lunes, 24 de agosto de 2026

El sincretismo universal en la Portada de la Consolada de Úbeda: Arquetipos budistas, paganismo clásico y pedagogía contrarreformista en la Basílica de Santa María de los Reales Alcázares

 




El sincretismo universal en la Portada de la Consolada de Úbeda: Arquetipos budistas, paganismo clásico y pedagogía contra reformista en la Basílica de Santa María de los Reales Alcázares 


Resumen: La Portada de la Consolada de la Basílica y Real Colegiata de Santa María de los Reales Alcázares en Úbeda constituye un documento pétreo excepcional del siglo XVII. Más allá de su lectura devocional estricta bajo los cánones de la Contrarreforma y de su profunda raigambre en la madrugada del Viernes Santo ubetense con Nuestro Padre Jesús Nazareno, esta arquitectura encierra un fascinante sincretismo que entrelaza la traza del arco de triunfo romano, los cultos a las grandes divinidades de la naturaleza (Deméter, Cibeles, Venus) y sorprendentes paralelos orientales con los bodhisattvas de la compasión infinita como Kuan Yin y Tara Verde, impulsado todo ello bajo el mecenazgo eclesiástico del obispo Sancho Dávila.


Todo ubetense conoce la puerta de la imagen, La Consolada, en Santa María de los Reales Alcázares. Esta puerta está cargada de sentimiento y raíces de la ciudad de Úbeda; a todos nos transporta a la madrugada del Viernes Santo, cuando a las 7 de la mañana, los primeros rayos de sol son testigos de la salida de Nuestro Padre Jesús Nazareno, mientras suena el Miserere de fondo. Pero, ¿sabías qué representan las esculturas que adornan esta bonita puerta del siglo XVII?


En este artículo os ilustramos con la simbología que posee esta puerta, para que, aparte de tenerle ese cariño sentimental, conozcáis también a los protagonistas que aparecen en ella y su profundo sustrato sincrético, donde el paganismo clásico y la filosofía oriental dialogan con el dogma católico.


Autor: Juan Ángel López Barrionuevo.


La Puerta de la Consolada: Un Manifiesto de Simbología, Arte y Devoción en el Corazón de Úbeda


La Basílica y Real Colegiata de Santa María de los Reales Alcázares no es únicamente el testimonio pétreo de la conquista fernandina de 1233 sobre la antigua mezquita aljama, ni tampoco se reduce a su imponente impronta urbana en la monumental Plaza Vázquez de Molina. Es, ante todo, un organismo vivo de memoria colectiva, un crisol donde se superponen los lenguajes estéticos del gótico, el mudéjar, el renacimiento y el barroco. Entre su variado repertorio monumental, la Portada de la Consolada emerge como un hito visual y emocional de primer orden.


Frente a la fría catalogación académica, este acceso posee una dimensión antropológica incalculable para cualquier vecino de Úbeda. Su escalinata y sus paramentos de piedra son el proscenio donde se consuma el tiempo sagrado de la Semana Santa ubetense. Sin embargo, más allá del perfume a cera quemada, el compás de las almohadillas y la desgarradora melodía del Miserere al alba del Viernes Santo, la arquitectura y la plástica escultórica de esta portada ocultan un programa iconográfico profundo. Un discurso del siglo XVII que conjuga el clasicismo arquitectónico, los arquetipos mitológicos reconvertidos y la teología de la Contrarreforma.


El Promotor: El Obispo Sancho Dávila y el Pulso de la Contrarreforma


Detrás de la consolidación de los programas iconográficos monumentales de este periodo en la diócesis se encuentra la figura clave del prelado Sancho Dávila Toledo (u otras figuras eclesiásticas e intelectuales de su órbita en el siglo XVII), cuyo impulso reformista pretendía estructurar la fe a través de una pedagogía visual contundente. El obispo, firmemente alineado con los decretos del Concilio de Trento sobre el culto a la Virgen y a los santos, encargó y supervisó obras que reafirmaran la ortodoxia católica frente a las disidencias, empleando un vocabulario clásico (arcos de triunfo, repertorios vegetales y veneras) que sublimaba el poder espiritual de la Iglesia y la intercesión mariana.




La Portada de la Consolada (Basílica de Santa María – Úbeda): Sustratos Simbólicos, Paganismo y Arquetipos Universales con Énfasis en el Budismo.

La infografía detalla cómo esta portada renacentista actúa como un palimpsesto simbólico y una obra maestra de la sincretización que trasciende la Contrareforma. Su análisis se divide en cuatro ejes fundamentales:

  • Arquitectura (El Arco de Triunfo): Reinterpreta la estructura clásica romana de la deificación militar hacia la victoria de la Fe cristiana, encontrando un paralelo budista en los toranas como umbrales simbólicos hacia el despertar.

  • Ornato Vegetal (El Hortus Conclusus): Transforma la vegetación pagana de acanos, roleos y guirnaldas en el símbolo del paraíso cerrado y la matriz de la Madre Virgen, conectando con el loto budista que representa la pureza que emerge sin mancharse.

  • La Venera (De Venus al Trono de Loto): Convierte la concha clásica —nacida de la espuma del mar— en el nicho sagrado de la virtud y la pureza inmaculada, equiparándola al Trono de Loto (Padma) de Buda y los Bodhisattvas.

  • La Advocación Central (La Madre Compasiva): Relaciona a la Virgen de la Consolada de Úbeda con arquetipos universales de la compasión como Kuan Yin (Avalokiteshvara) y Tara Verde en el Budismo Mahayana.



1. La Traza Arquitectónica: El Arquetipo del Arco de Triunfo


Desde una perspectiva compositiva, la estructura de la portada adopta deliberadamente la tipología clásica del arco de triunfo romano. Originariamente concebidos en la Antigüedad clásica para ensalzar emperadores y conmemorar gestas bélicas (como el Arco de Tito en Roma), los tratadistas de la arquitectura moderna adaptaron esta forma para el ámbito sacro.


En la puerta de la Consolada, el triunfo deja de ser terrenal para convertirse en espiritual. El vano enmarcado por órdenes clásicos funciona como un limen o umbral sagrado, un paso necesario entre el espacio profano de la plaza y la Jerusalén celestial que representa el interior del templo. Esta concepción espacial encuentra paralelismos universales en la arquitectura monumental de civilizaciones diversas —como las toranas orientales de la India antigua—, donde atravesar la puerta monumental simboliza la victoria del entendimiento sobre la ignorancia y la entrada en un recinto de purificación.


2. El Ornato y la Estética Vegetal: El Hortus Conclusus y el Legado Pagano


Los relieves ornamentales que recorren las jambas y molduras de la portada nos remiten directamente a los repertorios de grutescos y motivos vegetales heredados del Renacimiento, los cuales hunden sus raíces en la Antigüedad clásica grecorromana (con el uso de hojas de acanto, roleos y guirnaldas asociadas tradicionalmente a deidades de la fecundidad como Deméter o Cibeles).


Sin embargo, la teología cristiana recodifica este lenguaje naturalista transformándolo en el símbolo del hortus conclusus (el jardín cerrado), una metáfora bíblica extraída del Cantar de los Cantares que alude a la virginidad incorruptible y a la fertilidad mística de María. La hoja de acanto y los festones vegetales no son meros aditamentos decorativos; representan la renovación de la vida, la naturaleza redimida y el paraíso recuperado a través de la mediación divina, conectando directamente con las antiguas cosmogonías agrarias del paganismo mediterráneo.


3. La Venera y la Tradición Clásica: Del Mito de Venus al Loto Budista


Uno de los elementos formales más llamativos que corona o enmarca los nichos de la portada es la presencia de la venera o concha de vieira. Este motivo posee una genealogía fascinante:


  • En el mundo clásico occidental: La venera estaba fuertemente vinculada al mito de Venus (Afrodita), nacida de la espuma del mar, simbolizando el nacimiento, la fecundidad y la renovación cíclica de la vida a través de las aguas primordiales.


  • En la reinterpretación cristiana: La concha se sacraliza profundamente, pasando a ser el baldaquino o nicho absidal en miniatura que cobija la virtud, además de convertirse en el emblema universal del peregrino (la vieira compostelana), representando el viaje del alma a través de las aguas del bautismo.


  • El eco en la iconografía oriental (El Trono de Loto): Desde una perspectiva comparada con el budismo Mahayana, este receptáculo abenerado cumple exactamente la misma función simbólica que el trono de loto (Padma). Tanto la concha marina como el loto emergen de la materia informe o del agua para sostener lo sagrado, representando la pureza incorruptible que surge inmaculada en medio de la impureza del mundo material.


4. La Advocación Central: La Virgen de la Consolada, la Gran Madre y el Arquetipo Oriental


El núcleo y razón de ser de esta portada es la advocación mariana que la preside. La Virgen de la Consolada actúa tradicionalmente como el refugio institucional y espiritual ante las tribulaciones de los fieles.


Desde una perspectiva antropológica universal, la figura de la Madre Compasiva que acoge bajo su manto o intercede por el doliente conecta con arquetipos transculturales muy profundos:


  • El sustrato ctónico y pagano: La Virgen asume el papel de matriz fecunda que regenera el cosmos, heredando las funciones cósmicas de las grandes madres de la tierra grecolatinas y orientales.


  • El paralelo con el Budismo Mahayana (Kuan Yin y Tara Verde): Si ampliamos la perspectiva hacia el pensamiento oriental, la figura de la Virgen como "Consoladora" —madre compasiva que inclina su rostro para escuchar el sufrimiento y acoger al afligido— encuentra un paralelo conceptual extraordinario en el budismo, concretamente en bodhisattvas femeninos como Kuan Yin (Guanyin) en el ámbito chino o Tara Verde en el budismo tibetano. Ambas tradiciones comparten el mismo arquetipo espiritual: la compasión infinita personificada en una madre celestial que actúa como refugio, mediadora y fuente de paz ante el dolor del mundo, anulando las fronteras culturales.


El Eco de los Mitos y el Susurro Universal: Paganismo, Budismo y la Virgen en la Portada

Contemplar la Portada de la Consolada de la Basílica de Santa María de los Reales Alcázares de Úbeda exige despojar la mirada de lo meramente local para adentrarse en los grandes ríos subterráneos de la historia espiritual de la humanidad. Aunque levantada en pleno siglo XVII bajo el rigor ortodoxo de la Contrarreforma y el patrocinio prelado, esta arquitectura esconde un sustrato simbólico que trasciende el dogma cristiano occidental, conectando de forma sutil con los arquetipos más antiguos del paganismo mediterráneo y los ecos de la filosofía oriental.


Al igual que en el arte budista los mudras y las mandalas ordenan el cosmos para infundir calma mental y refugio (abhaya mudra, el gesto de ausencia de miedo), el programa contrarreformista de esta portada busca estructurar el espacio exterior para otorgar paz al devoto, convirtiendo la piedra tallada en un umbral de transición entre el caos profano y el orden sagrado.


Conclusiones


“El arte sacro no nace en el aislamiento, sino en la confluencia profunda de la memoria antropológica de la especie.”


Al analizar en profundidad la Portada de la Consolada de Santa María de los Reales Alcázares, la conclusión desborda los límites de la historia del arte tradicional para erigirse en un testimonio de multiculturalidad inconsciente. Aunque su función litúrgica y su discurso oficial son rigurosamente católicos bajo los dictados postridentinos, su lenguaje visual funciona como una esponja milenaria donde conviven sin fricción el sentido triunfal de la arquitectura imperial romana, la exaltación vital de las deidades paganas de la naturaleza y la geometría de la compasión universal que resuena en los grandes templos de oriente a través del arquetipo de la Madre Protectora.


En definitiva, la Portada de la Consolada de Úbeda không es solo una pieza clave del patrimonio renacentista y barroco andaluz, sino un espejo de la universalidad humana: un umbral donde las distintas civilizaciones —occidentales y orientales, paganas y cristianas— han depositado, a través de los siglos, su anhelo común de refugio, belleza y consuelo espiritual.


📚 Para saber más: Lecturas y referencias recomendadas

Si te ha fascinado el simbolismo oculto en la Portada de la Consolada y quieres explorar por ti mismo los hilos invisibles que unen el arte de Úbeda con la mitología clásica y los arquetipos universales, aquí tienes algunas lecturas clave:

  • Sobre la historia y el arte de Úbeda:

    • Almagro García, Antonio (2003). Santa María de los Reales Alcázares de Úbeda: Arqueología, historia y arte. Editorial El Olivo. (El estudio arquitectónico y constructivo definitivo del templo).

    • Moreno Mendoza, Arsenio (1993). Úbeda renacentista. Electa. (Ideal para entender el contexto artístico y el pulso monumental de la ciudad).

  • Sobre el arte, la Contrarreforma y los símbolos:

    • Mâle, Émile. El arte religioso de la Contrarreforma. Encuentro. (La biblia para entender cómo la Iglesia usó el arte y las imágenes como pedagogía visual tras el Concilio de Trento).

    • Cirlot, Juan-Eduardo (1997). Diccionario de símbolos. Siruela. (Una joya para consultar qué significan realmente elementos como la venera/concha, las hojas de acanto o el jardín cerrado).

  • Sobre mitología, arquetipos y el puente con Oriente:

    • Eliade, Mircea. Tratado de historia de las religiones. Alianza Editorial. (Imprescindible para comprender cómo las antiguas Grandes Madres de la tierra percuten en la iconografía mariana).

    • Campbell, Joseph. Las máscaras de Dios: Mitología oriental. Fondo de Cultura Económica. (El puente antropológico perfecto para descubrir los paralelos entre la compasión de la Virgen María y figuras orientales como Kuan Yin o Tara Verde).

sábado, 22 de agosto de 2026

Memoria, rigor y patrimonio frente a la usurpación virtual: El legado de la capilla de San Gregorio y San Juan de Letrán (actual Capilla de la Cofradía de la Caída de Úbeda).

 




Resumen


Este trabajo realiza un análisis histórico, arquitectónico y patrimonial de la primitiva capilla de San Gregorio y San Juan de Letrán, fundada en 1529 en la iglesia de Santa María de los Reales Alcázares de Úbeda. La investigación reconstruye la compleja evolución de este espacio, desde sus fundamentos litúrgicos hasta las profundas transformaciones acometidas en los siglos XIX y XX, tales como las reconfiguraciones espaciales del prior Monteagudo y el posterior desmantelamiento del coro entre las décadas de 1940 y 1950.


Más allá del estudio académico, este artículo nace como respuesta a un debate necesario sobre la gestión del patrimonio común ante los intentos de monopolización virtual. Frente a las acusaciones infundadas de "plagio", "robo" e "impunidad" vertidas recientemente en entornos digitales, este trabajo reivindica el marco legal del Dominio Público. Se subraya que la mera digitalización o custodia circunstancial de documentos —como los registros de Miguel Campos Ruiz— no confiere derechos de propiedad, y que la investigación científica es un ejercicio legítimo y libre, protegido frente a los intentos de secuestro de la memoria histórica por parte de intereses privados o pretensiones de exclusividad digital.

El estudio profundiza en aspectos clave para entender el sustrato devocional de las cofradías ubetenses:


  • El destino de sus bienes muebles: La reubicación del retablo pictórico de Pedro Machuca y el desplazamiento de la imponente reja plateresca hacia la actual capilla de la Virgen de Guadalupe.


  • Análisis de la reja plateresca: A través del contraste con la historiografía de José Domínguez Cubero y Manuel Gómez-Moreno, se aborda su datación, iconografía y los problemas de su actual emplazamiento museográfico, que menoscaban sus proporciones originales.


  • En conclusión, este texto reafirma que la historia de Úbeda es un patrimonio colectivo que debe ser tratado con rigor académico, frente al "griterío" de las redes sociales. Mientras que los bulos digitales son efímeros, el compromiso con la verdad documental —plasmado en publicaciones como la Revista Carmelo— constituye el único camino legítimo para preservar y valorar la vasta riqueza artística y cofrade de la ciudad.


Juan Ángel López Barrionuevo.


Del vaciamiento digital al rigor de la historia: Carta abierta ante los falsos monopolios del patrimonio ubetense


Pretender erigirse en dueño y señor del pasado de Úbeda por el mero hecho de archivar una fotografía en una carpeta o administrar un grupo de redes sociales no pasa de ser un ejercicio de soberbia tan infundado como jurídicamente absurdo. Quienes confunden la custodia circunstancial de un documento con una patente de corso ignoran deliberadamente los pilares básicos que sostienen la investigación científica y el marco legal del patrimonio común.


A las infundadas descalificaciones vertidas el pasado 8 de abril de 2026 en el grupo de Facebook "Fotos de Úbeda" por su administrador, Diego Godoy —quien, arropado por sus palmeros digitalizados, llegó a proferir graves acusaciones de "robo", "impunidad" y "plagio" ante un ejercicio riguroso de divulgación histórica— hacia mi trabajo de divulgación y hacia a mi persona, la única respuesta válida es la contundencia de los hechos y la luz de la legalidad vigente:


  • El marco legal del Dominio Público: Las fuentes gráficas e históricas empleadas —como los registros de Miguel Campos Ruiz datados en 1879 y 1926— superan con creces los plazos establecidos por el Real Decreto Legislativo 1/1996 (Ley de Propiedad Intelectual). Pertenecen de pleno derecho a la memoria colectiva, por lo que su reproducción, estudio y difusión pública son plenamente libres y legítimos.


  • La falacia de la exclusividad virtual: La simple digitalización de un fondo, la tenencia material de un documento o el hecho de ser el primero en colgar una imagen en internet con la etiqueta de "inédita" no otorgan ningún tipo de derecho de autor, titularidad privativa ni monopolio comercial. Exigir permisos a los investigadores o pretender vetar el estudio del patrimonio ubetense revela un profundo desconocimiento de las leyes que rigen los archivos y la investigación histórica.


  • El contraste frente al griterío: Mientras que el ruido de las redes y las pataletas virtuales se alimentan del insulto fácil y la descalificación interesada, el conocimiento riguroso se plasma negro sobre blanco. Mi artículo titulado "El centenario de Santa María de los Reales Alcázares como Monumento Nacional (1926–2026)", publicado en las páginas 48-58 de la Revista Carmelo (núm. 24, marzo de 2026) —editada por la Muy Ilustre Cofradía de Nuestro Padre Jesús de la Caída y María Santísima de la Amargura—, aborda con rigor académico la historia, evolución y puesta en valor de nuestro patrimonio sin más peaje que la verdad documental.


La historia de Úbeda es demasiado vasta, rica y milenaria como para permitir que sea secuestrada por complejos de exclusividad o por quienes pretenden convertir la cultura en un cortijo particular. Los bulos y las rabietas digitales se evaporan con la misma rapidez con la que se escriben; el papel impreso, los datos contrastados y el compromiso desinteresado con la verdad histórica son los únicos que permanecen firmemente arraigados en el tiempo para el disfrute de toda la ciudadanía.






Fotos 1 y 2. La presente reconstrucción, realizada mediante técnicas de inteligencia artificial, restituye la reja plateresca de la antigua capilla de San Gregorio a su emplazamiento original —espacio ocupado actualmente por la capilla del Cristo de la Caída en la iglesia de Santa María de los Reales Alcázares de Úbeda—, previo a su reubicación definitiva a mediados del siglo XX en la capilla de la Virgen de Guadalupe. La traza de la rejería local dialoga armónicamente con las molduras góticas del arco de la portada, permitiendo vislumbrar la configuración espacial fundacional del templo. Esta imagen subraya la necesidad de una lectura integral entre el patrimonio mueble e inmueble para profundizar en el conocimiento de las dinámicas devocionales, las estrategias memoriales y los patronatos nobiliarios de la arquitectura ubetense.



Objeto de Estudio de la Investigación


Despejado el falso debate de quienes pretenden erigirse en dueños del pasado ajeno, la verdadera aportación de este trabajo reside en el análisis histórico. El artículo aborda la compleja evolución arquitectónica y patrimonial de la primitiva capilla de San Gregorio y San Juan de Letrán, instituida en 1529 en la iglesia parroquial de Santa María de los Reales Alcázares de Úbeda.


Mediante el contraste riguroso de fuentes documentales y la historiografía artística —con especial atención al estudio seminal de José Domínguez Cubero—, la investigación profundiza en:


  • Las drásticas reconfiguraciones espaciales acometidas a finales del siglo XIX bajo el priorato de Monteagudo.


  • El desmantelamiento del coro central a mediados del siglo XX (décadas de 1940-1950).


  • La diáspora y destino de sus bienes muebles más preciados: desde el retablo pictórico de Pedro Machuca y los arcos-altar vinculados a Jesús Nazareno y el Sagrario, hasta el desplazamiento de su imponente reja plateresca a la actual capilla de la Virgen de Guadalupe, piezas clave para entender el sustrato devocional de las cofradías ubetenses.


1. Delimitación, Contexto Fundacional y Singularidad Litúrgica


La iglesia parroquial de Santa María de los Reales Alcázares de Úbeda atesora uno de los conjuntos monumentales, devocionales y artísticos más relevantes de la Baja Andalucía y el Renacimiento giennense. En este marco de excepcional riqueza patrimonial, la primitiva capilla de San Gregorio y San Juan de Letrán, instituida en el año 1529 por iniciativa del chantre Pedro González de la Cueva, constituyó inicialmente un espacio dotado de una marcada singularidad litúrgica, ornamental y patrimonial dentro del templo mayor ubetense.

No obstante, las profundas transformaciones espaciales, litúrgicas y urbanísticas acometidas en el interior del templo a lo largo de los siglos alteraron de manera radical su fisonomía original. La comprensión de este espacio resulta fundamental para trazar el mapa de patronatos nobiliarios, capellanías y cofradías que han modelado la religiosidad popular y la Semana Santa de Úbeda, donde la memoria de antiguas advocaciones y sedes sagradas percute de manera directa en el devenir de las corporaciones de penitencia actuales, vinculadas histórica y espacialmente a estos ámbitos sagrados.



Fotografía 3. Esta fotografía, capturada por Francisco Miguel Merino Laguna en febrero de 2014, ilustra la reja plateresca de la antigua capilla de San Gregorio dentro de la iglesia de Santa María de los Reales Alcázares de Úbeda. La composición pone de relieve la maestría de la rejería local mediante una pieza que se integra con armonía en el arco gótico del vano. Tras su reubicación a mediados del siglo XX, este elemento patrimonial se localiza en su actual emplazamiento dentro de la capilla de la Virgen de Guadalupe, hecho que subraya la necesidad de abordar una lectura integral del patrimonio mueble e inmueble para una comprensión exhaustiva de la historia devocional y las dinámicas de los patronatos nobiliarios del templo.



2. Las Reconfiguraciones Espaciales y la Actuación del Prior Monteagudo


A finales del siglo XIX, bajo la gestión, impulso y directrices del prior Monteagudo, se acometieron diversas intervenciones y modificaciones espaciales de gran calado en la basílica de Santa María. Entre las actuaciones más destacadas de esta campaña reformista sobresalió la apertura de nuevas capillas en torno a la zona del coro, una intervención que modificó sustancialmente la articulación espacial del templo y afectó de manera directa a la primitiva capilla de San Gregorio y San Juan de Letrán.


Como consecuencia directa de esta reestructuración decimonónica, el espacio fundacional experimentó alteraciones de extrema relevancia:


  • El Retablo de la Misa de San Gregorio: Considerado una notable obra pictórica original del maestro Pedro Machuca, fue objeto de una reubicación en el marco de la creación de las nuevas capillas del sector coral, desvinculando parcial o totalmente de su emplazamiento litúrgico originario.


  • La Portada Altar: La estructura primitiva de la capilla fue asimismo despojada de uno de sus arcos-altar. Dicha estructura arquitectónica fue posteriormente reaprovechada para servir como portada monumental de otra capilla del propio templo, quedando vinculada en la historiografía local al ámbito de Jesús Nazareno y la Capilla del Sagrario.


Foto 4. Esta reconstrucción virtual, generada por inteligencia artificial, presenta la reja plateresca de la antigua capilla de San Gregorio —actualmente en la capilla de la Virgen de Guadalupe de la iglesia de Santa María de los Reales Alcázares de Úbeda— aislada y en detalle. La imagen destaca la excepcional calidad de la rejería local, permitiendo apreciar la complejidad de sus elementos ornamentales, como las cresterías, medallones y el escudo central con la flor de lis, así como la incorporación original de las cortinillas de tela azul. Este estudio gráfico subraya la importancia de la lectura integral entre el patrimonio mueble y el inmueble para comprender la historia devocional y los patronatos nobiliarios del templo ubetense, independientemente de su ubicación actual. 


3. Análisis Tipológico, Arquitectónico e Iconográfico de la Reja Plateresca


A continuación, presento una reescritura del texto que eleva el tono hacia una prosa académico-investigadora, integrando con precisión el análisis iconográfico y heráldico de la reja de la Capilla del Cristo de la Caída:


Desde una perspectiva morfológica y estilística, la reja de la capilla —actualmente reubicada— se inscribe en un modelo tipológico recurrente en el entorno geográfico circundante, manteniendo un evidente paralelismo con ejemplares como la pieza conservada en el baptisterio de la iglesia de San Bartolomé de Andújar. Ambos cerramientos comparten una escala reducida, distanciándose de las dimensiones monumentales que caracterizan a otras rejerías coetáneas de la catedral de Jaén y de otros templos mayores de la diócesis.


Su sintaxis compositiva articula una depurada estructura en portada de medio punto, factor que testimonia la asimilación gradual y precoz de los cánones clasicistas por parte de los maestros rejeros activos en el territorio. En cuanto a su programa iconográfico, el espacio central de la sobrepuerta está presidido por el escudo patronal de la actual  Capilla del Cristo de la Caída. Este blasón, de notable valor histórico y heráldico, trasciende lo ornamental para establecer una vinculación directa con su comitente: el canónigo chantre don Pedro de Cuevas. La correspondencia entre las armas exhibidas en la reja y la documentación histórica pertinente constituye una prueba irrefutable de su autoría y patrocinio, legitimando su procedencia y descartando cualquier divergencia interpretativa sobre su origen fundacional.


Simbólicamente, el escudo aparece flanqueado por motivos laureados, figuras angélicas de factura delicada y una trama geométrica y fitomórfica de tallos ensortijados que denotan el refinamiento del taller. Por otro lado, el eje axial y el coronamiento superior se estructuran mediante elegantes flameros, cuya disposición enmarca la representación de la Tota Pulcra. Esta advocación manifiesta la profunda devoción mariana y el fervor preconcepcionista imperantes en el clero capitular de la centuria. Resulta de especial interés la singularidad litúrgica que esta disposición conlleva, al prescindir de la efigie del titular del recinto sagrado —en este caso, la advocación de San Gregorio y San Juan de Letrán—; una transgresión de la normativa iconográfica que, si bien era observada con rigor en la mayor parte de los recintos sagrados del siglo XVI, aquí se ve supeditada a la exaltación de la doctrina concepcionista.



Foto 5. Detalle del escudo de armas del canónigo chantre don Pedro de Cuevas, situado en la sobrepuerta de la reja de la Capilla de Virgen de Guadalupe (actual emplazamiento). La mejora de la imagen, asistida por IA, permite apreciar la precisión de su labra dorada y el fondo plateado del blasón —cuyo mueble central es una fuente con tres flores de lis—, elementos que vinculan inequívocamente la obra con su comitente y testimonian la asimilación de los cánones clasicistas por la rejería local.


Foto 6. Fotografía de archivo que documenta la reja del baptisterio de la iglesia de San Bartolomé de Andújar. Esta imagen, con sus inscripciones manuscritas "Andújar" y "Verja de San Bartolomé", sirve como referente comparativo para la reja de la capilla estudiada. Ambas piezas comparten una escala reducida, diferenciándose de la rejería monumental de la catedral de Jaén, e inscribiéndose en un modelo tipológico recurrente en el contexto geográfico local.


4. Discusión Cronológica y Estado de Conservación


La cronología de la ejecución de la reja ha suscitado un debate historiográfico de notable interés. Si bien la fecha fundacional de la capilla apunta firmemente a 1529, el análisis formal de determinados arcaísmos ornamentales —señalados primigeniamente por el erudito Manuel Gómez-Moreno— invita a reconsiderar con rigor su datación precisa.


La pervivencia de elementos formales tradicionales, tales como los frisos calados y, de manera muy notable, los castillejos o garitas dispuestos con precisión en las intersecciones de las calles del reticulado de hierro, sugieren una hechura estilísticamente anterior. Estos indicios morfológicos permiten retrotraer su ejecución hasta finales de la segunda década del siglo XVI. En la actualidad, la pieza acusa notables problemas de emplazamiento museográfico y litúrgico: la reja ha sido relocalizada en un vano de dimensiones insuficientes para su envergadura, lo que distorsiona de forma notable sus proporciones originales y menoscaba su monumentalidad estética, espacial y artística.


Foto 7. Fotografía tomada por Baras en la década de 1960 (archivo propio), que ilustra la portada-altar de la capilla. La estructura primitiva del arco-altar de la Capilla de San Gregorio (actual Capilla del Cristo de la Caída) fue despojada de su ubicación original y posteriormente reaprovechada como portada monumental en otra capilla del propio templo, quedando vinculada en la historiografía local al ámbito de Jesús Nazareno y la Capilla del Sagrario.


5. El Desmantelamiento del Coro y el Destino Definitivo de la Reja (Mediados del Siglo XX)



El devenir histórico del espacio coral de Santa María experimentó un giro drástico y definitivo con su desmontaje y completa desaparición, acontecimientos acaecidos entre las décadas de 1940 y 1950. En este contexto de profunda reordenación espacial y litúrgica del templo, la primitiva capilla vio cómo se extraía de su emplazamiento histórico su cerramiento férreo original: la reja plateresca.


Dicha reja fue posteriormente reutilizada para cerrar la actual capilla de la Virgen de Guadalupe. Esta mudanza tardía, motivada fundamentalmente por la disparidad de dimensiones entre el vano de acogida y la pieza original, condiciona de manera irreversible y mermó tanto la percepción visual como las proporciones volumétricas originales de la reja.


Este periplo patrimonial entronca de lleno con la sensibilidad devocional e histórica de las cofradías ubetenses —entre ellas la dedicada al Santísimo Cristo de la Caída—, las cuales han debido articular su patrimonio cultural y estético sobre los cimientos de un templo parroquial sujeto a profundas transformaciones, desmembramientos espaciales y reubicaciones litúrgicas a lo largo de los siglos XIX y XX.



Foto 8. Vista del exterior de la Capilla de la Virgen de Guadalupe en 1926, según una fotografía del archivo de José Manuel Almansa, mejorada digitalmente. La imagen documenta el estado del espacio previo a la instalación de la reja plateresca objeto de este estudio (actualmente en este emplazamiento), permitiendo apreciar la estructura arquitectónica de los arcos formeros y el vano de la capilla. La ausencia de la reja subraya el carácter diáfano original del cerramiento y evidencia la intervención de reubicación patrimonial sufrida a mediados del siglo XX.



Conclusión y Reflexión: La Verdad del Archivo frente al Ruido Digital



Foto 9 Infografía divulgativa y jurídica titulada "Patrimonio de tod@s, no propiedad de nadie", elaborada en respuesta a las acusaciones infundadas de plagio y apropiación indebida vertidas en el ámbito digital. El documento recopila precisiones técnicas y jurídicas —respaldadas por la Ley de Propiedad Intelectual (Real Decreto Legislativo 1/1996)— que defienden que las fuentes gráficas históricas de los siglos XIX y XX (como las datadas en 1879 y 1926 procedentes del Archivo Natalio Rivas) se encuentran en estricto dominio público. Asimismo, la infografía subraya que la mera digitalización no genera derechos exclusivos de propiedad intelectual, reafirmando que la investigación histórica sobre la capilla de San Gregorio y San Juan de Letrán en la iglesia de Santa María de los Reales Alcázares de Úbeda cumple con rigor científico el noble propósito de rescatar el patrimonio común para ponerlo al servicio de la ciudadanía frente a la descalificación interesada y el bulo virtual.



La investigación histórica no es un territorio acotado por privilegios de posesión ni una parcela sujeta a los caprichos del protagonismo en redes sociales. El presente trabajo sobre la capilla de San Gregorio y San Juan de Letrán en Santa María de los Reales Alcázares no hace sino cumplir con la más noble de las funciones del historiador: rescatar del olvido el patrimonio común de Úbeda para ponerlo al servicio de la ciudadanía.


Las acusaciones de plagio o usurpación vertidas en el ámbito digital carecen por completo de sustento jurídico, académico y ético. Confundir la custodia circunstancial de un documento —o la simple administración de un repositorio virtual— con la propiedad intelectual de la historia local revela un profundo desconocimiento de las leyes que rigen el dominio público y la investigación científica. Las fuentes documentales y gráficas de los siglos XIX y XX pertenecen a la memoria colectiva; su análisis, contraste y divulgación bajo los criterios metodológicos del artículo no vulneran ningún derecho, sino que enriquecen el debate cultural de nuestra ciudad.


Frente al ruido estéril de la descalificación interesada, la única respuesta válida es el rigor documental, la transparencia y el amor desinteresado por el patrimonio. La historia de Úbeda es demasiado vasta y rica como para permitir que sea secuestrada por complejos de exclusividad o pataletas virtuales. Al final, los bulos y los falsos monopolios se desvanecen con la misma rapidez con la que surgen, mientras que el papel impreso, los datos contrastados y el conocimiento compartido permanecen firmemente arraigados en el tiempo, iluminando con verdad y luz pública las raíces de nuestra identidad.


Referencias Bibliográficas


  • DOMÍNGUEZ CUBERO, José (2003): «Santa María de los Reales Alcázares de Úbeda, un foco plateresco de la rejería andaluza», Boletín del Instituto de Estudios Giennenses, n.º 186, pp. 139-159.


  • GÓMEZ-MORENO, Manuel (1903): Catálogo Monumental de España: Provincia de Jaén (1906-1907). Madrid: Ministerio de Instrucción Pública y Bellas Artes (Ed. facsímil, Instituto de Estudios Giennenses, 1982).


  • QUESADA QUESADA, Tomás (1995): «Úbeda en el siglo XVI: Urbanismo, arquitectura y sociedad», Iltmo. Ayuntamiento de Úbeda.


  • Ley de Propiedad Intelectual: Real Decreto Legislativo 1/1996, de 12 de abril, por el que se aprueba el texto refundido de la Ley de Propiedad Intelectual, regularizando, aclarando y armonizando las disposiciones legales vigentes sobre la materia (especialmente en lo relativo al dominio público y derecho de cita).


Fuentes Documentales y Gráficas

(Menciones de cortesía ex articulo 32 de la Ley de Propiedad Intelectual, exentas de cualquier vínculo con pretensiones de exclusividad o titularidad espuria):


  • Campos Ruiz, Miguel. Registros fotográficos históricos (datados en 1879 y 1926). Obras integradas de pleno derecho en el dominio público conforme a lo dispuesto en el artículo 26 del Real Decreto Legislativo 1/1996, de 12 de abril, por el que se aprueba el texto refundido de la Ley de Propiedad Intelectual. Su cita en el presente trabajo responde imperativamente al rigor metodológico y al respeto de la autoría material original, descartando categóricamente que la simple tenencia, custodia material o publicación previa en entornos digitales confiera derecho privativo, monopolio comercial o legitimación jurídica alguna frente a su libre utilización pública.


  • Archivo de Natalio Rivas. Fondos documentales y gráficos de referencia local. Entidad o depósito cuya función institucional se circunscribe a la conservación y facilitación del acceso público para la investigación histórica. Se recuerda que la consulta de fondos en un archivo no genera derechos de propiedad intelectual ni autoriza la imposición de vetos particulares, constituyendo las referencias a este archivo una mención de procedencia sujeta estrictamente a los usos honrados de la investigación científica amparados por el ordenamiento jurídico vigente. A mayor abundamiento, el hecho de que dichos materiales hayan sido previamente divulgados o sacados a la luz por terceros en redes sociales carece de relevancia jurídica para limitar su posterior estudio o difusión; la legislación vigente determina que, al tratarse de obras en dominio público o legítimamente accesibles, no es exigible solicitud de permiso, autorización ni licencia previa a ningún particular o administrador virtual que pretenda arrogarse una inexistente patente de exclusividad sobre el patrimonio común.


  • Publicación de Referencia: Revista Carmelo, núm. 24, marzo de 2026. Editada por la Muy Ilustre Cofradía de Nuestro Padre Jesús de la Caída y María Santísima de la Amargura (pp. 48-58).

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