Juan Ángel López Barrionuevo.
Un maestro de la madera al servicio del patrimonio ubetense
La historia del patrimonio religioso de Úbeda durante el siglo XX no puede comprenderse sin detenerse en la figura de José María Trillo Olivares, artesano, tallista, ebanista y docente cuya labor dejó una profunda huella en la ciudad y en buena parte de la provincia de Jaén.
Entre las obras más emblemáticas vinculadas a su nombre destaca el célebre templete procesional del Corpus Christi de la Iglesia de Santa María de los Reales Alcázares, una pieza extraordinaria que resume a la perfección el espíritu artístico y devocional de la posguerra española.
Más allá de su evidente valor estético, este templete posee una interesante dimensión histórica y litúrgica que durante décadas permaneció parcialmente olvidada.
Vista del altar mayor. Este conjunto, concebido originalmente como trono o templete procesional para las celebraciones del Corpus Christi, adquirió una función litúrgica esencial durante las décadas de 1960 y 1970, cuando fue instalado de forma provisional como tabernáculo o manifiesto en la Iglesia de Santa María de los Reales Alcázares. Esta reutilización era relativamente frecuente en la España de posguerra, especialmente en templos cuyos retablos y elementos litúrgicos habían desaparecido o quedado gravemente dañados durante la Guerra Civil. — Gentileza del archivo Gabriel Delgado Juan.
Del cortejo procesional al altar mayor
Concebido originalmente como trono o templete procesional para las celebraciones del Corpus Christi, el conjunto adquirió una función litúrgica esencial durante las décadas de 1960 y 1970.
En aquellos años fue instalado de forma provisional como tabernáculo o manifiesto en el altar mayor de la Iglesia de Santa María de los Reales Alcázares. Esta reutilización era relativamente frecuente en la España de posguerra, especialmente en templos cuyos retablos y elementos litúrgicos habían desaparecido o quedado gravemente dañados durante la Guerra Civil.
Las grandes piezas procesionales de calidad artística pasaron entonces a “vestir” los interiores de numerosas iglesias, devolviendo solemnidad y dignidad visual a espacios que habían quedado despojados de gran parte de su patrimonio histórico.
En el caso de Santa María, el templete de Trillo Olivares se integró de forma sorprendentemente armónica en el monumental interior gótico-renacentista del templo. Las fotografías históricas permiten apreciar toda la riqueza ornamental de la obra: el movimiento barroquizante de las volutas, los candelabros de guardabrisas, la elegante cúpula calada coronada por una figura alegórica y el diálogo visual que establecía con las históricas rejerías y las bóvedas de las naves del templo.
La restauración de 1995: un círculo que se cierra
A mediados de la década de 1990, el templete fue objeto de una importante restauración dirigida por Manuel Cuadra Moreno junto a los alumnos de la Escuela Taller de Ebanistería de Úbeda.
Aquella intervención supuso mucho más que una simple recuperación material. En cierto modo, fue un auténtico acto de justicia histórica y simbólica: una escuela taller local devolvía el esplendor a la obra de quien había sido, décadas atrás, maestro de los oficios de la madera en la propia ciudad.
Gracias a aquella restauración de 1995 se consolidaron estructuras, se recuperó el pan de oro, se restauraron molduras y elementos ornamentales, y volvió a lucir con toda su magnificencia la soberbia arquitectura neorrenacentista y barroca del conjunto.
El episodio constituye uno de los mejores ejemplos de continuidad y transmisión del oficio artesanal en Úbeda, ciudad cuya tradición ebanista y escultórica ha sido fundamental para la conservación de su patrimonio religioso.
Otras obras de José María Trillo Olivares
Aunque el templete del Corpus es probablemente una de sus realizaciones más conocidas, José María Trillo Olivares participó en numerosas obras relacionadas con la Semana Santa y el patrimonio devocional de la provincia de Jaén.
Entre las intervenciones documentadas más destacadas figuran:
El antiguo trono de Nuestro Padre Jesús Nazareno de Úbeda, realizado inicialmente por Antonio Díaz Gil en 1941 y posteriormente enriquecido y labrado por Trillo Olivares en 1946. Con el tiempo, el paso sería trasladado a Bailén.
Diversos trabajos de talla y carpintería artística vinculados a la reconstrucción patrimonial de la posguerra, cuando numerosos talleres ubetenses participaron activamente en la reposición de imágenes, tronos y enseres desaparecidos durante la contienda civil.
El trono de Jesús Preso de Torredonjimeno, tallado en nogal y decorado con escenas de la Pasión, citado expresamente como obra suya.
La imagen de Jesús Salvador Resucitado de Jódar, bendecida en 1966 y atribuida igualmente al maestro artesano ubetense.
Maestro artesano y docente
Sin embargo, quizá la aportación más trascendente de José María Trillo Olivares no se encuentre únicamente en sus obras concretas, sino en su papel como transmisor del oficio.
La documentación oficial publicada en el Boletín Oficial del Estado confirma que ejerció como Maestro de Taller de Carpintería y Tecnología de la Madera en la Escuela Elemental de Trabajo y posteriormente en la Escuela de Maestría Industrial de Úbeda desde mediados de los años cuarenta.
Su figura representa a toda una generación de artesanos que mantuvieron vivos los conocimientos tradicionales de la talla, la carpintería artística y la ebanistería durante décadas especialmente difíciles para el patrimonio y los oficios manuales.
Gracias a esa labor docente, numerosos talleres y restauradores posteriores heredaron técnicas fundamentales para la conservación del patrimonio religioso ubetense y provincial.
Un nombre imprescindible del patrimonio artístico de Úbeda
Hoy, el nombre de José María Trillo Olivares permanece ligado a una etapa decisiva de la historia artística de Úbeda. Su trabajo forma parte de ese patrimonio silencioso construido por generaciones de artesanos cuya huella permanece dispersa entre iglesias, pasos procesionales, talleres y escuelas de oficios.
El templete del Corpus Christi de Santa María de los Reales Alcázares continúa siendo uno de los testimonios más visibles de aquella tradición. No solo como pieza artística de extraordinaria belleza, sino también como símbolo de continuidad cultural, memoria colectiva y supervivencia del arte sacro ubetense durante el siglo XX.
Bibliografía y fuentes documentales consultadas
Archivo Histórico Municipal de Úbeda. Documentación relacionada con la Escuela de Artes y Oficios y la Escuela de Maestría Industrial de Úbeda.
Boletín Oficial del Estado (BOE). Nombramientos y plazas de Maestros de Taller de Carpintería y Tecnología de la Madera, años 1946 y posteriores.
López Pérez, Juan. Imaginería y patrimonio escultórico de Úbeda. Estudios locales sobre patrimonio religioso y artístico.
Parroquia de San Pedro Apóstol de Torredonjimeno. Documentación de la Hermandad de Jesús Preso y Nuestra Señora del Rosario.
Portal “Cofradías y Hermandades de España”. Ficha histórica de la imagen de Jesús Salvador Resucitado de Jódar.
Blog de investigación cofrade Simplemente Capillita. Referencias históricas sobre el antiguo trono de Nuestro Padre Jesús Nazareno de Úbeda.
Catálogos y documentación de restauración de la Escuela Taller de Ebanistería de Úbeda. Intervención de 1995 dirigida por Manuel Cuadra Moreno.
Estudios sobre patrimonio religioso y restauración en la Iglesia de Santa María de los Reales Alcázares de Úbeda.
Testimonios orales y memoria patrimonial de artesanos y cofrades de Úbeda recopilados en investigaciones locales sobre la Semana Santa ubetense.








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