domingo, 21 de abril de 2024

¿Dónde estarán los cinco escudos de armas de los benefactores de la Antigua Colegial? Hoy Basílica de SANTA MARÍA DE LOS REALES ALCÁZARES

 ¿Dónde estarán los cinco escudos de armas de los benefactores de la Antigua Colegial?  Hoy Basílica de SANTA MARÍA DE LOS REALES ALCÁZARES

Lo único salvado de estas bóvedas, fueron los cinco escudos de armas de los benefactores de la Colegial (cuyos nombres eran Don Pascual; Don Gutiérrez Téllez; Don García Pérez; Don Nicolás de Biedma y Don Diego de los Cobos) que se situaban en la desaparecida bóveda de la nave central,  Foto de Escudo de Oro.


 Juan Ángel López Barrionuevo.

 

Uno de los Cinco Escudos desaparecidos, perteneciente a 

García Pérez (Osma, Reino de Castilla; ¿?-Úbeda, Reino de Jaén; finales 1316) religioso católico castellano, presbítero, 5.º arcediano de Úbeda, sucesor de Gonzalo Pérez. Elegido obispo de Jaén en 1301.

Tras la muerte en cautividad de su predecesor, el deán, Juan Miguel y los canónigos de Jaén en cabildo se reunieron el 24 de febrero de 1301 y acordaron en elección como nuevo obispo a García el 3 de marzo de ese año y confirmó el arzobispo de Toledo el 8 de octubre de 1301.1​

Tuvo el obispo ciertas donaciones de terrenos y el cortijo de Bocache en término de Torreperogil que donó a la Colegial de Úbeda, por elegir allí sepultura y estar enterrado.2​


Uno de los elementos perdidos, tras la larga restauración de Santa María de los Reales Alcázares[1], fueron las bóvedas encamonadas de medio cañón que cubrían las tres naves principales de esta iglesia, de estilo barroco del siglo XVIII. Desaparecidas en el año 1986, fueron las principales causantes de la ruina de la iglesia, estaban formadas de medio cañón, lunetos, arcos fajones a similar altura, y de muy dudoso gusto. Para tal construcción, los muros externos hubieron de ser recrecidos dos metros para permitir la colocación de las ventanas en las naves laterales. Y así el espacio pasó a ser uno más luminoso. Las bóvedas descansaban sobre una cornisa de escayola, resaltada con ménsulas de cuerpo bulboso y decoración de grutescos en los arcos fajones. Estos seguían la línea de los pilares en todos los tramos salvo en el falso crucero, que descansaban en la clave de los arcos rebajados, construidos en el siglo XVI. Los lunetos también se decoraban de decoración vegetal.

 

El investigador Ginés Torres Navarrete, nos apunta que, en un documento público, hecho ante el escribano de Úbeda Juan de Alaminos Calatrava, fecha 20 de julio de 1723, respecto a la inminente ruina de los tejados, por el mal estado de las maderas a causa de los continuados temporales; lo siguiente: "... Don Pedro Gómez Castaño, presbítero, Canónigo de la Iglesia Mayor Collegial de esta ciudad y mayordomo de los bienes y rentas de su fábrica, como más haya lugar en derecho digo: Que ya V.M. tiene noticia de la peligrosa ruina que amenaza la cubierta de madera y texados...”

Las obras debieron realizarse en breve tiempo. Ruiz Prieto nos dice que “...Cabildo Colegial, en sesión de 27 de mayo de 1724, acordó se fijasen las armas del obispo que en aquellos años regia la diócesis, D. Rodrigo Marín y Rubio, en el frontis del arco toral; se dispuso fueran de yeso cortados talla. En el primer recuadro de la nave de enmedio, las armas del señor obispo: D. Pascual, que gobernó la diócesis de 1250 a 1275. En el segundo recuadro que es en el crucero, el Capelo que había en memoria de estar en el enterrado el señor D. Gutiérrez Terez, que gobernó de 1317 a 1332.  En el tercer recuadro a la entrada del Coro, otro Capelo que había donde está enterrado el Señor obispo D. García Pérez, Arcediano que fue de Úbeda y que elegido obispo en 1301, murió en 1316. En el cuarto recuadro las armas del señor Nicolás de Biedma, que dio constituciones nuevas a esta iglesia en 1371. En el quinto recuadro las armas del señor D. Diego de los Cobos y Molina, natural de Úbeda, que dejó a esta iglesia el patronato del Hospital de Santiago. Se fija lugar y sitio para las armas del Ilmo., Sr. D. Antonio de Brizuela y Salaman y fue encima de la reja de la Capilla de la Yedra".

Anterior bóveda de Santa María. Foto J.J. García Toral


El obispo autoriza al Cabildo Colegial a tomar dinero a censo sobre las rentas de la fábrica, por decreto de 17 de julio de 1723, hasta seiscientos ducados...; Pierde entonces Santa María su viejo y artístico artesonado a cambio de las bóvedas; dentro de las coordenadas estéticas del momento, sus naves, muros y pilares se vieron enfundadas por pesadas estructuras barrocas, con lo cual su interior perdió diafanidad y volumen.

Lo único salvado de estas bóvedas, fueron los cinco escudos de armas de los benefactores de la Colegial (cuyos nombres eran Don Pascual; Don Gutiérrez Téllez; Don García Pérez; Don Nicolás de Biedma y Don Diego de los Cobos) que se situaban en la nave central, como ya dijimos anteriormente. Desde el año 1987- hasta el año 2001, antes de la terminación de la tercera fase de la restauración del templo, estos blasones pintados al óleo, se guardaban en la capilla del Santo Entierro, cuando finalizó la obra de la iglesia en marzo de 2011, que duraron 28 años, estos escudos, aún se guardaban en Santa María. Por aquella época la Asociación Caballeros 24, reivindicaron que se volvieran a poner estos escudos de armas de los beneficiarios de Santa María, como lo demostramos a continuación…: Santa María y una vez abierta al público, nos hemos lamentado de que en nuestra iglesia mayor se han perdido, bien por deterioro o “por cambio de domicilio”, cinco losas de enterramientos con sus respectivos escudos heráldicos que había diseminadas por el suelo de la iglesia. Si se destruyeron en las obras habría que buscar responsabilidades y si están en otro lugar que se reubiquen en el pavimento de alguna capilla del claustro y en el enlosado del mismo. En ese mismo tiempo también pedimos que los cinco escudos “iluminados” pertenecientes a sus obispos benefactores y que existían a lo largo de la bóveda de la nave central, se volvieran a colocar en algún lugar de la iglesia dado que forman parte de su historia y son piezas que pertenecen a su patrimonio.

Aprovechando la ocasión y la buena predisposición de Juan Ignacio Damas, sacerdote responsable de este templo, le instaríamos a que se pusiera en contacto con las asociaciones culturales y ciudadanos de cierto cacumen de la ciudad para ver qué les sugieren en cuestión de exhibir los cuadros de esta iglesia que aún no han sido colgados y qué es lo que se va a exponer en las dependencias de su Sala Capitular. También le pediríamos que se pudieran exhibir en el claustro (o en la misma sala) algunas piezas de piedra labrada que se encuentran amontonadas en una dependencia al aire libre de la parte de poniente. Nosotros estaríamos dispuestos a colaborar si se nos lo pidiera.  ...”.


Lamentablemente, tras la entrega de la iglesia al Obispado de Jaén, y durante la preparación de la iglesia para el culto, Abril a Mayo de 2011, ya no se volvió a saber más de los mencionados escudos heráldicos y se perdieron la pista de los mismos… Pero esto es otra historia…

 

 

Bibliografía consultada:

Historia de Úbeda en sus Documentos; Tomo IV: Parroquias; Ginés Torres Navarrete.

Santa María de los Reales Alcázares; Antonio Almagro García.

Escudos Heráldicos de Úbeda; Juan Gabriel Barranco Delgado.

APROVECHANDO QUE ESTAMOS EN SANTA MARÍA

https://caballerosveinticuatro.blogspot.com/2013/10/aprovechando-que-estamos-en-santa-maria.html



[1] Tras la finalización de las obras de Santa María (1983-2011), se recobró escenográficamente la pureza y modestia de un templo gótico-mudéjar sevillano.

 

domingo, 7 de abril de 2024

Recuperadas dos Tablas de la Sillería de Santa María de los Reales Alcázares…

 

Recuperadas dos Tablas de la Sillería de Santa María de los Reales Alcázares…

Juan Ángel López Barrionuevo


Puerta doble con dos relieves realizados en madera de nogal natural representando a San Juan Evangelista y Santiago el Menor y datados en la primera mitad del siglo XVI. Fotos de Tomi Barrionuevo y Fuente Propia


Gracias a las gestiones realizadas por José Antonio Mesa Beltrán[1], se ha recuperado hace unos días para la Basílica de Santa María de los Reales Alcázares, dos tablas que formaban parte de la desaparecida sillería del antiguo coro., con la representación San Juan Evangelista y Santiago el Menor...

Cristo de la Caida de Benlliure, y Altar Mayor de Santa María, en cuyo testero podemos admirar restos de las antigua silleria, años 1940. Foto gentileza Jose Luis Latorre Bonachera

"El magnífico y espacioso coro que ocupa el centro de la iglesia se construyó por los años de 1538 a 1 550, bajo los auspicios del piadoso celo de los obispos de la Diócesis D. Francisco de Mendoza y D. Pedro Pacheco. [...] El segundo prelado ayudó con limosna a construir la sillería que tallaron los maestros Juan de Reolid y Luis del, Aguila; la labor en conjunto es grandiosa, pero en sus detalles no se observa la delicadeza y corrección de otras obras de este género que existen en Úbeda. Exceptuando la Silla Episcopal y su coronación, que son de superior mérito…” Foto Jose Manuel Almansa Moreno



Desde hace pocos días, las podemos disfrutar y contemplar en la Antesacristía de la misma iglesia, un aliciente más para la visita cultural, a este edificio religioso, uno de los principales emblemas de la ciudad.

En cuanto a esta sillería, una gran parte se perdió en la guerra civil, algo se conserva en el archivo municipal y puede que alguna tabla, (está aún por estudiar este tema) se encuentre en el retablo del Hospital de Santiago, amén de la que hasta hace pocos años podíamos admirarlos en la Capilla del mismo Hospital, junto a otras tablas de la misma (hoy Auditorio) ... tras la restauración del lugar (año 2018) no han vuelto a su lugar....

 Pero en esta ocasión, voy a exigir a la propia parroquia de San Pablo Santa María, que reclame al Ayuntamiento de Úbeda, varios restos de esta misma sillería, que conservan en su propiedad, para que vuelvan a la iglesia de Santa María de los Reales Alcázares.

 

Aquellos cuadros con restos de la sillería del coro de la capilla del Hospital de Santiago, que hasta hace unos años adornaban dicha capilla (hoy auditorio).

A partir del libro titulado Los Bienes Muebles del Ayuntamiento de Úbeda ESTUDIO Y CATALOGACION, realizado David Rodríguez Martínez

Sabemos que restos de esta sillería, se guardan actualmente en el Archivo Histórico Municipal. 

Cabe indicar por Ruiz Prieto que la sillería fue costeada por D. Pedro Pacheco, y los artífices fueron Juan de Reolid y Luis de Aguilar y en 1550 fue tasada de la siguiente manera: “Treinta cuatro sillas altas y bajas en doscientos sesenta y cuatro mil novecientos cuarenta y seis maravedíes. Los escaños en veinte mil cuatrocientos cuatro. La talla de los pilares de las sillas bajas con sus veneras en siete mil diecisiete; otras sillas altas y la episcopal en trescientos siete mil seiscientos cuarenta y uno y la altura de las sillas y demás obra, como el ancho, en veinticuatro mil ciento cincuenta y cuatro. Estaba hecha en nogal”[i]. 

 Basándonos en el catálogo de David Rodríguez Martínez, el primer resto, fue reciclado para una mesa de despacho, en la época 1939-1960.

 

Mesa despacho realizada con restos de la sillería

David Rodríguez nos relata acerca de la misma los siguiente: “… Dimensiones: 86 x 171 x 77 cm; Procedencia: coro de la antigua Colegiata de Santa María de los Reales Alcázares; Ubicación: Archivo Histórico Municipal de Úbeda. Descripción: al igual que en los casos anteriores, este mueble está realizado con piezas procedentes del destruido coro de la iglesia de Santa María de los Reales Alcázares (esculpido a mediados del siglo XVI por Juan de Reolid y Luis del Aguilar) La mesa está compuesta por dos cajoneras de tres cuerpos cada una, insertadas en el lateral del mueble. Estas dejan un hueco central resuelto con un faldón que contiene dos cajones enmarcados por molduras y rosetones. En la parte posterior del mueble se aprecian dos tablas que sirven de fondo para los laterales y que exponen tallas de grutescos y figuras antropomorfas motivos que también aparecen en la parte lateral. EI faldón está decorado con motivos vegetales, que siguen el mismo ritmo que las escuadras que lo refuerzan. La parte inferior apoya en seis bolas que dan al suelo, …”

Volviendo otra vez a David Rodríguez Martínez, mencionamos de un expositor realizado a doble faz con restos del coro de la antigua Colegiata de Santa María de los Reales Alcázares de Úbeda. “…En el caso de este expositor se utilizaron las columnas de la silla episcopal del coro, una magnífica obra elaborada en torno al año 1550 por los maestros Juan de Reolid y Luis de Aguilar. De éste tenemos la siguiente descripción de Ruiz Prieto: "El magnífico y espacioso coro que ocupa el centro de la iglesia se construyó por los años de 1538 a 1 550, bajo los auspicios del piadoso celo de los obispos de la Diócesis D. Francisco de Mendoza y D. Pedro Pacheco. [...] El segundo prelado ayudó con limosna a construir la sillería que tallaron los maestros Juan de Reolid y Luis del, Aguila; la labor en conjunto es grandiosa, pero en sus detalles no se observa la delicadeza y corrección de otras obras de este género que existen en Úbeda. Exceptuando la Silla Episcopal y su coronación, que son de superior mérito…”

 

Por último, referir que, con la recuperación de estas tablas, no todo se perdió durante los acontecimientos acaecidos en la guerra civil,

A

sí describe Juan Pasquau la Guerra Civil Española en Úbeda, uno de los episodios más dramáticos de la historia reciente de nuestro país.

 «Desde el 18 de julio de 1936, fecha del Glorioso Alzamiento Nacional, hasta el 29 de Marzo de 1939, Úbeda gimió presa. Fueron saqueadas todas las iglesias y quemadas todas las imágenes, entre blasfemias y sacrilegios inenarrables. Los templos sirvieron de cuadras y garajes. Fueron encarcelados y asesinados, sin mediar formalidad legalista alguna y en medio de la más absoluta impunidad, muchos buenos ubetenses por su condición de católicos, por sus ideas políticas desafectas al extremismo “rojo” o, simplemente, por odios personales».

.

En la tarde del 26 de julio de 1936, festividad de Santa Ana, nuestros templos fueron saqueados, arrastrándose muchas de las imágenes devocionales hacia una gran hoguera en donde se quemaron siglos de arte. No solamente se destruyeron esculturas y pinturas, sino también documentos de archivo, así como muchos de los retablos que adornaban nuestros templos (las fotografías antiguas dan fe de la monumentalidad barroca que atesoraban las iglesias ubetenses, como La Trinidad, San Pablo, Santa Clara, Santo Domingo, etc.).

 

Es falso que todas las obras del patrimonio ubetense desaparecieran en esa gran hoguera realizada en la tarde del 26 de julio de 1936. Muchas piezas se conservaban en su ubicación original hasta fechas avanzadas de la contienda; de hecho, en 1938 tenemos el informe particular realizado por Miguel Campos Ruiz en donde habla de un gran número de obras y del estado de conservación de nuestros templos (haciendo especial hincapié en los bienes de la Capilla del Salvador). Sin embargo, parece que a partir de este momento se incrementa la rapiña y el interés de ansiosos coleccionistas por poseer pinturas y esculturas de especial valor artístico.

Esto demuestra una vez más, que dentro de nuestra nueva historia contemporánea siempre se citan los descalabros de la Guerra Civil para justificar la destrucción de nuestro patrimonio, si bien lo cierto es que ya muchos de los bienes se habían perdido durante la Invasión Francesa y las diferentes desamortizaciones eclesiásticas o intentos modernizadores del siglo XIX. A pesar de todas estas pérdidas, es en las últimas décadas cuando asistimos a un proceso destructivo de carácter más quieto y reservado, pero, no por ello, menos traumático

 

Fuentes:

Archivo propio, José Manuel Almansa Moreno 

Los Bienes Muebles del Ayuntamiento de Úbeda ESTUDIO Y CATALOGACION, David Rodríguez Martínez

J. PASQUAU: “Biografía de Úbeda” 

 https://vbedarecatada-santamaraubeda.blogspot.com/2019/03/el-antiguo-coro-colegial-de-la-basilica.html?m=1&fbclid=IwAR3XPkDImGMeLp3ows9NZn6_ZMnkfKtjmw_8IE5NN8tseudk3a6X1mZIvcg_aem_AUX-k7OEQ8a0SFXJtnryW-t6s_XP93U5zK8kgvOCAnN95lV9jgqzNvNyTlBkI_56-dolEsjym5Bx2NSJaAVxKSNi

 

http://jmalmansa.blogspot.com.es/2013/07/por-la-recuperacion-de-nuestro.html

https://www.vbeda.com/gines/arriba.php?

tit=Tomo%20VI:%20%DAbeda%20cristiana&bbase=giutomo6&direc=tomo6/&pag=

 

 

 



[1] José Antonio Mesa Beltrán

Sinceramente, el daño está hecho y por desgracia hay cosas que no son reversibles. Sin embargo, hay otras cosas que sí, como el parar subastas donde quieren vender las tablas enajenadas del templo ilegalmente. Ahora mismo, este par de tablas están en proceso judicial y a la espera de una actuación legal. http://aragonsubastas.com/FINAL-BORJA/detalle_lote.php?subasta=18&numero_lote=407&id=22595&categoria=&seccion=&orden=numero_lote&sentido=&offset=&limite=36&autor=&vendido=&activo=&tabla=

 

ARAGONSUBASTAS.COM

 



[i] La sillería desaparecida en la Guerra Civil de 1936, fue costeada (según Ruiz Prieto), por D. Pedro Pacheco, y los artífices fueron Juan de Reolid y Luis de Aguilar y en 1550 fue tasada de la siguiente manera: “Treinta cuatro sillas altas y bajas en doscientos sesenta y cuatro mil novecientos cuarenta y seis maravedíes. Los escaños en veinte mil cuatrocientos cuatro. La talla de los pilares de las sillas bajas con sus veneras en siete mil diecisiete; otras sillas altas y la episcopal en trescientos siete mil seiscientos cuarenta y uno y la altura de las sillas y demás obra, como el ancho, en veinticuatro mil ciento cincuenta y cuatro. Estaba hecha en nogal”. Mención cabe que la desaparecida silla episcopal era obra del maestro Gutierre Gierero. Fue donada al Colegial de Santa María en 1549, por el Cabildo de la Catedral de Jaén.

Seguidores

Entrada Reciente