mayo, en la Romería, se hace por primera vez el volteo de campanas y se canta en el claustro, una Salve a la Virgen de Guadalupe, en reivindicación de su antigua sede. Desde ese año, hasta ahora, cuando es día de Romería, la Archicofradía de la Virgen de Guadalupe con su imagen, requiere la apertura de su antigua sede canónica, unos años ha sido dentro del templo y otros años fuera. Así mismo en los años 2007 y 2008 la Archicofradía con su imagen titular ante su capilla, se cantó la Salve y se gritó: “ésta es tu casa”. Lástima que la de “ésta es tu casa” sea la única y puntual reivindicación que los ubetenses hacen para que la iglesia de Santa María se reabra al culto. A finales de 1998, la Antigua Parroquia Mayor de Santa María se une con la Parroquia de San Pablo, formando una nueva Parroquia llamada Santa María – San Pablo a la que pertenece las siguientes iglesias Santa María de los Reales Alcázares, San Pablo, San Pedro y San Millán.

Finales del mes de Abril de 1999, el entonces Vicario José Lomas Mayas, se reúne con los Hermanos Mayores de las Cofradías Religiosas que tienen su sede canónica en este templo para fundar la “Asociación Amigos de Santa María”, con el fin de recaudar fondos económicos, para todo el mobiliario, objetos de culto, etc. Que necesite el templo una vez que esté abierto al culto cristiano.

El 15 de Abril de 2002, y en su visita oficial a la ciudad, de Su Alteza Real el Príncipe Felipe de Borbón (Hoy Felipe VI, Rey de España), visita con el entonces Alcalde de la ciudad Marcelino Sánchez y otras autoridades civiles y religiosas las obras de Santa María.

Del 5 al 31 de Mayo de 2003, la Consejería de Cultura y el Excmo. Ayuntamiento de Úbeda organizan en el Palacio de las Cadenas de la ciudad, una Exposición Didáctica del Proceso de Restauración de la Iglesia de Santa María de los Reales Alcázares. En la cripta de este palacio, se da las siguientes serie de conferencias, Proceso de Restauración de la Iglesia de Santa María de los Reales Alcázares conferencia dada por el arquitecto restaurador don Enrique Venegas; don Antonio Almagro García, doctor en Historia del Arte da la siguiente Arqueología, Historia y Arte en Santa María…; y por último don José Domínguez Cubero, doctor en Historia del Arte, trata otra sobre Santa María…, un Foco Plateresco de la Rejería Andaluza. En ese mismo mes Antonio Almagro García presenta su obra SANTA MARÍA DE LOS REALES ALCÁZARES DE ÚBEDA: Arqueología, Historia y Arte. Es un exhaustivo trabajo de investigación sobre el templo ubetense de Santa María de los Reales Alcázares. La relación de contenidos que la conforman es la siguiente: Introducción histórica sobre los años en que se construyó el templo y sobre éste, a lo largo de la historia. Estudio arqueológico, histórico y artístico de la fábrica en su conjunto. Estudio detenido de los más grandes proyectos emprendidos en distintos momentos. Estudio de las capillas como uno de los elementos más caracterizadores del conjunto arquitectónico. Acercamiento a otras realidades del templo no tratadas con anterioridad. Por último, un estudio del proceso y el resultado de las obras, actuaciones, aciertos y desgracias por las que ha pasado la fábrica desde 1984 hasta 2011.

El 18 de Mayo de 2003 la iglesia abre sus puertas,  la Asociación Amigos de la Música y el Excmo. Ayuntamiento organizan un concierto de música sacra en la que actuó la Agrupación Coral Ubetense y Coral Úbeda Joven. La gran ocasión de entrar en la Iglesia, se hizo realidad.

El 3 de Julio de 2003, las campanas de Santa María, proclamaron la gran e histórica noticia: Baeza y Úbeda o Úbeda y Baeza, ya son Patrimonio de la Humanidad. Meses después y a finales del año 2004, comienza la cuarta fase de restauración. El 14 de Febrero de 2006, finaliza dicha fase de restauración con la terminación del artesonado, desde esa fecha no se ha hecho nada en el interior. El 28 de Abril de 2006, el nuevo Obispo de Jaén Ramón del Hoyo, visitó el templo y conoció el estado en que se encontraba. Por su parte en la misma visita, el delegado del Gobierno andaluz en Jaén, Francisco Reyes, anunció, que la Junta de Andalucía ha invertido en la restauración de Santa María de los Reales Alcázares de Úbeda más de 5,7 millones de euros, 'la mayor inversión que ha hecho la Junta en un edificio' de la Iglesia.



La empresa adjudicataria de la restauración de la fachada principal de la iglesia de Santa María de los Reales Alcázares de Úbeda comenzó en agosto 2007 las obras con la instalación de los andamios en la portada norte del templo. Una vez terminada la limpieza de la fachada mayor de Santa María, se procede a la limpieza de la fachada de la Consolada finalizada en Marzo de 2008.

El 23 de noviembre de 2007, y como viene ocurriendo desde hace tiempo en el citado mes, el grupo de ubetenses que se hace llamar Caballeros Veinticuatro protagonizó otro acto reivindicativo de tinte anecdótico, simpático e incluso algo 'gamberro' en defensa del patrimonio ubetense. Y de nuevo tuvo lugar ante la fachada de la emblemática iglesia de Santa María. También un año más, y ayudados de una escalera y cuerdas, colocaron una pancarta sobre la puerta principal en la que se podía leer: « ¡Enhorabuena!... pero... bodas de plata ¿ya! (1983-2008), con la que quisieron recordar que en este año 2008 se cumplen 25 años del cierre del templo para someterlo a unas interminables obras de rehabilitación.

La Comisión Provincial de Patrimonio de la Delegación Provincial de Cultura de la Junta de Andalucía aprobó el 5 de marzo de 2008, la quinta y última fase del proyecto de rehabilitación de la iglesia de Santa María de los Reales Alcázares de Úbeda. El presupuesto previsto para esta intervención ronda los 2 millones de euros.

El pasado 5 de Julio de 2008, Decenas de personas respaldaron la iniciativa promovida por un grupo de ciudadanos ubetenses para protestar por los 25 años que llevaba cerrada la iglesia de Santa María de los Reales Alcázares debido a unas obras de restauración. Consistió en una concentración frente a la Puerta de la Consolada del emblemático templo, donde se colocaron cientos de velas encendidas para dejar testimonio del malestar de los ubetenses por el retraso de las mismas.

Después de casi tres años de paralización, en el mes de Diciembre de 2008, al fin dieron comienzo las obras de la quinta y última fase de rehabilitación que faltaba por hacer,...

A sólo unos meses de cumplir 28 años cerrada, la iglesia de Santa María de los Reales Alcázares de Úbeda abrió sus puertas el pasado 27 de marzo, aunque no al culto, pues para ello hubo mucho que hacer. Concretamente, acogió un concierto de la Agrupación Musical Ubetense basado en música religiosa, y fue una buena oportunidad para que los ubetenses pudieran comprobar el resultado de las obras que se han venido desarrollando en las últimas décadas en su interior.

Al fin llegó el deseado día… Santa María De Los Reales Alcázares, Abre Sus Puertas. Y se ha cumplido, 8 de Mayo de 2011, a las seis y treinta de la tarde, la iglesia, en procesión popular desde la iglesia de San Pablo, presidida por el obispo de la diócesis del Santo Reino, Ramón del Hoyo, y el entonces alcalde de la ciudad Marcelino Sánchez y otras autoridades civiles y religiosas, volvía, casi después de 28 años, a recibir a su Patrona, y Santa María quedaba de nuevo abierta, volviendo a reencontrarse con el culto, la cultura, con su pueblo, con su propia historia y con Jesucristo.

28 Años Después, En Junio de 2011; La Solemnidad del Corpus vuelve a Santa María; Celebración II encuentro Nacional de Vírgenes de Guadalupe, celebrado en Úbeda durante los días 18 y 19 de Junio de 2.011. En Julio del mismo 2011; Después de trece años de la unión de la Parroquia de Santa María de los Reales Alcázares y San Pablo, el emblemático templo que ha estado cerrado por las obras de restauración hasta hace poco, se desvincula de esta Parroquia y se le ha concedido un estatuto jurídico especial para que dicha Iglesia sea autónoma. Según ha explicado el Arcipreste de Úbeda, Juan Ignacio Damas, la razón fundamental de esta acción reside en la intención de que Santa María adquiera el título de Basílica ya que cumple algunos de los requisitos necesarios para este nombramiento como ser arquitectónicamente importante, que sea foco espiritual para una cantidad numerosa de fieles que acuden a él, y que en él se de culto al Señor, la Virgen o a un Santo cuya devoción a la imagen que allí se venere sea grande y traspase los límites de una sola comunidad. Terminó el histórico  2011;  con la Reapertura de la Capilla de la Cofradía de Nuestro Padre Jesús Nazareno,…

Mayo 2012; Santa María, con la vista puesta en su transformación en basílica; se produce el malestar por el cobro de la entrada para ver Santa María; ya que una empresa se encarga de gestionar la entrada a la iglesia de Santa María de los Reales Alcázares de Úbeda, una decisión tomada por los responsables del templo que, con esta concesión, pretenden que el monumental edificio permanezca abierto a la visita el mayor tiempo posible, algo que no resultaba fácil por la falta de recursos económicos y humanos. La idea es obtener fondos para compaginar los cultos y los recorridos turísticos, así como para el mantenimiento habitual de la iglesia. La entidad en cuestión es Palacios y Museos (Aldeasa) que ya gestiona otros importantes centros turísticos y monumentos como el Palao de la Música de Barcelona, el Museo Arqueológico Nacional, la Biblioteca Nacional, las cuevas de Altamira y Nerja, los monasterios de El Escorial y del Valle de los Caídos, el Palacio Real de Madrid o las catedrales de Córdoba, Cuenca, Granada, Málaga, Santiago de Compostela, Sevilla y Toledo.

 Septiembre del citado año 2012; Santa María de Úbeda prende la mecha en toda España; “Mis antepasados pagaron Santa María. Mis impuestos han pagado Santa María. ¿Por qué tengo que volver a pagar? Lo siento, pero yo no pago”. Con esta declaración de intenciones se abre la página de Facebook que ya cuenta con más de 2.100 seguidores, sobre todo ciudadanos cofrades, en contra del cobro de la entrada en el templo de Santa María de los Reales Alcázares de Úbeda (Jaén), el caso más significativo que ha servido a la Junta de Andalucía esta semana para plantarse ante la Iglesia y defender que el patrimonio restaurado con dinero público debe abrirse al disfrute de los ciudadanos.
Y no les falta razón a los promotores de la movilización ciudadana en las redes sociales. El templo, una de las principales señas del Renacimiento andaluz, se había convertido en la joya más oculta para toda una generación de ubetenses puesto que abrió sus puertas en mayo del 2011 por su estado de ruina y abandono. Durante este tiempo, la Junta invirtió casi siete millones de euros en los trabajos de restauración, que costeó al 100%. Como ya dije anteriormente.

En Noviembre de 2012; El consejero andaluz de Cultura, Luciano Alonso, recordó este viernes al arzobispo de Sevilla, Juan José Asenjo, con quien ha tratado sobre la conservación del patrimonio histórico, que los monumentos propiedad de la Iglesia deben abrir un mínimo de días gratuitamente, según marca la Ley 14/2007, de 26 de noviembre, del Patrimonio Histórico de Andalucía.

En Abril de 2013; y gracias a la entrega de las recogidas de firmas, al Consejero de Cultura; se consigue que se cumpla parte de la ley; y que los ciudadanos de Úbeda, entre gratis a la Iglesia; durante el horario de apertura a las visitas turísticas.

Octubre de 2014; noticia histórica; Santa María consigue la declaración como basílica. Tras meses de trabajo y gestiones por el que fuera hasta ahora arcipreste de Úbeda y rector de Santa María, Juan Ignacio Damas, la singular iglesia fue declarada basílica menor.

Sin duda, fue un trabajo minucioso el que realizó Juan Ignacio Damas, que recabó toda la documentación necesaria para hacer llegar a Roma, a través del Obispado de Jaén y la Conferencia Episcopal en Madrid. Documentación en la que se plasmó la importancia y singularidad de este magnífico templo, desde el punto de vista cultural, religioso y también del histórico-artístico. Una iglesia que alberga además el culto a la patrona, la Virgen de Guadalupe, junto al de otras imágenes. Es además uno de los templos más visitados por los turistas durante su estancia en Úbeda.  Tras la declaración como Basílica Menor, a lo largo del año 2015, se realizó numerosas actividades culturales en el templo, se bendijo una placa conmemorativa y dos escudos de armas de la Basílica de piedra; realizadas por el conocido entallador José Muñoz “Muros”. Y el 31 de Enero de 2015; se realizó la Solemne Misa de proclamación cómo Basílica Menor de Santa María de los Reales Alcázares.  

El 7 de mayo de 2016, recién nombrado obispo de la diócesis de Jaén, don Amadeo Rodríguez Magro; celebró confirmaciones en la basílica de Santa María de los Reales Alcázares de Úbeda.

Por último decir que el próximo 18 de Julio de 2018; se cumple Treinta y cinco Aniversario del Cierre al Culto de la Iglesia, que fue de nuevo reabierta al Culto el 8 de Mayo de 2011; como ya dije anteriormente. Un cierre que se prolongó en el tiempo, y cuyo resultado levantó todo tipo de opiniones en la sociedad ubetense, aunque hay que atender las buenas opiniones de las gentes forasteras que culturalmente visitan a diario, la iglesia;

Aquí termino sobre la Iglesia Mayor de Úbeda, ya que: “Hablar de este hermoso templo es, pues, en una palabra, hablar de los ubetenses de todo linaje y casta; ya vivan entre nosotros, ya estén en tierras lejanas, porque a todos, de esta Iglesia el mismo nos inflama; y todos hasta la muerte la llevan dentro del alma”.  Una Iglesia que también forma parte de la Cofradía Eucarística de la Santa Cena.; ya que tras varios acontecimientos y varios puntos de vista de la directiva y juntas parroquiales de mediados de los años 1950; la Basílica de Santa María de los Reales Alcázares, pudo haber albergado las imágenes y ser sede de culto de dicha Cofradía; pero esto es otra historia.

Fuente y Fotos:
Blog Santa María de los Reales Alcázares; Iglesia Mayor de Úbeda.

Basílica Menor de Santa María de los Reales Alcázares de Úbeda. Página de Facebook.
Ideal Jaén.
Úbeda Información.
Santa María de los Reales Alcázares de Úbeda: arqueología,...
Antonio Almagro García.




“Santa María De Los Reales Alcázares, 35 años de Historia (1983_2018)
Juan Ángel López Barrionuevo

“Santa María De Los Reales Alcázares, 35 años de Historia (1983_2018)
Juan Ángel López Barrionuevo
“Santa María De Los Reales Alcázares, 35 años de Historia (1983_2018)

jueves, 22 de febrero de 2018

Santa María recupera el Lactatio de San Bernardo

Santa María recupera el Lactatio de San Bernardo


La nueva postura sobre la autoría del lienzo se debe a la similitud que presenta con otra obra homónima, también de Nardi, que se conserva en el altar mayor de la iglesia del convento de Las Bernardas de Alcalá de Henares. En este caso, la firma sí está plenamente documentada. Además de este, son 44 las piezas entre lienzos y óleos pintados sobre cobre de Santa María de los Reales Alcázares en los que se pretende intervenir, una labor que comenzó con una Piedad, de Mariano Carbó, en 2014. En este último caso, los gastos corrieron por cuenta de la parroquia de San Juan Bautista. Los responsables de Legno Restauro quieren agradecer al arcipreste y rector de la basílica menor, Antonio Vela, y a Eusebio Figueroa, párroco de San Juan Bautista,  la confianza depositada en ellos. También, reconocen la labor de Pedro Ortíz Sevilla, por sus hallazgos sobre la autoría del lienzo, que fueron de mucha ayuda a los restauradores.



El lienzo “Lactatio de San Bernardo” regresa a su casa, Santa María de los Reales Alcázares, tras un minucioso proceso de restauración. Los trabajos correspondieron a Alfonso Ruiz y Mónica Aragón, responsables de Legno Restauro. La obra representa una escena de la vida de San Bernardo de Claraval. La restauradora Mónica Aragón explica que, aunque el estado de conservación del valioso cuadro era aceptable, presentaba algunos problemas de origen mecánico, como ampollas; además, el barniz estaba envejecido y oxidado, lo que aportaba una tonalidad ocre al conjunto, lo que impedía apreciar los colores originales. Por su parte, el otro encargado de la labor,  Alfonso Ruiz, destaca que las investigaciones realizadas en el marco de este proceso permiten determinar que el “Lactatio de San Bernardo” corresponde a Ángelo Nardi y no al pintor alcalaíno Pedro de Raxis, como originalmente se creyó.

“LA LACTACIÓN DE SAN BERNARDO” DE SANTA MARÍA DE LOS REALES ALCÁZARES DE ÚBEDA. UNA NUEVA ATRIBUCIÓN AL PINTOR ITALIANO ÁNGELO NARDI.

“LA LACTACIÓN DE SAN BERNARDO” DE SANTA MARÍA DE LOS REALES ALCÁZARES DE ÚBEDA.  UNA NUEVA ATRIBUCIÓN AL PINTOR ITALIANO ÁNGELO NARDI.

Por Antonio Gómez Arribas


Foto 1. Lactación de San Bernardo. Úbeda. Foto procedente del artículo de Arsenio Moreno. Nota bibliográfica nº1


Foto 2. Pedro de Raxis. Lactación de San Bernardo. Colección particular. Foto del autor

Foto 3. Ángelo Nardi. Convento de Bernardas de Alcalá de Henares.

Nota del autor:
Este artículo se ha elaborado  con el único objetivo de dar a conocer la obra asignada a Ángelo Nardi. Persiguiendo  con ello el beneficio cultural y no comercial. No habiendo mediado petición en su estudio científico por parte de empresa de restauración,   persona o entidad eclesiástica algunacon motivo de la restauración efectuada a la obra.

INTRODUCCIÓN
Con la intención de  poder contemplar directamente las dos pinturas de Pedro de Raxis, La Presentación de la Virgen en el Templo y  la Visitación de la Virgen a santa Isabel -donde se encuentran de nuevo tras su paso temporal  por la iglesia de San Pedro-, y poder comprobar sobre el terreno una tercera obra, La Lactación de san Bernardo (Foto 1) de 180x124 cm., que preveía  de dudosa relación con dicho maestro por los datos que  poseía hasta entonces(1), realicé en el otoño de 2013 una visita a la iglesia  de Santa María de los Reales Alcázares de Úbeda (Jaén). Pude de esta forma confirmar mis sospechas, dado que la marcada diferencia de estilo de esta obra, alejaba la posibilidad de su asignación a Raxis o taller, y que la autoría debía buscarse en otra escuela distante de la andaluza. Reforzaba esta conclusión, la simple comparación con otra Lactación de san Bernardosalida de la mano del pintor de Alcalá la Real -atribución que hicimos en su día-, y que se conserva en colección particular (Foto 2), en la que la prieta pincelada, el definido dibujo y marcados contornos se contraponen con la pintura más suelta a base de brochazos y restriego de pincel de efectistas logros, que emplea con soltura el pintor de La Lactación de Úbeda.
Proponemos en este estudio la autoría de Ángelo Nardi para la obra en cuestión, y su posible localización originaria en el monasterio de Las Bernardas de la cercana ciudad de Jaén.








EL CUADRO DE ÚBEDA
Al dejar atrás la dorada fachada de la Iglesia de Santa María de los Reales Alcázares de Úbeda y penetrar en su interior, impacta el protagonismo adquirido por la blanquecina piedra desbastada, producto de los casi 28 años de consolidaciones y restauraciones a que ha sido sometida por los males estructurales  que amenazaban la estabilidad de su fábrica.
Junto al altar mayor, al fondo de la nave del lado sur, se sitúa la capilla de los Molina (propiedad actualmente de la familia Sabater). En un edificio tan castigado por las desapariciones y destrucciones de patrimonio llevadas a cabo durante su larga historia y, particularmente, en los acontecimientos de la Guerra Civil,  no resulta extraño hallar elementos muebles que se presentan en solitario y descabalados. Mostrándose huérfanos  del conjunto para el que fueron pensados. De un retablo en definitiva. Desprovista la capilla  durante las obras de los últimos años, del  antiguo revestimiento  del siglo XIX que decoraba sus  paramentos con pinturas al fresco y motivos a la  candelieri, cuelgan actualmente de sus paredes los dos cuadros citados de Pedro de Raxis y el de la Lactación de san Bernardo
Teniendo en cuenta la similitud de estilo con las tablas del retablo de Santa Ana que pintara Pedro de Raxis para el templo catedralicio de Granada -con base en los grabados de Adrián Collaert(2) -, no cabe duda de la autoría del pintor alcalaíno de las tablas de La Presentación de la Virgen en el Templo y  la Visitación de la Virgen a Santa Isabel. No ocurre lo mismo, como anticipábamos, con la Lactación de San Bernardo, obra que presenta todos los elementos para que sea considerada de un pintor distinto, a pesar de que en alguna ocasión se ha relacionado con el autor de las obras anteriores.
De marcado carácter italiano, la obra presenta todas las características de estilo del pintor Ángelo Nardi, lo que unido a la relación profesional que mantuvo con esas tierras, sostiene nuestra idea de considerar decididamente su autoría. Para confirmar esta afirmación, y como prueba más justificada, basta la comparación con la obra documentada del mismo asunto que se conserva en el retablo mayor de la iglesia del convento de “Las Berrnardas” de Alcalá de Henares, con la que guarda no solo semejanzas de estilo, sino también de composición, situación espacial de personajes y atributos simbólicos en la escena del milagro (Foto 3).

El cuadro sigue los esquemas compositivos que años más tarde empleará Alonso Cano en su Aparición de la Virgen a san Bernardo (1658-1660) para el convento de Capuchinos de Toledo (3). Destaca la diagonal simulada que producen las figuras sagradas de la Virgen el Niño y San Bernardo por su ubicación en el cuadro. La escena se desarrolla en el interior de un lugar de culto, con el punto de fuga  en el exterior tras una abertura marcadamente luminosa en la arquitectura del templo, produciendo un efecto de profundidad y contrastado claroscuro, que da al conjunto un logrado efectismo atmosférico, acentuando la intimidad y realismo del milagro.
En ambas obras Ángelo Nardi sitúa al lado derecho, sobre un altar (con el escudo heráldico cardenalicio del comitente en el caso del de Alcalá y, sin determinar, en el cuadro de Úbeda), el rompimiento de gloria,  del que surge la Virgen con el Niño en brazos; en posición elevada respecto al santo,  rodeada de una corte de querubines y de ángeles de cuerpo entero revoloteando a su frente. San Bernardo, arrodillado y orante -sobre una alfombra ricamente interpretada al más puro estilo toscano-, mantiene las manos unidas dispuesto a recibir el hilo de leche que sale del seno de la Virgen. En la parte baja del lienzo, tras el santo, se sitúan sus símbolos identificativos; el báculo abacial, los libros sagrados y dos mitras, que nos recuerdan el desapego que tuvo el santo por la designación episcopal, varias veces rechazada.
El frontal de altar de la obra de Úbeda se relaciona con los de las capillas de la iglesia del convento de “Las Bernardas” de Alcalá de Henares, tal y como se conservan en la actualidad- estructura que repite en el san Francisco en la Porciúncula de la predela del retablo de Santo Domingo el Antiguo de Toledo-. Resulta poco corriente la composición iconográfica del milagro representado a los personajes de la Virgen y el Niño sobre un altar (con antecedentes en la zona norte de Italia durante el siglo XVI, de los que Nardi pudo tomar referencia para desarrollar su obra(4), solución efectista con la que consigue introducir al espectador en la escena del milagro y hacerle partícipe, a través de elementos cercanos que se pueden contemplar en ese mismo instante, como en el caso de los altares de las capillas circundantes del  propio recinto eclesial alcalaíno, que se sitúan a escasos metros del retablo mayor y, por tanto, dentro del campo visual del feligrés.
Siguiendo esta línea de trabajo, trasladamos nuestras pesquisas hacia los lugares cercanos a Úbeda donde hay constancia de la labor pictórica de Nardi.
ÁNGELO NARDI EN JAÉN.
La fundación del monasterio de “Las Bernardas” de la ciudad de Jaén fue promovida y llevada a cabo por D. Melchor de Vera y Soria, siendo obispo de Troya y auxiliar de Toledo. Natural de Jaén, de familia notable de esta ciudad -de los Veras de Santa María de Barnuevo, linaje soriano-comienza en 1568 sus estudios universitarios en Baeza, y en 1584 se doctora en teología(5). En una fulgurante  trayectoria ascendente en la carrera eclesiástica, desarrolla diversos cargos en iglesias y rectorías(6) -como en San Ildefonso de Jaén o en el Hospital de Nuestra Señora de Villafranca de la Puente-, hasta que el 22 de septiembre de 1602 es consagrado obispo de Troya por su gran valedor el cardenal D. Bernardo Sandoval y Rojas, arzobispo de Toledo, y hombre que influirá significativamente en su vida, hasta el punto de ser el inspirador fundamental del gran proyecto de su carrera, la fundación de un monasterio para mujeres pobres en Jaén, su tierra de nacimiento. Proyectado a imagen y semejanza del convento de “Las Bernardas” de Alcalá de Henares que fundara el cardenal D. Bernardo Sandoval en el año 1618 -convento que conocía bien por ocupar el cargo de Visitador General  de la Diócesis y administrador de los bienes del arzobispo-, es en  esta época en Toledo cuando se forja su determinación de fundar el monasterio en Jaén, como  supone Andrés Molina Prieto(7).
El día de la Pascua de los Reyes  de 1627 se inaugura oficialmente el convento de monjas Descalzas de la Concepción Francisca de Jaén, según se recoge en las Actas Capitulares de los Cabildos Catedralicios y Municipales(8), no sin pasar antes por un largo y complicado camino de dificultades, solo salvadas gracias al empeño demostrado por su fundador. Comienza la andadura del monasterio, bajo la primera Regla de Santa Clara y las Constituciones de Santa Coleta.
Contradictoriamente,   el nombre que el pueblo da a este monasterio, “Las Bernardas”,  parece pensado en un principio para abrazar la Regla del Cister(9). Y así es. Incluso, antes de dar comienzo las obras del futuro convento, ya se designaba popularmente a su prevista vía de ocupación, calle de “Las Bernardas” (denominación que ha seguido hasta la actualidad), lo que nos da la prueba de lo arraigada que estaba en la ciudad la idea de un monasterio para monjas cistercienses. Es evidente, por tanto, un cambio de planes repentino en el devenir fundacional y su regulación monástica. Como indicamos anteriormente, es indudable que el pensamiento originario de D. Melchor fue realizar una fundación a imagen y semejanza de la de “Las Bernardas” de Alcalá de Henares. Esta idea se sostiene por la estrecha colaboración con Don Bernardo Sandoval en el desarrollo del proyecto del Monasterio de San Bernardo de Alcalá de Henares y en su fundación, en la que debió tener un papel destacado, por motivo de su cargo eclesiástico y de amistad con el cardenal fundador. Sabedor de la importancia de contar con las personas adecuadas para liderar el proyecto en sus inicios y, de la capacidad requerida  para sortear las dificultades con que se encontrarían, sería motivo suficiente para desear contar para su propia fundación en Jaén, con sor Jerónima de Cristo, que por aquel entonces dirigía el monasterio complutense, y que sería persona del total agrado y confianza de D. Melchor, tal y como cuenta Yáñez Neira(10). Debía ser tal la importancia concedida por parte de D. Melchor de Vera y Soria a la persona que dirigiera el monasterio que, ante la imposibilidad de contar con sor Jerónima para tan importante fin, parece factible la hipótesis de que pensara en un nuevo y radical cambio de planes, aunque esto supusiera el desterrar la idea primaria de articular la vida monástica  a través de la Regla de San Bernardo. El inclinarse en sus nuevos propósitos hacia la Orden Franciscana, podría tener su explicación, en la confianza que le transmitía su hermana Sor Francisca de Santa Clara, que profesaba en el convento de Santa Clara de Jaén -siendo a la postre nombrada abadesa en 1627 en el nuevo monasterio(11). Otro argumento para esta elección podría hallarse en la relación del fundador con esta congregación, como hermano terciario. Por último, se aduce, el hecho milagroso que contempla su biografía, referente a una aparición de Santa Clara mientras dormía, aconsejandole la santa, la fundación del monasterio con monjas Clarisas -ésta podría haber sido la explicación popular para tan repentino cambio -(12).
Ángelo Nardi llegó a España en 1607, con el bagaje en su estilo de la escuela toscana y veneciana. Junto a Vicente Carducho y Eugenio Caxes, dominó la escena pictórica de Madrid durante el primer tercio del siglo XVII –hasta la entrada en escena de Velázquez, con el que debió mantener una buena relación de amistad-, llegando a ser nombrado pintor real en 1625. Entre 1619 y 1621 realizó las obras correspondientes al monasterio de “Las Bernardas” de Alcalá de Henares, serie pictórica que influyo con fortuna en su carrera, acarreándole nuevos contratos en años sucesivos. Fruto de este éxito y, la idea de trasladar en todo lo posible a Jaén el modelo monacal alcalaíno -incluso en sus elementos muebles-, supuso el encargo por parte de D. Melchor al maestro Ángelo Nardi, de la decoración pictórica del retablo del altar mayor y de los colaterales de la iglesia del monasterio de Jaén. Para el acople de los cuadros del italiano,  que ya estaban terminados y que poseía el obispo -suponemos en su sede toledana-, se suscribió un contrato con el maestro ensamblador jienense Gil Fernández de las Peñas en 1634, para la realización de la estructura arquitectónica de madera y mazonería de dichos retablos(13), según traza aprobada por Juan Fernández, Maestro Mayor de la Iglesia de Toledo, y que venía impuesta, por tanto, desde Toledo, por el obispo de Troya. Este mismo maestro local ya había realizado el sagrario de retablo mayor en 1628, y posteriormente, en 1644, realizará la sillería del coro. Suponemos por ello, que D. Melchor de Vera habría encargado a Ángelo Nardi la realización de los lienzos del retablo, en un momento comprendido entre, la conclusión de las obras del monasterio en 1626, y el año1634. Dedicado a la Inmaculada Concepción, consta el retablo mayor de:  banco y piso con tres calles, siendo las laterales y el ático las que soportan las pinturas. Los colaterales de la Anunciación y Asunción, son retablos marco para alojar una única pintura de grandes dimensiones.
Por los mismos años, otro personaje estrechamente relacionado con el cardenal Sandoval, Don Sebastián García de la Huerta –secretario personal de éste y racionero de la catedral primada-, encarga al pintor italiano los trabajos pictóricos de la Capilla de la Concepción de Nuestra Señora de México de la villa de La Guardia (Toledo), pinturas que concluye en 1632(14) . Son estos los años propuestos para la realización del retablo mayor y los colaterales de Jaén y sus 11 pinturas actuales. Con toda probabilidad  entre 1632 (año en que termina los trabajos de iglesia de la Guardia) y 1634.
Pascual Madoz duda de la autoría de Nardi de algunos de los cuadros(15). Parecen de su mano, a su criterio, el Cristo en la cruz del ático, Santa Teresa (que confunde con santa Clara), Santa Catalina y los dos grandes lienzos de los retablos colaterales de la Anunciación y de la Asunción –al que elogia y, del que destaca, la firma del autor Angelus Nardi, Pictor Rex, 1634-. Del resto, se atreve a proponer una supuesta "sobreposición" de cuadros consiguiendo con ello ocultar a la vista los originales de Nardi. Realmente, los que pudo ver, no debieron parecerle de calidad suficiente para asignar el total del conjunto a tan afamado pintor. Alfredo Cazabán Laguna(16), aunque sigue fielmente la descripción de Madoz,  piensa que todas las obras que ve en los retablos son suyas, es decir 11 de las 15, que según cuenta, le fueron encargadas. Para Ceán Bermúdez son 11 las pinturas del retablo mayor, y 2 las de los colaterales(17), aunque anteriormente se hubiera referido a un total de 15, sin especificar su lugar de ubicación(18). Coincide Ceán Bermúdez con Antonio Ponz en el número de obras del retablo mayor -11- y de los colaterales -2- (19). Pero es Pérez Sánchez quien menciona las composiciones iconográficas de los lienzos de los tres retablos corrigiendo a Ceán. Retablo mayor: 1. Calvario.-2 Nacimiento.-3 San Francisco.-4 San José.- 5 y 9 Santas Bernardas.- 6 Sagrada Familia con Santa Ana.- 7 Santa Clara.- 8 Santa Catalina.  Retablos colaterales: Asunción  y Anunciación(20). No resulta difícil dar explicación a las contradictorias cifras  que los distintos autores van aportando en sus descripciones de los retablos, al sumar 9 lienzos del retablo mayor, y añadir a éste los 2 de los colaterales, lo que nos daría un número de 11. Volviendo a sumar los 2 de los colaterales –lo que da un número de 13-. Error que sistemáticamente reproducen diferentes autores al copiar referencias sin comprobación alguna. Otro posible error, en este caso tipográfico, será el que provoca el cambio de 13 por 15 en la descripción de cuadros, que Ceán  comunica, y que Cazaban Laguna repite.
La abadesa y religiosas se comprometieron «a tener siempre por su único Fundador y Señoría o Patrón perpetuo al dicho Sr. Obispo de Troya, y no consentir poner otras armas que las de su Señoría en él, ni que sepultara otro cuerpo en la Capilla Mayor de su Iglesia, salvo el de su Señoría o con su licencia» (21).
El cuadro de la Lactación de Úbeda posee en el frente del altar, un escudo heráldico con corona de noble que no se relaciona con el escudo del obispo de Troya, por lo que esto alejaría la hipótesis de la ubicación inicial del cuadro en el monasterio de Las Bernardas formando parte del retablo mayor (a pesar de la confusión en el número de cuadros, a través de los datos aportados por los historiadores, que podría hacernos pensar en una improbable cabida de alguno más en su estructura. Y a pesar, también, de la proximidad de medida con alguno de ellos, como el Nacimiento de 180x110 cm., que podría hacernos dudar de una ubicación primigenia en ese lugar). Pero la estrecha relación de Don Melchor con el cardenal Sandoval y la orden de San Bernardo, unido a la escasa proliferación de la obra de Nardi fuera de las provincias de Madrid y Toledo, hacen sospechar el encargo por algún personaje benefactor del monasterio jienense, con la intermediación del fundador; o como posible homenaje onomástico al inspirador inicial de la obra monástica de Jaén. De otra manera es difícil explicar que una obra  de estas características, de marcado carácter monacal y cisterciense, se encuentre tan alejada del foco habitual de creación artística del italiano.
29 de diciembre de 2014


1-  Moreno Mendoza, Arsenio. La pintura en la  Ciudad de Úbeda en el siglo XVI: Una aproximación histórica. Laboratorio de Arte 15.  p. 98.  2002
2-  Navarrete Prieto, Benito. La pintura andaluza del siglo XVII y sus fuentes grabadas. p. 34. 1998
3-  Calvo Castellón, Antonio. Alonso Cano. Espiritualidad y modernidad artística. p. 91  Granada 2001
4-  Fotografía. San Bernardo y el milagro de la lactación. Anónimo bergamesco  del siglo XVI. Catálogo de la Galleria Colonna. Roma 1981
5-  Serrano Estrella, Felipe. Fundamentos para la creación de un monasterio femenino: El caso de la Concepción Franciscana de Jaén, “Las Bernardas”. La clausura femenina en España: Actas del simposium. 1-4/IX/2004. Vol. 2.  2004
6-  Ibídem op. citada p. 1016
7-  Molina Prieto, Andrés. Don Melchor de Soria y Vera, fundador del convento giennense de “las Bernardas”, Jaén 1993.
8-  Constituciones son las impresas en Toledo, por Juan Ruiz de Pereda, impresor del Rey nuestro Señor. Año de 1641
9-  Bel Bravo, María Antonia. “Las Bernardas” de Jaén: fundación y vida religiosa de las Monjas Clarisas a través de sus Constituciones. La clausura femenina en España: Actas del simposium. 1-4/IX/2004. Vol. 2.  2004 p.982
10-  Yáñez Neira, Damián. El Monasterio de San Bernardo de Alcalá de Henares, Institución de Estudios Complutenses Alcalá 1990, p. 129.
11-  Ossorio Díaz, Beatriz. Algunos aspectos sociológicos de la vida en el Monasterio franciscano de “Las Bernardas” de Jaén durante los siglos XVII y XVIII. La clausura femenina en España: Actas del simposium. 1-4/IX/2004. Vol. 2.  2004
12-  Ibídem op. citada p. 982
13-  Galiano Puy, Rafael. Catálogo de artistas y artesanos de la ciudad de Jaén (1634-1684) De Juan de Aranda Salazar a Eufrasio López de Rojas (I). Instituto de estudios Giennenses. 2011. p.152.
14-  Marías, Fernando. La arquitectura del renacimiento en Toledo (1541-1631).Instituto provincial de investigación y estudios toledanos. 1983-1986. p. 178
15-  Madoz, Pascual. Diccionario geográfico –estadístico-histórico de España y sus posesiones de ultramar. Vol. IX. Madrid 1847  p.553.
16-  Cazabán Laguna, Alfredo. Revista Don Lope de Sosa  nº 39 marzo 1616. p 77. Úbeda.
17-  Ceán Bermúdez, Juan Agustín. Diccionario histórico de los más ilustres profesores de las bellas artes en España. Tomo tercero L-O. Madrid 1800. p. 224
18-  Ceán Bermúdez, Juan Agustín. Diccionario histórico de los más ilustres profesores de las bellas artes en España. Tomo tercero L-O. Madrid 1800. p. 222
19-  Ponz, Antonio. Viage de España: en que se da noticia de las cosas mas apreciables, y dignas de saberse, que hay en ella. Tomo XVI. Madrid 1791. p.194
20-  Angulo, Diego y Pérez Sánchez, E. Historia de la pintura española. Escuela madrileña del primer tercio del s. XVII. Instituto Diego Velázquez. Madrid 1969. p.284
21-  Bel Bravo, María Antonia. “Las Bernardas” de Jaén: fundación y vida religiosa de las Monjas Clarisas a través de sus Constituciones. La clausura femenina en España: Actas del simposium. 1-4/IX/2004. Vol. 2.  2004  p. 987
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