Santa María de los Reales Alcázares; Blog
Un símbolo de identidad
Punto de encuentro: Es el lugar donde convergen todas las clases sociales y familias de Úbeda.
Vínculo con el ausente: Para los ubetenses que viven fuera, la imagen de Santa María representa el regreso a sus raíces.
Patrimonio vivo y cultural: No es solo un monumento de piedra, sino un espacio lleno de recuerdos personales (bautizos, bodas, procesiones, actos culturales, visitas turísticas)
Las
antiguas lámparas de la Basílica de Santa María de los Reales
Alcázares de Úbeda, instaladas en la década de 1960, son
reconocidas no solo por su función iluminadora, sino como un símbolo
de identidad vecinal y esfuerzo colectivo.
Interior de la Basílica de Santa María en el año 1975. Donde podemos observar las lámparas de forja.
Esta fotografía fue publicadas por la conocida editorial de postales Escudo de Oro, en su libro editado de colección titulada "Todo Jaén".
La fotografía del interior de Santa María (1982) forma parte del valioso Archivo Miguel Ruiz Calvente, custodiado por el Instituto de Estudios Giennenses (IEG), donde muestra la nave central y una de estas lamparas.
Estas
emblemáticas
lámparas de forja de la Basílica de Santa María de los Reales
Alcázares de Úbeda, creadas por
el reconocido taller local Forja
Tiznajo mediante suscripción popular, permanecen
almacenadas en las galerías altas del claustro. Estas piezas,
ejemplo de forja tradicional, no volvieron a instalarse tras ser
retiradas, perdiéndose su uso en la nave principal.
Las
lámparas de forja de la Basílica
de Santa María de los Reales Alcázares de
Úbeda representan un capítulo agridulce de la reciente restauración
del templo.
Las Lámparas de la Iglesia, en el año 2003, Archivo Propio.
El
valor de las lámparas
Origen
colectivo:
En la década de 1960, ante la falta de recursos oficiales, los
vecinos donaron dinero y objetos de valor para costearlas.
Símbolo
de identidad:
Reflejaban el orgullo ubetense por su templo principal, la Basílica
de Santa María de los Reales Alcázares.
Identidad
gremial:
Algunas lámparas estaban vinculadas a cofradías y gremios
específicos, reforzando el tejido social de la época. Fueron
realizadas por los maestros artesanos de Forja
Tiznajo,
un taller en Úbeda con tradición familiar (hermanos Garrido Rus) y
distinguido como Punto de Interés Artesanal por la Junta de
Andalucía.
El
retiro y su estado actual
Tras
décadas de espera, la reapertura de la basílica en 2011 trajo
consigo un cambio estético que dejó fuera estas piezas:
Eliminación
en 2009:
Durante la quinta y última fase de restauración, se decidió
retirar las lámparas de forja.
Sustitución:
Se instaló un sistema de iluminación moderna (raíles y
proyectores) que generó una fuerte polémica vecinal por
considerarse "desangelado".
Ubicación
actual:
La mayoría de estas piezas se encuentran almacenadas
en las galerías altas del claustro de
la basílica, sin uso público
Recuperación
parcial
Aunque
el conjunto principal sigue guardado, ha habido pequeños rescates:
Capillas
del Santo Entierro: A partir del año 2020, la Cofradía
del Santo Entierro recuperó, restauró e instaló algunas de estas
piezas de Tiznajo en su capilla canónica dentro de la misma
basílica.
🛠️ Detalles
de la recuperación
Origen: Los
apliques formaban parte de la iluminación original del claustro.
Promoción: El
colectivo ciudadano impulsó su creación y ahora su rescate.
Restauración: La
Cofradía del Santo Entierro asumió la limpieza y puesta a punto.
Ubicación: Se
pueden ver instalados en la Capilla
del Santo Entierro.
Este
es un
relato fascinante y a la vez triste sobre el patrimonio local de
Úbeda. Estas lámparas no son solo objetos de iluminación,
sino símbolos de
la identidad vecinal y del esfuerzo colectivo.
📍 Dato
curioso: La
forja de Úbeda es tan relevante que cuenta con su propia declaración
de Zona
de Interés Artesanal,
y piezas como estas son las que justifican tal distinción.
La pieza conocida como el fragmento del Sagrado Corazón de Maríarepresenta uno de los testimonios más elocuentes —y lamentablemente desaparecidos— de la religiosidad popular delsiglo XIXen laBasílica de Santa María de los Reales Alcázaresde Úbeda.
La imagen que comparto en este articulo muestra un fragmento de la decoración mural desaparecida de la Capilla de los Sabater (también conocida históricamente como Capilla de San José), situada en la Basílica de Santa María de los Reales Alcázares de Úbeda, Jaén.
Juan Ángel López Barrionuevo
La
imagen que comparto en este articulo muestra un fragmento de
la decoración
mural desaparecida de
la Capilla
de los Sabater (también
conocida históricamente como Capilla de San José), situada en la
Basílica de Santa María de los Reales Alcázares de Úbeda,
Jaén.
Litografía vintage enmarcada del Inmaculado Corazón de María Bradley Religious, siglo XIX. Fuente Internet.
La
figura central en el medallón circular es el Inmaculado
Corazón de María.
Se identifica por la representación de la Virgen María señalando
su propio corazón, el cual suele aparecer rodeado de llamas (amor
divino), una corona de flores (pureza) o atravesado por una espada
(dolores).
Detalles
de la obra y el lugar
Ubicación: La
Capilla de los Sabater está situada en la cabecera de la iglesia,
en el lado de la epístola (a la derecha del altar mayor).
Fotografía: La
inscripción al pie de la imagen acredita la foto a J.J.
García Toral,
extraída de libro de Santa
María de los Reales Alcázares de Úbeda
publicados hacia 1989),
por Antonio Almagro García.
Sujeto
Central: Representa
al Inmaculado
Corazón de María,
una iconografía muy común en el siglo XIX, mostrada aquí dentro
de un medallón circular.. una devoción católica centrada en la
vida interior, las virtudes, los gozos y los dolores de la Virgen
María. Muy popularizada durante el siglo XIX, especialmente tras
las apariciones de 1830 que dieron lugar a la Medalla Milagrosa,
esta imagen simboliza su amor puro y maternal por Dios y por la
humanidad..
“El
Corazón Flamígero: Simboliza
la llama ardiente del amor de María por Jesús y la humanidad.
“La
Espada (o Daga): Representa
la profecía de Simeón ("una espada te atravesará el alma"),
simbolizando los dolores de María durante la pasión de su Hijo.
“La
Corona de Rosas/Flores: Rodeando
el corazón, las rosas blancas representan la pureza virginal e
Inmaculada Concepción.
“Medallón/Marco
Circular: El
uso de un medallón circular subraya su carácter devocional,
frecuente en medallas, estampas y relicarios del siglo XIX.
Esta
imagen a menudo se emparejaba con la del Sagrado Corazón de Jesús,
simbolizando su unión en el misterio de la Salvación.
Estilo y Época: El
diseño, con un carácter decimonónico, fue realizado mediante
técnicas de dorado y pintura en 1881 por mandato
de Don
Ignacio Sabater,, propietario
de la capilla,
mostrando la evolución artística de la capilla en el siglo XIX.
Motivos y
Ornamentación: La
pintura mural presenta un diseño intrincado que combina motivos
vegetales y geométricos, a menudo enriquecido con elementos
heráldicos o simbólicos, incluyendo cruces que decoran la zona,
destacando su carácter noble y funerario.
Contexto Nobiliario
funerario:
La capilla, cuya traza
interior actual data del siglo XVIII y fue impulsada por el Marqués
de Vezmeliana, Don Lorenzo Muñoz Triviño, subraya el carácter
nobiliario de la familia promotora mediante su minuciosa decoración,
siendo una de las capillas más antiguas e importantes de la
ciudad., desde
el siglo XIX
se la conoce como la Capilla de los Sabater. Es una de las tres
únicas capillas en los santuarios de Úbeda que todavía conservan
su patronazgo original.Detalles
de los enterramientos en
esta Capilla.
Familia Sabater: Es
el panteón familiar de esta dinastía ubetense.
Prior
Monteagudo: Don
Alejandro María Monteagudo y Garro es la única persona ajena
a la familia enterrada en este espacio.
Contexto
Histórico:
Esta
capilla presenta una portada renacentista del siglo XVII con la
imagen de San José.. Durante la primera y segunda segunda fase de
restauración de la iglesia de Santa _María, años
2000-2002, esta
decoración mural
del siglo XIX junto al citado medallón, fue eliminado.
Interior de la Capilla de los Sabater. Año 1995. Foto de José Moron. Donde aún se aprecia la decoración decinomonica antes de su desaparición. Fuente; REPOSITORIO DE ACTIVOS DIGITALES de la Consejeria de Cultura de la Junta de Andalucia.
La
intervención del Arquitecto Enrique Veneras (2000-2002)en la Basílica de Santa María de los Reales Alcázares de Úbeda
fue una fase crítica de consolidación estructural que salvó el
templo, cerrado desde 1983. Esta etapa, parte de una restauración de
larga duración, se caracterizó por la eliminación de elementos
añadidos, aplicando un criterio de "desnudez" y austeridad
que, si bien transformó la atmósfera interior, supuso una compleja
reconfiguración del espacio histórico.
Puntos
clave de la intervención (2000-2002):
Finalidad: Consolidación
estructural urgente para evitar el colapso del templo, que llevaba
cerrado al culto desde 1983.
Criterio
de actuación: Se
adoptó una línea de actuación centrada en la "desnudez"
y pureza, eliminando revestimientos y elementos superpuestos para
revelar la estructura esencial de la basílica.
Atmósfera: Esta
intervención cambió drásticamente la percepción interior,
priorizando la sobriedad frente a la ornamentación previa.Primera y
Segunda Fase (2000-2002)
Esta
etapa se caracterizó por una búsqueda de la "pureza"
medieval y gótica, eliminando elementos añadidos en siglos
posteriores:
Piedra
desnuda: Se
optó por "sacar la piedra", dejando los muros sin los
revestimientos de yeso y cal que históricamente los cubrían.
Reconstrucción
de paramentos: Debido
a la mala calidad del aparejo descubierto, se tuvo que realizar la
reconstrucción de numerosos lienzos de pared en las naves
interiores que originalmente no estaban pensados para quedar a la
vista.
Arcadas
y crucero: Se
llevó a cabo la restauración integral de las arcadas de la nave
central y el área del crucero, consolidando los elementos
sustentantes que habían sufrido graves problemas de estabilidad
desde el cierre del templo en 1983.
Capilla
Mayor: Los
muros de la capilla mayor fueron intervenidos para estabilizar su
estructura y recuperar su fábrica de piedra original.
Contexto: Formó
parte de las primeras fases de un proceso mucho más largo,
caracterizado por complejas obras y problemas presupuestarios.
Exterior de la Capilla de los Sabater. Año 1995. Foto de José Moron. Donde aún se aprecia la decoración decinomonica antes de su desaparición. Fuente; REPOSITORIO DE ACTIVOS DIGITALES de la Consejeria de Cultura de la Junta de Andalucia.
Restauración
de las Capillas del Interior
El
proyecto incluyó un tratamiento específico para las capillas
laterales, que son uno de los tesoros del templo por su variedad de
estilos y rejería:
Intervención
sistemática: Se
trabajó en la mayoría de las capillas interiores para consolidar
sus muros y bóvedas, eliminando humedades y elementos degradados.
Capillas
destacadas: Aunque
la intervención fue general, la tercera
fase (posterior
a 2002) completó este trabajo en todas las capillas a excepción de
la de Jesús Nazareno, que se dejó para el final junto con la de la
Virgen de Guadalupe.
Rejería
y mobiliario: Durante
estos años se retiraron y protegieron elementos como lápidas
sepulcrales y restos de rejería para facilitar las obras
estructurales en los muros de las capillas.
Una
de las actuaciones más notables en las capillas laterales fue la
intervención en la Capilla
de los Sabater (o
de San José:
Eliminación
decimonónica: Se
retiró la decoración añadida en el siglo XIX, considerada ajena
al estilo original.
Recuperación
de la traza original: Al
quitar estos elementos, se buscó resaltar la arquitectura
renacentista y las líneas puras de la piedra.
Integración
estética: Esta
limpieza permitió que la capilla guardara armonía con el resto del
conjunto pétreo recuperado en el templo.
📍 Dato
Clave: Estas
intervenciones fueron polémicas entre los historiadores locales, ya
que algunos consideraron que dejar la piedra desnuda "traicionaba"
la estética original de paredes blancas y contrastes suaves que el
templo tuvo durante siglos. Silenciado actualmente por Arquitectos de prestigiosos que alaban la limpieza estructural y la monumentalidad que ganó el espacio y por los visitantes suelen percibir la piedra desnuda como algo "más antiguo" y noble, lo que genera una respuesta emocional positiva en Santa María de Úbeda, desde su reapertura ocurrida en el año 2011.
Fuentes Consultadas.
Asociación Cultural Alfredo Cazabán de Úbeda.
Antonio Almagro García, historiador del arte y profesor, ha dedicado gran parte de su labor investigadora a la Basílica de Santa María de los Reales Alcázares de Úbeda. En 1989, publicó una de las obras de referencia más importantes sobre este templo, que sentó las bases para estudios posteriores.
Detalles de la obra (1989)
Título:Santa María de los Reales Alcázares de Úbeda.
Edición: Publicado por la Asociación para la Defensa del Patrimonio Cultural Andaluz (Pablo de Olavide-Úbeda).
Formato: Edición de unas 260 páginas, incluyendo 76 páginas de fotografías en huecograbado.
Contenido: Se considera el primer estudio en profundidad que analiza la evolución histórica, arqueológica y artística del edificio
Introducción a la restauración de la Basílica Menor de Santa María de los Reales Alcázares de Úbeda (Siglos XX-XXI).
Autor: Juan Ángel López Barrionuevo.
Contenido: El trabajo ofrece un análisis detallado sobre la conservación y restauración del templo, abarcando desde las primeras décadas del siglo XX hasta la reapertura definitiva de la basílica en 2011 tras casi tres décadas de cierre por obras.
Formato: Artículos publicados y recopilados, disponibles en plataformas de difusión cultural como Slideshare y el blog personal del autor,
La conmemoración de los 15 años de la reapertura de la Basílica de Santa María de los Reales Alcázares de Úbeda se celebra el 8 de mayo de 2026. Este hito marca década y media desde que el templo principal de la ciudad volviera a abrir sus puertas tras un largo periodo de cierre.
Monseñor D.Ramón del Hoyo López Obispo de la Diócesis de JaénEntrega la Llave al Párroco de Santa María D.José Araque Quesada. Domingo 8 de Mayo de 2.011. Foto realizada por Miguel Tejada Moreno.
Hitos de la reapertura (2011)
Fecha histórica: El templo se bendijo y abrió al culto el 8 de mayo de 2011.
Cierre prolongado: La iglesia permaneció cerrada durante casi 28 años por complejas obras de restauración.
Ceremonia: Se realizó una procesión desde la Parroquia de San Pablo para trasladar a la imagen de la Virgen de Guadalupe, patrona de la ciudad.
Santa María días antes de su reapertura.
Aquí
se presentan elementos testimoniales, anécdotas y detalles que
refuerzan este concepto:
1.
El Impacto del Cierre (1983-2011): Una herida en la memoria
La
"generación de la espera": Los
ubetenses nacidos en los años 70 y 80 vivieron gran parte de su
juventud sin poder pisar el templo principal de la ciudad. El
cerrojazo el 18 de julio de 1983 supuso la desconexión con el lugar
donde se celebraban las grandes festividades y los bautizos y bodas
de sus padres.
De
iglesia a "almacén": Durante
el largo periodo de obras (restauración), el templo funcionó como
almacén de tronos de cofradías, muebles y retablos.
El
impacto de la "restauración": Un
testimonio vecinal constante era el dolor por la destrucción de la
bóveda barroca de yeso en 1986, que cambió la fisonomía interior
del edificio. Fue un proceso de rehabilitación convulso y lleno de
desilusión para los vecinos que veían su patrimonio
"desmantelado".
La
alternativa: La
Iglesia de San Pedro asumió durante 28 años el papel de iglesia
mayor, acumulando allí la vida cofrade y parroquial.
2.
Patrimonio Vivo y Cofrade
El
Cristo de los Cuatro Clavos: Testimonio
de la devoción popular, preside el altar mayor y su forma peculiar
genera curiosidad entre los visitantes.
Lugar
de historia viva: Al
estar edificada sobre la antigua mezquita mayor, tras la conquista
de 1233, el espacio siempre ha sido considerado el corazón
espiritual, unificando la historia cristiana y la musulmana.
Patrimonio Vivo y Cofrade:
Imágenes Devocionales: Acoge imaginería del siglo XX de autores destacados como Mariano Benlliure, Francisco Palma Burgos y Jacinto Higueras, veneradas durante la Semana Santa.
Centro de Cofradías: Es un lugar de culto activo donde se celebran solemnes eucaristías cofrades, siendo definida como "escuela de contemplación y meditación".
Virgen de Guadalupe: Alberga la capilla de la patrona de Úbeda, figura clave del patrimonio inmaterial y devocional.
3.
El Turismo Cultural y la Reapertura
Una
bendición ansiada: Su
reapertura en mayo de 2011 fue un evento multitudinario y emotivo,
con la sensación de que la ciudad recuperaba su "señal de
identidad".
Atractivo
turístico: Actualmente,
es visita obligada en la Plaza Vázquez de Molina (patrimonio
mundial). Los guías destacan su traza gótica, sus más de 30
capillas (de las que se conservan la mitad) y las obras pictóricas por ejemplo como la Lactatio
de San Bernardo.
Valor
patrimonial: Tras
el cierre, la iglesia se reabrió, no solo como lugar de culto, sino
como un monumento que, tras la restauración, muestra la
superposición de estilos (gótico, mudéjar, renacentista).
La restauración de la Basílica de Santa María de los Reales Alcázares en Úbeda ha tenido una acogida mayoritariamente positiva por parte de los visitantes actuales, aunque su proceso histórico fue objeto de intensas polémicas, por ciertos colectivos de ciudadanos ubetenses.
El
caso de Santa María de Úbeda en el año 2026, sigue consolidándose como un espacio híbrido donde la herencia religiosa convive con una programación cultural diversa. Aunque es un templo católico activo, su importancia histórica y su ubicación en la Plaza Vázquez de Molina la convierten en sede de eventos que atraen a un público plural.
8 de mayo de 2011, momentos de la reapertura de la iglesia de Santa María, tras 28 años cerrada la culto
Hitos culturales en Santa María (2026)
Festival Ars Sacrum: Del 1 al 22 de marzo de 2026, la basílica acogió conciertos de música sacra que, aunque de temática religiosa, se enfocan en la recuperación del patrimonio musical y atraen a amantes de la música clásica y coral.
Año Jubilar de San Juan de la Cruz: Este 2026 es un año clave por el 300 aniversario de su canonización. Santa María participa en los circuitos culturales y de reflexión que exploran la dimensión literaria y mística del santo, más allá del rito puramente religioso.