viernes, 22 de abril de 2022

LA DESAPARECIDA TRIBUNA DEL EMPAREDAMIENTO O BEATERIO EN LA BASÍLICA DE SANTA MARÍA DE LOS REALES ALCÁZARES.

 


En arquitectura religiosa se denomina tribuna a la galería elevada, usualmente en un primer piso, encima de las naves laterales de los templos, con su misma longitud y anchura y abierta a la nave central, donde pueden situarse los fieles. Estaba destinada a separar determinados grupos del resto de la población en las celebraciones litúrgicas (mujeres, nobles, etc...)

Como todo sabemos los emparedamientos (*)eran una especie de conventos sin reglas monásticas específicas, donde se agrupaban mujeres de distinto estado y condición, en especial pobres, para vivir en comunidad y ofrecer sus oraciones  al Creador.

 Así el historiador Torres Navarrete (3) nos dice que existieron en la ciudad diversos establecimientos religiosos compuestos por mujeres de diversa condición y edad, los cuales se situaban  en las parroquias de Santo Tomás, Santo Domingo, San Pedro, San Millán y Santa María.

Por el profesor en arte  Antonio Almagro (4) nos relata: “…Fuera de la Capilla de la Virgen de Guadalupe, a su izquierda, se abre el segundo de los accesos desde el claustro al interior. Sobre el existió  hasta hace poco años una tribuna que permitía asistir a las celebraciones del templo desde el vecino emparedamiento…”.

Según nos afirma el investigador Juan Barranco, de todos los emparedamientos que hubo en la ciudad sólo se tiene documentación algo extensa sobre sus patronos del fundado por doña Mencía López de Zambrana, este estuvo situado en la Plaza Vázquez de Molina, en el edificio que actualmente ocupan los juzgados. Así, las componentes de esta comunidad seglar parece ser que se regían por la regla de la Orden Tercera de San Francisco (2).

En la primera foto que acompaña el texto, gentileza de Pedro Mariano Herrador, realizada entre los años  1927 o 1928, por el fotógrafo José Ventura.  En esta misma instantánea  podemos ver en primer plano, el desaparecido grupo escultórico de la Virgen de los Dolores, San Juan y La Verónica, en segundo lugar podemos ver a la izquierda, el antiguo aspecto de la Capilla de la Virgen de Guadalupe sin reja y arco altar de bolas (1), y por último a la derecha el segundo acceso de la iglesia al claustro con su antiguo puerta de madera rematada con crestería y sobre estaba situada la tribuna del emparedamiento vecino hoy actuales juzgados.


 


En la primera foto que acompaña el texto, gentileza de Pedro Mariano Herrador, realizada entre los años  1927 o 1928, por el fotógrafo José Ventura.  En esta misma instantánea  podemos ver en primer plano, el desaparecido grupo escultórico de la Virgen de los Dolores, San Juan y La Verónica, en segundo lugar podemos ver a la izquierda, el antiguo aspecto de la Capilla de la Virgen de Guadalupe sin reja y arco altar de bolas (1), y por último a la derecha el segundo acceso de la iglesia al claustro con su antiguo puerta de madera rematada con crestería y sobre estaba situada la tribuna del emparedamiento vecino hoy actuales juzgados.


Aspecto actual donde en la actualidad no queda restos de la Tribuna. Imágenes de la Cofradia de Jesús Nazareno. Semana Santa 2022.
 

 A este emparedamiento se le llamó también Casa de los Abades, por haberse servido de ella los abades de la Universidad de Priores y Beneficiados de Úbeda. Desde 1723 ya desaparecido el emparedamiento pasó a ser denominado Cárcel del Obispo, que anteriormente estaba en la calle de las Parras.

Esta Tribuna es tapiada  el 5 de Agosto de 1944, ya que en esta fecha el  inmueble es adquirido por el Ayuntamiento de la ciudad a su última propietaria Magdalena Orozco y Esteban.

Años después, entre 1950 y 1963, se procede a la remodelación o pérdida del edificio original por Bellas Artes, siendo consejero local Rafael Vañó Silvestre. El edificio original destruido en tiempos de la Dictadura, se organizaba en torno a un patio central de planta cuadrada, porticado con arcos apuntados sobre pilastras. El mismo quedaba de cierto modo eclipsado, en cuyo fondo se contemplaba impecable una puerta o postigo con su soberbia muralla, una de las que daba paso otrora al barrio del Alcázar.

Tras la finalización de este grave atentado patrimonial, en noviembre de 1969, es inaugurado en este nuevo edificio los juzgados de primera instancia.

Muchos años después en pleno siglo XXI, recién declarada la ciudad  por la UNESCO, junto a Baeza; Patrimonio de la Humanidad, en Julio de 2003 comienza nuevas obras de adaptación en el inmueble, de un edificio de nueva planta, acorde con las necesidades actuales.

 Al comienzo de las obras, el 25 de Agosto de 2003, se encuentra los restos arqueológicos, del antiguo edificio que no se llegó a respetar. Además se hizo desaparecer la tribuna del edificio citado que daba a la nave lateral de la Iglesia de Santa María de los Reales Alcázares a través de la cual las seglares del Beaterio oían misa.

Debido, a las últimas obras de nueva planta, la asociación Caballeros Veinticuatro,  integrada por un grupo de ubetenses muy vinculados a su ciudad, critica el muro lateral del edificio nuevo de los juzgados, que ha sido construido recientemente como parte de las obras de nueva planta de este inmueble, y cuyo aspecto es bastante modernista con respecto al entorno monumental en el que se encuentra. Concretamente, se trata de una pared compuesta de grandes losas que se alternan formando vanos, a modo de celdillas de una colmena o como una celosía, y que ha dado lugar a cierto movimiento social en su contra, recibiendo las críticas continuadas de diferentes sectores ciudadanos.

 Los Caballeros Veinticuatro, antes de que finalizó la intervención, redactaron un escrito mostrando su más absoluta repulsa y que ha sido remitido al alcalde y al concejal de Obras de la ciudad, así como a la delegada provincial de Cultura, consejero de Cultura, Defensor del Pueblo Andaluz, y al Comité Español del Consejo Internacional de Monumentos y Sitios (Icomos), una organización no gubernamental que se encarga de asesorar a la UNESCO en temas de Patrimonio de la Humanidad.

Los principios de este colectivo es que el muro en cuestión es de un estilo vanguardista que nada tiene que ver con la zona en la que se encuentra, nada menos que frente a un palacio renacentista y en la plaza más monumental y emblemática de la ciudad. Así, el alcalde no se mostró contradictorio a esta construcción, a la vez que afirmó que nada podía hacer porque la obra tiene todos los informes, requisitos y permisos necesarios, tanto de los actuales técnicos del Ayuntamiento como de los de la Delegación Provincial de Cultura y la Dirección General de Bienes Culturales de la Junta de Andalucía.

 

 De la misma forma, consideran que esta estructura, con su tremendo impacto, vulnera la consonancia y pureza del entorno histórico, y que «más de uno se va a sentir atraído a escalar el muro, por lo fácil que lo pone su textura, con el peligro que ello conlleva». También piensan los Caballeros que esa gran cantidad de huecos invita a tirar o lanzar piedras u otros objetos para encestar, «con lo que se conseguiría un muladar colgante en plena zona monumental», además del problema que podría darse de anidamiento de aves.

Aunque ya ha sido demasiado tarde, por motivo de que las obras de adecuación del edificio, han terminado. Siendo, a mi juicio, una moderna sede de juzgados de primera y segunda instancia, tan necesaria para las competitividades del siglo XXI. Cuya remodelación ha respetado el único elemento original del edificio, su fachada y el escudo episcopal, y la misma, según mi opinión, ha sido menos grave a la realizada en los años sesenta. Ya que como he dicho anteriormente, su  muralla árabe, patio mudéjar y portillo morisco, fue pasto de la piqueta.

 

Descripción del Edifico, por Consejería de turismo, regeneración, justicia y administración local de la Junta de Andalucía.

La sede judicial de Úbeda ocupa la antigua Casa de los Abades, edificio del siglo XVI, momento de mayor esplendor cultural de la ciudad, que fue construido para acoger un beaterio femenino. En 1614 se inició la fachada actual y a finales del siglo XVIII, como Cárcel del Obispo, fue reformado. Tras unas primeras obras de adaptación del edificio para su uso judicial llevadas a cabo en 1960, una reforma integral ha permitido albergar en él los órganos y servicios de la Administración de Justicia del Partido Judicial de Úbeda y está en funcionamiento desde 2005.

 

El valor arquitectónico del inmueble y su situación, en la plaza Vázquez de Molina, representativo  espacio público del Centro Histórico de Úbeda, han condicionado la reforma.

 

La organización del edificio alrededor de un patio se ha potenciado al concebir el principal espacio central como vestíbulo y fuente de luz natural, cubierto por una liviana estructura metálica y un lucernario. En torno a él se han organizado todas sus dependencias, conservándose los elementos originales, previos a la reforma de los años sesenta. Destaca el relabrado del muro de fachada a la calle Santa María con elementos pétreos que posibilita la entrada de luz natural a las estancias interiores.

 

En planta baja se han situado las dependencias de mayor afluencia de público, Registro Civil, con Sala de Bodas, Servicios Comunes del Partido Judicial, Clínica Médico-Forense y Sala de Vistas. La planta superior alberga las dependencias judiciales y fiscales, con los espacios de oficina abiertos a dos de las galerías que circundan el patio.

 

Entre ambas plantas, una escalera inscrita en el patio y un ascensor paralelo a ella constituyen el núcleo de comunicación vertical del edificio para todo tipo de usuarios.

 

(1). La Capilla de la Virgen, en Santa María es el resultado de la unión en 1934, de tres antiguas capillas, la de San Blas; la de Bolas y la de cameros. Para así formar una sola, para convertise en un recinto más amplio, convirtiéndose en uno de los rincones más evocadores y recatados tanto de la iglesia como de la ciudad.

 

El primer tramo es la antigua capilla de San Blas. Las Capillas del muro norte o lado izquierdo presentan una gran uniformidad. Son tres y se corresponde con los tramos segundo, tercero y cuarto de esta nave lateral. Estas capillas, originariamente serían los tramos de las galerías sur del claustro. El vano de acceso, a la capilla de San Blas, se organiza con portada gótica sin ningún tipo de ornamento. Solo presenta arquivoltas y baquetones lisos.

 

Se cierra con una hermosa reja del rejero Bartolomé. Reja que perteneció hasta los primeros años de 1940, a la actual capilla del Cristo de las Caídas; y que gracias al estudioso investigador local en heráldica, Juan Barranco, estamos al corriente, de que dicha reja presenta heráldica del Canónigo Chantre don Pedro de Cuevas.

 

El interior de la capilla presenta planta cuadrada con bóveda de crucería simple. Con decoración blasonada en la clave de la bóveda. El historiador Ruiz Prieto, apoyándose en el escudo de la clave afirmó que podría pertenecer a un Peñuela y Carvajal. Según afirma el investigador Juan Barranco, tal escudo pertenece a don Gil de Ortega y Sotomayor que desempeñó el cargo de canónigo Chantre de esta Colegial entre los años 1640 y 1656. Don Gil fue el que mandó edificar la Casa del Obispo Canastero. Gil de Ortega fue sepultado en la Capilla de la Yedra de esta Colegial.

 

 

El segundo tramo, es la antigua capilla de la Bolas, su interior presenta planta cuadrada con bóveda de terceletes con florones decorados con bolas. Según Antonio Almagro, la portada que se abre al claustro es la más original del templo. Ofrece un arco apuntado con decoración de bolas y diamantes en las superficies con los escudos de los Vela, en las enjutas y se cierra con reja moderna del siglo XIX. Esta capilla fue fundada en el último tercio del siglo XV por el canónigo Tesorero de la Colegial don Pedro de Vela y Villar, que mandó grabar sus escudos en el interior y portada de la capilla. Uno de los arco altar del interior, con decoración de Bolas, se encuentra en la ventana de esta iglesia que da vista a la calle Arroyo de Santa María. Barranco nos hace notar que los escudos heráldicos usados por los Vela ubetenses son iguales a las de Barrionuevo. En el muro izquierdo se abre un ventanal con vidriera, realizada en 1951 y presenta temas marianos.

 

El tercer tramo pertenece a la antigua capilla de los Romano. De planta cuadrada, se cubre con bóveda de nervadura con decoración escultórica, representando a Dios Padre, en la clave y representación escultórica de animales en los arranques de la bóveda. Ruiz Prieto supone que ésta antigua capilla de los Romano debe ser la Capilla en la que se reunía la Cofradía de los Honrados Viejos del Salvador, por la representación en la clave de Dios Padre. Esta Cofradía fue fundada en 1392.

 

Su portada que se abre al claustro, está cegada y está formada por arco apuntado sobre baquetones. En su muro derecho se alza un altar con decoración de bolas y en el testero de este se levanta un retablo en estilo neogótico, tallado en 1939, por el escultor de Mancha Real don Fernando Cruz Muñoz. En el centro alberga la sagrada imagen de la patrona de la ciudad. La talla es una copia fiel de la anterior aparecida, según la tradición, en el año 1381 al pastor Juan Martínez en el Gavellar. Se maneja varias hipótesis, de que esta imagen, de origen visigótico, se salvó en los trágicos sucesos acaecidos en 1938, por alguien que la escondió. Desde aquel entonces, nadie sabe del aparadero de la imagen. Así que en septiembre de 1939, el escultor Fernando Cruz realizó una copia exacta de la desaparecida y es la que veneramos actualmente.

(2)Los antiguos emparedamientos. Juan Barranco Delgado. Págs. 26-28. Anuario núm. 2. año 2.000.

[3]Historia de Úbeda en sus documentos, tomo III. Pág. 365. Ginés Torres Navarrete.

(4) Santa María de los Reales Alcázares. Antonio Almagro García. 1989.

 

(*) EMPAREDAMIENTO: Este concepto de clausura, eran de dos tipos:

- El que hemos visto en este relato, como recogidas de mujeres de aspecto religioso.

- Anteriormente tenía carácter de castigo que se imponían a las mujeres por sus faltas o delitos cometidos.                 

Juan Ángel López Barrionuevo.

viernes, 25 de marzo de 2022

El Camino de la Cruz en la Basílica Menor de Santa María de los Reales Alcázares.

Unas

de las 14 Estaciones del Via Crucis.




 

En la década de 1960, siendo Diego García Hidalgo, párroco de la entonces parroquia mayor de Úbeda Santa María de los Reales Alcázares, enriquece el patrimonio mobiliario de esta iglesia, con la adquisición de pequeños cuadros escultóricos, con  representación de las Estaciones del Viacrucis.

Actualmente, se encuentran instalados en los muros del testero, pilares y pies de la iglesia.

Camino de la Cruz, Viacrucis o vía crucis significa «camino de la cruz» y se refiere a las diferentes etapas o momentos vividos por Jesucristo desde el momento en que fue aprehendido hasta su crucifixión y sepultura.

"Vía Crucis" latín de "Camino de la Cruz". También conocido como "Estaciones de la Cruz" y "Vía Dolorosa". Se trata de un acto de piedad, un camino de oración que busca con la meditación de la pasión y muerte de Jesucristo en su camino al Calvario. El camino se representa con una serie de catorce imágenes de la Pasión o "Estaciones" correspondientes a incidentes particulares que, según la tradición cristiana, Jesús sufrió por nuestra salvación basada en los relatos evangélicos y la tradición. También se llama Viacrucis al recorrido de cruces que señalan un camino o una ruta donde se puede realizar este ejercicio piadoso.

Estos nombres se utilizan para denotar ya sea una serie de imágenes o cuadros que representan ciertas escenas de la Pasión de Cristo, cada uno correspondiente a un incidente en particular, o la forma especial de devoción relacionada con tales representaciones. Tomada en el primer sentido, las estaciones pueden ser de piedra, madera o metal, esculpidas o grabadas, o pueden ser simplemente pinturas o grabados. Algunas estaciones son valiosas obras de arte, como por ejemplo las de la catedral de Amberes, que han sido muy copiadas en otras partes. Por lo general están alineadas alrededor de las paredes de una iglesia, aunque a veces se encuentran al aire libre, sobre todo en las carreteras que conducen a una iglesia o santuario. En los monasterios se colocan a menudo en los claustros. La construcción y el uso de las estaciones no se generalizaron en absoluto antes del final del siglo XVII, pero ahora se encuentran en casi todas las iglesias.

El objeto de las estaciones es ayudar a los fieles a hacer en el espíritu, por así decirlo, una peregrinación a las principales escenas de los padecimientos y muerte de Cristo, y ésta se ha convertido en una de las devociones católicas más populares. Se lleva a cabo mediante el paso de una estación a otra, recitando ciertas oraciones en cada una y con la devota meditación en los diversos incidentes en turno. Cuando la devoción se realiza en público, es muy usual cantar una estrofa del "Stabat Mater" mientras se pasa de una estación a la siguiente.

Los precedentes del Vía Crucis datan de los primeros siglos del cristianismo, de la piadosa compasión con que los cristianos primitivos veneraban los pasos de la Vía Dolorosa. La española Silvia Eteria, peregrinó a Tierra Santa en el siglo IV. Y en su Peregrinatio describe el ejercicio piadoso de los cristianos de Jerusalén, recorriendo durante la Semana Santa el camino del Calvario.

 

El origen del Vía Crucis se remonta a Jerusalén como consecuencia natural e inmediata de la Pasión de Cristo. Ciertos lugares de la Vía Dolorosa (aunque no se llamó así antes del siglo XVI), fueron reverentemente marcados desde los primeros siglos de la era cristiana.

 

Según una tradición documentada en el siglo V, se nos presenta la Santísima Virgen recorriendo cada día los sitios donde su Divino Hijo había sufrido y derramado la sangre; en los lugares señalados se detenía, evocaba a la vez el recuerdo dulce y amargo, besaba el suelo y oraba. Hasta el siglo X no se suele indicar división en estaciones y hasta el siglo XIII no se determina el recorrido exacto por el que caminó por las calles de la ciudad llevando la Cruz. En los siglos XII y XIII comienza a hablarse de escenas o estaciones. Varios autores (Ricoldo, Sanuto, Pipin...), proponen algunas de ellas. Las primeras que toman cuerpo son las del Pretorio o Ecce Homo, el consuelo de las mujeres piadosas o Nolite flere, el encuentro con su Madre o Pasmo de la Virgen y la del Cirineo. Algunos sustituyen el encuentro con la Virgen por un episodio donde Jesús descansó, correspondiente a alguna de las tres caídas.

 

Juan Palomer en 1422 cita cinco estaciones, que nombra en sentido inverso, desde el Calvario a la casa de Pilato: un descanso del Señor al pie de cerro, el Cirineo, el encuentro con las mujeres piadosas, el encuentro con la Virgen y el Pretorio. Pocos años después Jacobo de Verona y Jorge de Nuremberg añaden el episodio de la Verónica. A mediados del siglo XV las paradas del recorrido de los peregrinos son ya catorce y se empieza a llamarlas estaciones.

 

Félix Fabri añade en 1480 el episodio de la puerta judiciaria (la segunda caída), y divide el lugar del Calvario considerando en conjunto hasta ese momento, en las cinco últimas estaciones, cada una con su propio lugar de oración y diferenciada de las demás (desnudado, clavado, levantada la Cruz, el desconsuelo de la Virgen y el Santo Sepulcro).

 

Pero no todos los creyentes podían ir a Jerusalén a seguir los pasos de la Pasión de Cristo in situ, así que esta tradición, que comenzó a extenderse en el siglo IV, en la época del emperador Constantino, encontró pronto algunos problemas prácticos. El primero, las serias dificultades que la distancia y las difíciles comunicaciones ponían a los peregrinos; el segundo, las invasiones musulmanas que dominaron esta tierra.

 

Por tal motivo, a partir del siglo VII, se pasó a establecer las estaciones para la Vía Crucis en diversos santuarios de Europa y, más tarde, en determinados lugares de cada diócesis particular, con el objetivo de acercar más este ejercicio de piedad al pueblo cristiano.

 

Desde el siglo XII los peregrinos escriben sobre la “Vía Sacra”, como una ruta por la que pasaban recordando la Pasión. No sabemos cuándo surgieron las Estaciones según las conocemos hoy, ni cuando se les comenzó a conceder indulgencias pero probablemente fueron los franciscanos los primeros en establecer el Vía Crucis ya que a ellos se les concedió en 1342 la custodia de los lugares más preciados de Tierra Santa.

 

Comprendiendo la dificultad de peregrinar a la Tierra Santa, el Papa Inocencio XI en 1686 concedió a los franciscanos el derecho de erigir Estaciones en sus iglesias y declaró que todas las indulgencias anteriormente obtenidas devotamente por visitar los lugares de la Pasión del Señor en Tierra Santa las podían en adelante ganar los franciscanos y otros afiliados a la orden haciendo las Estaciones de la Cruz en sus propias Iglesias.

Fueron, por tanto, los franciscanos los que establecieron en sus iglesias el número de catorce, para que los fieles las recorriesen a imitación de los devotos peregrinos que iban personalmente a venerar los Santos Lugares de Jerusalén.

 

Parece que de forma definitiva, según se suele practicar hoy, surgió en España. De aquí pasó a Cerdeña y a otros lugares de Europa. En el siglo XX diversos autores han pretendido que se añadiese otras estaciones, como la Resurrección, con la que culmina la Pasión y Muerte histórica de Cristo, y su Vía Crucis continuando a lo largo de la historia humana.

 

El Viernes Santo de 1991 y, bajo el auspicio de Juan Pablo II, se creó un nuevo Vía Crucis con 15 Estaciones (el Papa añadió una nueva Estación), basadas todas ellas en momentos del Nuevo Testamento. Este nuevo Vía Crucis comienza con la Oración de Jesús en el Huerto de Getsemaní y finaliza con la Resurrección de Cristo. Ello fue un intento de acercar ecuménicamente a todas las confesiones cristianas, y aunque se usa alternativamente al tradicional, en ningún caso lo ha sustituido.




Estación 14 del Via Crucis, junto a la Capilla de San José


 Pincha aquí -, para ver las estaciones del Vía Crucis de la iglesia de Santa María.

La forma tradicional de esta práctica piadosa consta de las siguientes catorce estaciones:

  • Primera estación: Jesús es condenado a muerte.
  • Segunda estación: Jesús carga la cruz
  • Tercera estación: Jesús cae por primera vez.
  • Cuarta estación: Jesús encuentra a su madre
  • Quinta estaciónSimón el Cirineo ayuda a Jesús a llevar la cruz.
  • Sexta estaciónVerónica limpia el rostro de Jesús.
  • Séptima estación: Jesús cae por segunda vez.
  • Octava estación: Jesús consuela a las mujeres que lloran por él.
  • Novena estación: Jesús cae por tercera vez.
  • Décima estación: Jesús es despojado de sus vestiduras.
  • Undécima estación: Jesús es clavado en la cruz.
  • Duodécima estación: Jesús muere en la cruz.
  • Decimotercera estación: Jesús es bajado de la cruz y puesto en los brazos de María.
  • Decimocuarta estación: Jesús es sepultado.

Fuente:Wikipedia Católica

viernes, 14 de enero de 2022

Fotos Para el Recuerdo. El Claustro de Santa María en 1981.

A continuación, podemos ver una fotografía de la restauración realizada en el claustro de Santa María de los Reales Alcázares, en la primavera de 1981, documento gráfico publicado en el número 93, de  la desaparecida revista Gavellar.

Como pueden comprobar, esta restauración consistió en la limpieza y picado de cal, de los muros centenarios de este hermoso claustro gótico.


 


En la siguiente foto, podemos ver el claustro antes de esta intervención. Foto Felipe. Principios de la década de 1980.

viernes, 7 de mayo de 2021

BASILICA DE SANTA MARÍA DE LOS REALES ALCÁZARES; 10 AÑOS DE SU REAPERTURA AL CULTO.

 

(8 de Mayo de 2011, Reapertura. Foto de José Ruiz Quesada) 

Este 8 de Mayo se cumple 10 años de la reapertura al culto de la Iglesia de Santa María de los Reales Alcázares, a continuación un comunicado de prensa de la página  http://diocesisdejaen.es/  publicado el 11 de mayo de 2011, acerca de dicho acontecimiento histórico.

   

(8 de Mayo de 2011, Reapertura. Foto de Juan Ángel López Barrionuevo)

Reapertura y bendición del templo de Santa María de los Reales Alcázares de Úbeda



El pasado domingo, 8 de mayo, se celebraba la reapertura al culto y bendición del emblemático Templo de Santa María de los Reales Alcázares de Úbeda, tras casi 28 años de obras de restauración. 

     A las 6’30 de la tarde la ceremonia comenzaba en la Parroquia de San Pablo. Tras la monición, que supuso un  recorrido histórico de la importancia del templo a lo largo de los siglos, se iniciaba la  solemne procesión con la imagen de la patrona de Úbeda, la Virgen de Guadalupe, en la que participó el Sr. Obispo de Jaén, D. Ramón del Hoyo, el Alcalde D. Marcelino Sánchez y las autoridades locales, representantes de las cofradías de Úbeda y una gran cantidad de personas que se congregaron en el itinerario procesional hasta llegar al templo de Santa María. Una vez que la procesión llegó a  la iglesia de Santa María, el Sr. Obispo se dispuso a abrir la puerta principal del templo e hizo entrega de la llave al párroco, D. José Araque, como gesto simbólico.

      Minutos más tarde y tras la entrada en la iglesia de la Virgen de Guadalupe comenzaba la Eucaristía presidida por el Obispo, D. Ramón del Hoyo López, y concelebrada por más de 40 sacerdotes de toda la diócesis. Durante su homilía el Sr. Obispo quiso recalcar la importancia del templo de Santa María de los Reales Alcázares como símbolo de identidad de los ubetenses: “esta tarde toda la Iglesia diocesana aquí representada, especialmente las comunidades parroquiales y de religiosos, asociaciones, cofradías y demás movimientos cristianos de la ciudad de Úbeda, asistimos, junto con otros fieles y ciudadanos, a un acontecimiento muy singular. La venerada imagen de la Virgen de Guadalupe, patrona de la ciudad, ha querido presidir este acto de reapertura oficial de este precioso templo dedicado a Santa María de los Reales Alcázares, antigua colegiata y señal de identidad de los ubetenses desde hace siglos”.

     D. Ramón del Hoyo hizo, además, gran hincapié en el interés de toda la sociedad en la reapertura del templo. Agradeció, asimismo, a la intervención y  gestión de las instituciones: “me consta la gran ilusión y el deseo de todos  para que llegara este momento. Constantemente he podido comprobar este común sentimiento en sacerdotes, autoridades, Delegación de Patrimonio, medios de comunicación… para que esto fuera una realidad. Cerrado este templo desde 1983, tras casi 28 años de obras, de nuevo ha recuperado su esplendor, seguramente por varios siglos. Pero exigirá cuidados constantes para evitar su deterioro. Somos muy conscientes del gran esfuerzo e interés por parte de las instituciones públicas, sobre todo a través de la Junta de Andalucía para conservar en esta ciudad, patrimonio de la humanidad, uno de sus monumentos más significativos y representativos de su ingente patrimonio. Gracias en nombre de todos por esta gestión”.

     Por su parte, el párroco D. José Araque quiso animar a los fieles a acercarse hasta Santa María, porque “no es sólo un hermoso templo con gran valor artístico y arquitectónico, sino también un lugar sagrado para poder participar en el culto”.

     La Eucaristía finalizaba con el canto del himno a la Virgen de Guadalupe por parte de los centenares de fieles que abarrotaron el templo en esta jornada histórica para la ciudad de Úbeda.

viernes, 20 de noviembre de 2020

El Ambón de Forja de Santa Maria de los Reales Alcázares.

El objeto que aparece en la fotografía bien podría parecer a primera vista una jaula de grillos, pero mire usted por dónde no es así. En realidad se trata del púlpito de Santa María situado boca abajo, es decir en decúbito prono, cubierto de polvo y claramente manifestando en su abandono y soledad el cuidado y mimo puestos en todas y cada una de las actuaciones perpetradas en el templo bajo el calificativo de obras de restauración. Si en verdad una jaula de grillos es un lugar en el que hay gran desorden y confusión y en el que nadie se entiende, la única posible no sería la que aparentemente la fotografía recoge, sino la propia iglesia en su conjunto. A los grillos que en forma de administraciones, comisiones y arquitectos la han ido ocupando ustedes mismos pueden ponerles nombre y calificarlos. Foto y Texto de Antonio Almagro Garcia, 28/2/2009.




Hasta el cierre de la iglesia, en Julio de 1983, el Altar Mayor estaba presidido por un artístico ambón de forja del siglo XVIII. Tras la apertura de la iglesia en 2011, y tras las largas obras de restauración que sufrío el templo durante 28 años, este ha sido sustituido por el actual de dudoso gusto realizado en piedra artificial Foto Felipe  y Vbeda Recatada.




Hasta el cierre de la iglesia, en Julio de 1983, el Altar Mayor estaba presidido por un artístico ambón de forja del siglo XVIII. Tras la apertura de la iglesia en 2011, y tras las largas obras de restauración que sufrío el templo durante 28 años, este ha sido sustituido por el actual de dudoso gusto realizado en piedra artificial 

Cabe decir, que antes de la reforma llevada a cabo en el Altar Mayor en la década de 1970, había dos ambones y unos de ellos fue suprimido durante dicha actuación.

Desde el año 2011, en las galerías altas del claustro de Santa María, está guardado a la espera de ser restaurado y vuelva a su lugar de origen.


Cabe decir, que antes de la reforma llevada a cabo en el Altar Mayor en la década de 1970, había dos ambones y unos de ellos fue suprimido durante dicha actuación. Foto Felipe.


Se define Ambón como, Escenario elevada con antepecho, a menudo con dos escaleras de acceso, situada fuera del presbiterio, en el lado derecho respecto al altar. En la liturgia bizantina, el ambón forma parte material del iconostasio. Suele ser de menor tamaño que el púlpito, siendo característico del arte prerrománico. Su nacimiento es muy temprano en la Iglesia cristiana. En el siglo III ya se menciona la función de lector y su lugar elevado. Los ambones antiguos eran estructuras escalonadas, cuyos diversos niveles correspondían a la diversa categoría de la función que se ejercía en ellos.

La plataforma superior era utilizada por el diácono para el canto del Evangelio, el subdiácono leía la Epístola en el segundo plano y los clérigos inferiores leían las otras partes de la Escritura en la grada inferior, de donde salió el nombre de "gradual". Se realizaba dotándole de una estructura parecida a una torre; podía estar rematado con un cimborrio y, por lo general, tenía dos escaleras, una que miraba al este y la otra encarada al oeste, orientadas simbólicamente tal como se hacía la planta de la iglesia. La colocación de dos ambones distintos es posterior al siglo X, se ubicaban a ambos lados del altar mayor, utilizándolos respectivamente para el canto o lectura del Evangelio o de la Epístola. En ocasiones, también pueden encontrarse situados a los lados del coro, en el presbiterio, o bien, uno frente a otro en la nave central o en el crucero.

El ambón puede cubrirse con un antipendio digno del color del día, preferentemente a juego con el frontal del altar. 



El ambón está reservado para proclamar la palabra de Dios. Las rúbricas indican que desde ahí se proclaman “únicamente las lecturas, el salmo responsorial y el pregón pascual” (IGMR 309), aunque también puede tenerse la homilía y proponer las intenciones de la oración universal. De esta forma, no debe ser usado por un comentarista, el director del coro o un solista.





[Cabrol, F. y Leclercq, H. (1924), tom. I, p. 1331][Calzada Echevarría, A. (2003), p. 50][Camino Olea, M.ª S. [et al.] (2001), p. 44][Franco Mata, A. (2003), p. 215][Giorgi, R. (2005), p. 18][http://museosdevenezuela.org (2012][McNamara, D. R. (2012), p. 101][Paniagua Soto, J. R. (2009), pp. 41-42][Perrin, J. et Vasco Rocca, S. (dirs.) (1999), s.v. ambon, pp. 64-65][Pevsner, N., Fleming, J. y Honour, H. (1996), p. 39][Plaza Escudero, L. de la (coord.) (2009), p. 422][Plazaola Artola, J. (2006), pp. 111-112 y p. 115][Thesaurus Multilingue del Corredo Ecclesiastico (2004][Verdier, H. et Magnien, A. (dirs.) (2001), s.v. ambon, p. 78]










miércoles, 4 de noviembre de 2020

IGLESIA DE SANTA MARÍA DE ÚBEDA; SUS RECUPERADOS APLIQUES DEL SIGLO XVI

Capilla del Santo Entierro y  Apliques Restaurados. Gracias a la iniciativa del Hermano Mayor del Santo Entierro y Santo Sepulcro, Alberto Campos Maldonado y su Junta Directiva, se han recuperado los antiguos apliques que antaño, iluminaban el Claustro de la Basilica de Santa María de los Reales Alcázares. Fotos de Juan Ángel López Barrionuevo.



Aspecto de una galería del claustro, de la Basílica de Santa María de Úbeda, en la década de 1980. Cómo se puede observarse en la fotografía cuyo autor desconozco, vemos la reja que cerraba el desaparecido jardín y uno de los apliques de
Tiznajo Forja
, que iluminaba el claustro.





Aplique en el Taller Exposición Tiznajo, Foto Yolanda Garrido.


 A finales de la década de 1970, y tras las obras de mejora del Claustro de Santa María, los muros claustrales del citado recinto, se enriquece de cuatro apliques de forja y de una cruz, también de forja. Cabe decir que Tiznajo Forja, a través de los fragmentos procedentes de la desaparecida reja del Coro, realiza dicha cruz y estos candelabros. 

 En el año 2009, en la quinta y última fase de restauración de Santa María,  se eliminan las nombradas lámparas, siendo sustituidos por la existente iluminaría de dudoso gusto. Desde entonces, han permanecido guardados en unas dependencias de dicha iglesia, hasta su actual recuperación (Primeras semanas de Agosto de 2020), y que gracias a la iniciativa de la Junta Directiva de la Cofradía del Santo Entierro, que los ha restaurado y lo ha instalado en su Capilla Canónica que tiene en la Basílica de Santa María de los Reales Alcázares.

 Los retales con los que Tiznajo realizó los enunciados candelabros y cruz, procede de la hermosa reja obra del Maestro Bartolomé, en su paño central llevaba como tema principal, dos escudos en círculos con dos angelotes tenantes, del obispo don Francisco Mendoza, que gobernó la diócesis de 1538 a 1543 y sobre estos escudos el escudo con laurear de la colegial, sostenida igualmente por angelotes. La reja estaba formada con figuras repujadas en los frisos, barrotes torsos abiertos en rombos, cuerpos separados por frisos y calles con coronación. En la parte superior en chapa aparecía el tema de la Inmaculada en su clásica iconografía. 

Cruz del Claustro, realizado por Tiznajo a partir de los retales de la crestería de la reja del desaparecido coro de la nave central.





 En los pilares de los arcos del crucero se hallan dos escudos de piedra policromada. Ambos blasones pertenecen al obispo Francisco Delgado López, que gobernó la diócesis entre 1566 al 1576. Su programa iconográfico de la reja era bastante simple con una serie de ángeles; dos sostienen en el centro una guirnalda con un motivo en el interior quedando alineado con los dos anteriores, pero sobre elevado. Rematando la calle central de la reja (la única decorada) aparece una escena de la Asunción de la Virgen transportada por seis ángeles. Todo se perdió gracias a la mala gestión de los Párrocos de la Iglesia de Santa María. En plena Dictadura Franquista, algunas de las más importantes obras de arte de Santa María de los Reales Alcázares, que se habían salvado del asalto del verano de 1936 desaparecieran o fueran despedazadas. Como esta reja del coro, que Ruiz Prieto calificó como de «grandiosa y obra de gran mérito», y cuyos restos salpican ahora distintas portadas de las capillas de Santa María.

lunes, 10 de agosto de 2020

Tabla con la representación de San Lorenzo en la Iglesia de Santa María de los Reales Alcázares

 




 


Desconocida Tabla con la representación de San Lorenzo, que se conserva en la Basílica de Santa María de los Reales Alcázares. Pintura de Autor Desconocido. procedente de la Iglesia de San Lorenzo, Foto de J Latorre Bonachera.

Hoy es la Fiesta de san Lorenzo, diácono y mártir, que fervientemente deseoso, como cuenta san León Magno, de compartir la suerte del papa Sixto II en su martirio, al recibir del tirano la orden de entregar los tesoros de la Iglesia, él, festivamente, le presentó a los pobres en cuyo sustento y abrigo había gastado abundante dinero. Tres días más tarde (año 258), por la fe de Cristo venció el suplicio del fuego, y el instrumento de su martirio se convirtió en distintivo de su triunfo. Su cuerpo fue enterrado en Roma, en el cementerio de Campo Verano, conocido desde entonces por su nombre (elog. del Martirologio Romano).

Misa Solemne en honor a Santa María de los Reales Alcázares, titular de la Basílica.

 


Antigua Imagen de Santa María de los Reales Alcázares. Foto de Jose Luis Latorre Bonachera


SANTA MARÍA DE LOS REALES ALCÁZARES


El próximo viernes, 14 de agosto 2020, en la Basílica Menor de Santa María de los Reales Alcázares a las 21:00 horas se celebrará una

Misa Solemne en honor a Santa María de los Reales Alcázares, titular de la Basílica.


La Santa Misa será presidida por el Rvdo. Sr. D. Antonio Vela Aranda, Arcipreste de Úbeda y Rector de la Basílica, y participará el coro “Alma Madre”.

miércoles, 24 de junio de 2020

Serie de Santa Teresa de Jesús de Josefina Molina . En Santa María de Úbeda.


Dos secuencias de la Serie Teresa de Jesús. Rodadas en la década de 1980, en el Claustro de Santa María.
Teresa de Jesús es una película española dirigida  por Josefina Molina, resumen de la serie del mismo nombre emitida por Televisión española. La música, tanto para la serie como para la película, fue compuesta por José Nieto.
Esta versión de Josefina Molina está basada en la película de mismo título que Juan de Orduña había dirigido en 1961

Esta serie fue emitida por Televisión Española en 1983, es decir, el mismo año en que se cerró al culto la Basílica de Santa María de los Reales Alcázares.. Y fue dirigida por Josefina Molina e interpretada por Concha Velasco, una actriz por entonces ya consagrada en cine, teatro y televisión. Los finales de los setenta y principios de los ochenta (cuando aún no existían las televisiones privadas) fueron años gloriosos para series televisivas de una enorme calidad artística y técnica, como “La barraca”, “Cañas y barro”, aquella “Fortunata y Jacinta” interpretada por Ana Belén, “Los gozos y las sombras” con Amparo Rivelles y Charo López…

La serie contó con un equipo con más de 100 personas que vivieron, durante nueves meses, una auténtica trashumancia por escenarios naturales de Ávila, Cáceres, Segovia (verán ustedes el interior de El Alcázar), y Úbeda (Claustro de Santa María de los Reales Alcázares) en pueblos como Madrigal de las Altas Torres, La Alberca en Salamanca y en los Estudios Bronston y Chamartín de Madrid. La serie fue un gran éxito.


La historia comienza con Teresa enferma a los 23 años y cada capítulo tiene como base uno de su escritos: Camino de Perfección, Cuentas de Conciencia, Fundaciones, etc.

Fuente: 
Wikipedia

sábado, 9 de mayo de 2020

Risus Paschalis en Santa María de los Reales Alcázares de Úbeda.



Risus Paschalis en Santa María de los Reales Alcázares de Úbeda.

Lameculos del Claustro de la Basílica de Santa María.
Risus Paschalis: el ritual cristiano de orgías y masturbación dentro de iglesias en Semana Santa, durante la Edad Media.

 Y consistía en que, tras la dureza y la austeridad de la Cuaresma, el día de Pascua llegaba el momento de solazarse, de superar la tragedia de la muerte de Cristo a través de una actitud de burla hacia ella y hacia el demonio, ensalzando así el triunfo del hijo de Dios.
La catedral de Colonia, la mayor del mundo, cuya primera piedra fue colocada por el Arzobispo Konrad von Hochstaden en 1248, en el mismo lugar de la antigua catedral erigida en el siglo IX. El Ayuntamiento de Colonia, el más antiguo de Alemania, quiso honrar al arzobispo con la colocación de su escultura en la fachada principal de la villa, acompañado de otros ilustres personajes.

En el capitel que soporta la imagen del arzobispo, hay una imagen grotesca y jocosa de un hombre haciéndose una felación. Lo que sucedió es que los miembros del gremio de la construcción tenían bien claro a quien querían burlar y de quien querían hacer mofa (se cree que fue la protesta silenciosa ante ese hombre siniestro con tanto poder que, para financiarse la carísima y auto propagandista nueva catedral de Colonia lo que hizo fue subir los impuestos al pueblo sobre el lúpulo (el componente que se añade a la cerveza).



En el claustro medieval, de la hoy Basílica de Santa María de Úbeda, con seguridad realizaban los árabes sus abluciones, pues era el patio de la mezquita.

El claustro  es obra gótica de finales del siglo XV  (pilares) y principios del XVI (bóvedas góticas costeadas por el Canónigo de la Colegial Becerra, bajo mandato del Obispo Alonso Suárez), ocupa total o parcialmente el lugar donde estuvo el patio de la mezquita.

Las galerías son de arcos apuntados sobre pilares rectangulares, similares a los del interior, mientras las bóvedas de posterior construcción, son de crucería simple en los lados Este y Oeste, y de terceletes en el Norte. Algunos azulejos decoran  los pilares haciendo Cruz.

Sorprendentes son las capillas que lo rodean, de relativamente bajas y cobijadoras bóvedas de crucería, como la Capilla de las Bolas o la de los Toreros.

Lo que más me llama la atención de este claustro, es la escenificación monstruosa sexual y pecaminosa de la decoración escultórica de los capitales. Con escenas de lameculos incluso con felaciones que simbolizan el  “Risus Paschalis”. También hay los que muestran salamandras, animales y seres fantásticos. Por último decir que en otros muchos capiteles, menudean los escudos del Canónigo Becerra, y  del Obispo Alonso Suárez de la Fuente del Sauce.

Risus Paschalis: las misas que terminaban en orgías durante la Edad Media

Risus Paschalis en los capiteles del Claustro de  Santa María de los Reales Alcázares de Úbeda



Detalle del Claustro del siglo XV-XVI. Y Escudo del Canónigo Becerra. Fotos Francisco Miguel Merino Laguna.

Suele creerse que la actitud de la Iglesia hacia la sexualidad siempre ha sido pacata, dominada por la represión y mediatizada por la moral tradicional. En consecuencia, todo lo relacionado con ella pasaría a reprimirse y ocultarse en una actitud medieval. Es un error doble porque ni siempre ocurrió así ni la Edad Media fue la etapa más oscurantista, pese a lo que se cree y a que San Agustín hizo lo que pudo en el plano negativo. Y para demostrarlo, basta con echar un vistazo a buena parte de la iconografía artística de iglesias y catedrales, en las que capiteles, sillerías y gárgolas, entre otros elementos decorativos, a veces parecen un catálogo del Kama-Sutra. En aquel tiempo, la iglesia no se consideraba, como actualmente, un edificio sagrado donde se desarrolla la liturgia, el oficio de la misa y la confesión. Significaba mucho más que eso. Los motivos eróticos decorativos, de muchas Catedrales e Iglesias así lo demuestran.

Aún hoy, los expertos no se ponen de acuerdo en el motivo de que una iconografía tan irreverente aparezca en lugares destinados al culto. Para algunos especialistas, el fenómeno es producto de la relajada moral imperante en el mundo medieval. Para otros, tales representaciones eran fruto de las incumplimientos burlescas de los maestros escultóricos. No faltan los que ven en estas figuras un reflejo de las herejías de la época, como las encarnadas por los valdenses, bogomilas y albigenses o cátaros. Estos grupos, sin embargo, más que una vida desenfrenada, lo que predicaban y practicaban era justo lo contrario: una existencia ascética y virtuosa.

Se barajan tres teorías que motivan la profusión de esta erótica iconografía en templos e iglesias: La primera defiende que su objetivo era mostrar el castigo infernal que provocaba el pecado de la carne y la lujuria. La segunda, que la iconografía buscaba fomentar el acto sexual, el erotismo y con ello la reproducción, en una época con una altísima mortandad infantil y una esperanza de vida muy corta. La tercera, unida con la anterior, defiende que reflejaría los cánones morales de la sociedad de aquel tiempo, muy liberal en lo relativo al sexo.

Cabe referir aquí una manifestación que perduró en la Iglesia romano-católica durante más de mil años, conocida con el nombre de risus paschalis, la “risa pascual”. Ella significaba la simbolización del placer genital-sexual en el espacio sagrado, en la celebración de la mayor fiesta cristiana, la Pascua.

Era una de las mayores manifestaciones de la sexualidad y el humor dentro del espacio sagrado, en la que se celebraba la alegría de la Pascua frente a la tristeza de la Cuaresma, ensalzando a través de la burla el triunfo de Cristo sobre la muerte.

El sacerdote debía provocar la risa en el pueblo durante la misa de la mañana de Pascua. Para conseguirlo utilizaba los medios que tenía a su alcance, pero sobre todo un buen puñado de recursos cargados de contenido sexual. Contaba chistes picantes, usaba expresiones eróticas, utilizaba marionetas, hacía gestos obscenos, simulaba relaciones sexuales y hasta enseñaba LOS GENITALES, para arrancar las carcajadas de sus fieles. El pueblo carcajeaba las gracias, se contagiaba de la alegría y alimentaba con nuevas bromas y burlas la celebración de la Pascua.

La tradición nació en Francia durante el siglo IX, se extendió por todo el norte de Europa, Italia y España. Sin embargo, donde realmente caló esta celebración fue en Baviera. Se cuenta que allí la Risus Paschalis rozó el desenfreno total y que incluso varios actos sexuales explícitos se celebraron dentro del templo.

Los primero en tomar medidas fueron los protestantes cuya austeridad no casaba con esta celebración. Sin embargo y tras la reforma el Concilio de Trento en el XVI, la Iglesia Católica también decretó su prohibición, Roma empezó a verlo con malos ojos y a la prohibición decretada por el papa Clemente siguió la de Maximiliano III, príncipe elector del Sacro Imperio Romano Germánico.  Así, la alegría y el sexo quedaron desterrados de las homilías, hasta el día de hoy.


Tendemos a decir que la iglesia siempre ha oprimido la sexualidad y la ha reducido meramente a la reproducción, eliminando el placer y reduciéndolo al plano privado en el seno familiar. Sin embargo, el Risus Paschalis te va a demostrar lo contrario.

No hay más que echar un vistazo a ciertos elementos decorativos de iglesias y Catedrales, como demuestran, por ejemplo los capiteles del Claustro Medieval de la Basílica de Santa María de los Reales Alcázares.

Increíble, pero cierto. Sí que ha cambiado la iglesia.

El origen del Risus Paschalis puede rastrearse a partir de las fiestas paganas que marcaban la llegada de la primavera en la Antigua Grecia, e involucraban rituales asociados con la fertilidad, los órganos sexuales y el placer y los dioses helénicos asociados con ellos, de ahí que el cristianismo primitivo los adoptara y posteriormente tergiversara hasta hacerlos desaparecer.


En distintas celebridades griegas como las faloforias, los gefirismos y las eleusinas, la dinámica en honor a Dionisio y a las diosas Deméter, Perséfone y Baubo (esta última asociada a la vulva) era similar al Risus Paschalis.

El chupón de Santa María.

LA COSTUMBRE HISTÓRICA DEL RISUS PASCHALIS: CUANDO EL SEXO ESTABA PRESENTE EN PLENA MISA.



Fuente:

Fotos Francisco Miguel Merino Laguna.