Santa María de los Reales Alcázares; Blog
Un símbolo de identidad
Punto de encuentro: Es el lugar donde convergen todas las clases sociales y familias de Úbeda.
Vínculo con el ausente: Para los ubetenses que viven fuera, la imagen de Santa María representa el regreso a sus raíces.
Patrimonio vivo y cultural: No es solo un monumento de piedra, sino un espacio lleno de recuerdos personales (bautizos, bodas, procesiones, actos culturales, visitas turísticas)
(8 de Mayo de 2011, Reapertura. Foto de José Ruiz Quesada)
Este 8 de Mayo se cumple 10 años de la reapertura al culto de la Iglesia de Santa María de los Reales Alcázares, a continuación un comunicado de prensa de la página http://diocesisdejaen.es/ publicado el 11 de mayo de 2011, acerca de dicho acontecimiento histórico.
(8 de Mayo de 2011, Reapertura. Foto de Juan Ángel López Barrionuevo)
Reapertura y bendición del templo de Santa María de los Reales Alcázares de Úbeda
El pasado domingo, 8 de mayo, se celebraba la reapertura al culto y bendición del emblemático Templo de Santa María de los Reales Alcázares de Úbeda, tras casi 28 años de obras de restauración.
A las 6’30 de la tarde la ceremonia comenzaba en la Parroquia de San Pablo. Tras la monición, que supuso un recorrido histórico de la importancia del templo a lo largo de los siglos, se iniciaba la solemne procesión con la imagen de la patrona de Úbeda, la Virgen de Guadalupe, en la que participó el Sr. Obispo de Jaén, D. Ramón del Hoyo, el Alcalde D. Marcelino Sánchez y las autoridades locales, representantes de las cofradías de Úbeda y una gran cantidad de personas que se congregaron en el itinerario procesional hasta llegar al templo de Santa María. Una vez que la procesión llegó a la iglesia de Santa María, el Sr. Obispo se dispuso a abrir la puerta principal del templo e hizo entrega de la llave al párroco, D. José Araque, como gesto simbólico.
Minutos más tarde y tras la entrada en la iglesia de la Virgen de Guadalupe comenzaba la Eucaristía presidida por el Obispo, D. Ramón del Hoyo López, y concelebrada por más de 40 sacerdotes de toda la diócesis. Durante su homilía el Sr. Obispo quiso recalcar la importancia del templo de Santa María de los Reales Alcázares como símbolo de identidad de los ubetenses: “esta tarde toda la Iglesia diocesana aquí representada, especialmente las comunidades parroquiales y de religiosos, asociaciones, cofradías y demás movimientos cristianos de la ciudad de Úbeda, asistimos, junto con otros fieles y ciudadanos, a un acontecimiento muy singular. La venerada imagen de la Virgen de Guadalupe, patrona de la ciudad, ha querido presidir este acto de reapertura oficial de este precioso templo dedicado a Santa María de los Reales Alcázares, antigua colegiata y señal de identidad de los ubetenses desde hace siglos”.
D. Ramón del Hoyo hizo, además, gran hincapié en el interés de toda la sociedad en la reapertura del templo. Agradeció, asimismo, a la intervención y gestión de las instituciones: “me consta la gran ilusión y el deseo de todos para que llegara este momento. Constantemente he podido comprobar este común sentimiento en sacerdotes, autoridades, Delegación de Patrimonio, medios de comunicación… para que esto fuera una realidad. Cerrado este templo desde 1983, tras casi 28 años de obras, de nuevo ha recuperado su esplendor, seguramente por varios siglos. Pero exigirá cuidados constantes para evitar su deterioro. Somos muy conscientes del gran esfuerzo e interés por parte de las instituciones públicas, sobre todo a través de la Junta de Andalucía para conservar en esta ciudad, patrimonio de la humanidad, uno de sus monumentos más significativos y representativos de su ingente patrimonio. Gracias en nombre de todos por esta gestión”.
Por su parte, el párroco D. José Araque quiso animar a los fieles a acercarse hasta Santa María, porque “no es sólo un hermoso templo con gran valor artístico y arquitectónico, sino también un lugar sagrado para poder participar en el culto”.
La Eucaristía finalizaba con el canto del himno a la Virgen de Guadalupe por parte de los centenares de fieles que abarrotaron el templo en esta jornada histórica para la ciudad de Úbeda.
El objeto que aparece en la fotografía bien podría parecer a
primera vista una jaula de grillos, pero mire usted por dónde no es así. En
realidad se trata del púlpito de Santa María situado boca abajo, es decir en
decúbito prono, cubierto de polvo y claramente manifestando en su abandono y
soledad el cuidado y mimo puestos en todas y cada una de las actuaciones
perpetradas en el templo bajo el calificativo de obras de restauración. Si en
verdad una jaula de grillos es un lugar en el que hay gran desorden y confusión
y en el que nadie se entiende, la única posible no sería la que aparentemente
la fotografía recoge, sino la propia iglesia en su conjunto. A los grillos que
en forma de administraciones, comisiones y arquitectos la han ido ocupando
ustedes mismos pueden ponerles nombre y calificarlos. Foto y Texto de Antonio Almagro Garcia,
28/2/2009.
Hasta el cierre de la iglesia, en Julio de 1983, el Altar Mayor estaba presidido por un artístico ambón de forja del siglo XVIII. Tras la apertura de la iglesia en 2011, y tras las largas obras de restauración que sufrío el templo durante 28 años, este ha sido sustituido por el actual de dudoso gusto realizado en piedra artificial Foto Felipe y Vbeda Recatada.
Hasta el cierre de la iglesia, en Julio de 1983, el Altar Mayor estaba presidido por un artístico ambón de forja del siglo XVIII. Tras la apertura de la iglesia en 2011, y tras las largas obras de restauración que sufrío el templo durante 28 años, este ha sido sustituido por el actual de dudoso gusto realizado en piedra artificial
Cabe decir, que antes de la reforma llevada a cabo en el Altar Mayor en la década de 1970, había dos ambones y unos de ellos fue suprimido durante dicha actuación.
Desde el año 2011, en las galerías altas del claustro de Santa María, está guardado a la espera de ser restaurado y vuelva a su lugar de origen.
Cabe decir, que antes de la reforma llevada a cabo en el Altar Mayor en la década de 1970, había dos ambones y unos de ellos fue suprimido durante dicha actuación. Foto Felipe.
Se define Ambón como, Escenario elevada con antepecho, a menudo con dos escaleras de acceso, situada fuera del presbiterio, en el lado derecho respecto al altar. En la liturgia bizantina, el ambón forma parte material del iconostasio. Suele ser de menor tamaño que el púlpito, siendo característico del arte prerrománico. Su nacimiento es muy temprano en la Iglesia cristiana. En el siglo III ya se menciona la función de lector y su lugar elevado. Los ambones antiguos eran estructuras escalonadas, cuyos diversos niveles correspondían a la diversa categoría de la función que se ejercía en ellos.
La plataforma superior era utilizada por el diácono para el canto del Evangelio, el subdiácono leía la Epístola en el segundo plano y los clérigos inferiores leían las otras partes de la Escritura en la grada inferior, de donde salió el nombre de "gradual". Se realizaba dotándole de una estructura parecida a una torre; podía estar rematado con un cimborrio y, por lo general, tenía dos escaleras, una que miraba al este y la otra encarada al oeste, orientadas simbólicamente tal como se hacía la planta de la iglesia. La colocación de dos ambones distintos es posterior al siglo X, se ubicaban a ambos lados del altar mayor, utilizándolos respectivamente para el canto o lectura del Evangelio o de la Epístola. En ocasiones, también pueden encontrarse situados a los lados del coro, en el presbiterio, o bien, uno frente a otro en la nave central o en el crucero.
El ambón puede cubrirse con un antipendio digno del color del día, preferentemente a juego con el frontal del altar.
El ambón está reservado para proclamar la palabra de Dios. Las rúbricas indican que desde ahí se proclaman “únicamente las lecturas, el salmo responsorial y el pregón pascual” (IGMR 309), aunque también puede tenerse la homilía y proponer las intenciones de la oración universal. De esta forma, no debe ser usado por un comentarista, el director del coro o un solista.
[Cabrol, F. y Leclercq, H. (1924), tom. I, p. 1331][Calzada Echevarría, A. (2003), p. 50][Camino Olea, M.ª S. [et al.] (2001), p. 44][Franco Mata, A. (2003), p. 215][Giorgi, R. (2005), p. 18][http://museosdevenezuela.org (2012][McNamara, D. R. (2012), p. 101][Paniagua Soto, J. R. (2009), pp. 41-42][Perrin, J. et Vasco Rocca, S. (dirs.) (1999), s.v. ambon, pp. 64-65][Pevsner, N., Fleming, J. y Honour, H. (1996), p. 39][Plaza Escudero, L. de la (coord.) (2009), p. 422][Plazaola Artola, J. (2006), pp. 111-112 y p. 115][Thesaurus Multilingue del Corredo Ecclesiastico (2004][Verdier, H. et Magnien, A. (dirs.) (2001), s.v. ambon, p. 78]
Capilla del Santo Entierro y Apliques Restaurados. Gracias a la iniciativa del Hermano Mayor del Santo Entierro y Santo Sepulcro, Alberto Campos Maldonado y su Junta Directiva, se han recuperado los antiguos apliques que antaño, iluminaban el Claustro de la Basilica de Santa María de los Reales Alcázares. Fotos de Juan Ángel López Barrionuevo.
Aspecto de una galería del claustro, de la Basílica de Santa María de Úbeda, en la década de 1980. Cómo se puede observarse en la fotografía cuyo autor desconozco, vemos la reja que cerraba el desaparecido jardín y uno de los apliques de Tiznajo Forja, que iluminaba el claustro.
Aplique en el Taller Exposición Tiznajo, Foto Yolanda Garrido.
A finales de la década de 1970, y tras las obras de mejora del Claustro de Santa María, los muros claustrales del citado recinto, se enriquece de cuatro apliques de forja y de una cruz, también de forja. Cabe decir que Tiznajo Forja, a través de los fragmentos procedentes de la desaparecida reja del Coro, realiza dicha cruz y estos candelabros.
En el año 2009, en la quinta y última fase de restauración de Santa María, se eliminan las nombradas lámparas, siendo sustituidos por la existente iluminaría de dudoso gusto.
Desde entonces, han permanecido guardados en unas dependencias de dicha iglesia, hasta su actual recuperación (Primeras semanas de Agosto de 2020), y que gracias a la iniciativa de la Junta Directiva de la Cofradía del Santo Entierro, que los ha restaurado y lo ha instalado en su Capilla Canónica que tiene en la Basílica de Santa María de los Reales Alcázares.
Los retales con los que Tiznajo realizó los enunciados candelabros y cruz, procede de la hermosa reja obra del Maestro Bartolomé, en su paño central llevaba como tema principal, dos escudos en círculos con dos angelotes tenantes, del obispo don Francisco Mendoza, que gobernó la diócesis de 1538 a 1543 y sobre estos escudos el escudo con laurear de la colegial, sostenida igualmente por angelotes. La reja estaba formada con figuras repujadas en los frisos, barrotes torsos abiertos en rombos, cuerpos separados por frisos y calles con coronación. En la parte superior en chapa aparecía el tema de la Inmaculada en su clásica iconografía.
Cruz del Claustro, realizado por Tiznajo a partir de los retales de la crestería de la reja del desaparecido coro de la nave central.
En los pilares de los arcos del crucero se hallan dos escudos de piedra policromada. Ambos blasones pertenecen al obispo Francisco Delgado López, que gobernó la diócesis entre 1566 al 1576.
Su programa iconográfico de la reja era bastante simple con una serie de ángeles; dos sostienen en el centro una guirnalda con un motivo en el interior quedando alineado con los dos anteriores, pero sobre elevado. Rematando la calle central de la reja (la única decorada) aparece una escena de la Asunción de la Virgen transportada por seis ángeles.
Todo se perdió gracias a la mala gestión de los Párrocos de la Iglesia de Santa María. En plena Dictadura Franquista, algunas de las más importantes obras de arte de Santa María de los Reales Alcázares, que se habían salvado del asalto del verano de 1936 desaparecieran o fueran despedazadas. Como esta reja del coro, que Ruiz Prieto calificó como de «grandiosa y obra de gran mérito», y cuyos restos salpican ahora distintas portadas de las capillas de Santa María.
Desconocida Tabla con la representación de San Lorenzo, que se conserva en la Basílica de Santa María de los Reales Alcázares. Pintura de Autor Desconocido. procedente de la Iglesia de San Lorenzo, Foto de J Latorre Bonachera.
Hoy es la Fiesta de san Lorenzo, diácono y mártir, que fervientemente deseoso, como cuenta san León Magno, de compartir la suerte del papa Sixto II en su martirio, al recibir del tirano la orden de entregar los tesoros de la Iglesia, él, festivamente, le presentó a los pobres en cuyo sustento y abrigo había gastado abundante dinero. Tres días más tarde (año 258), por la fe de Cristo venció el suplicio del fuego, y el instrumento de su martirio se convirtió en distintivo de su triunfo. Su cuerpo fue enterrado en Roma, en el cementerio de Campo Verano, conocido desde entonces por su nombre (elog. del Martirologio Romano).
Esta versión de Josefina Molina está basada en la película de mismo título que Juan de Orduña había dirigido en 1961
Esta serie fue emitida por Televisión Española en 1983, es decir, el mismo año en que se cerró al culto la Basílica de Santa María de los Reales Alcázares.. Y fue dirigida por Josefina Molina e interpretada por Concha Velasco, una actriz por entonces ya consagrada en cine, teatro y televisión. Los finales de los setenta y principios de los ochenta (cuando aún no existían las televisiones privadas) fueron años gloriosos para series televisivas de una enorme calidad artística y técnica, como “La barraca”, “Cañas y barro”, aquella “Fortunata y Jacinta” interpretada por Ana Belén, “Los gozos y las sombras” con Amparo Rivelles y Charo López…
La serie contó con un equipo con más de 100 personas que vivieron, durante nueves meses, una auténtica trashumancia por escenarios naturales de Ávila, Cáceres, Segovia (verán ustedes el interior de El Alcázar), y Úbeda (Claustro de Santa María de los Reales Alcázares) en pueblos como Madrigal de las Altas Torres, La Alberca en Salamanca y en los Estudios Bronston y Chamartín de Madrid. La serie fue un gran éxito.
La historia comienza con Teresa enferma a los 23 años y cada capítulo tiene como base uno de su escritos: Camino de Perfección, Cuentas de Conciencia, Fundaciones, etc.
Risus Paschalis en
Santa María de los Reales Alcázares de Úbeda.
Lameculos del Claustro de la Basílica de Santa María. Risus
Paschalis: el ritual cristiano de orgías y masturbación dentro de iglesias en
Semana Santa, durante la Edad Media.
Y consistía en que, tras la dureza y la austeridad de la Cuaresma, el día de Pascua llegaba el momento de solazarse, de superar la tragedia de la muerte de Cristo a través de una actitud de burla hacia ella y hacia el demonio, ensalzando así el triunfo del hijo de Dios.
La catedral de Colonia, la mayor del mundo, cuya primera piedra fue
colocada por el Arzobispo Konrad von Hochstaden en 1248, en el mismo lugar de
la antigua catedral erigida en el siglo IX. El Ayuntamiento de Colonia, el más
antiguo de Alemania, quiso honrar al arzobispo con la colocación de su
escultura en la fachada principal de la villa, acompañado de otros ilustres
personajes.
En el capitel que soporta la imagen del arzobispo, hay una imagen
grotesca y jocosa de un hombre haciéndose una felación. Lo que sucedió es que
los miembros del gremio de la construcción tenían bien claro a quien querían
burlar y de quien querían hacer mofa (se cree que fue la protesta silenciosa
ante ese hombre siniestro con tanto poder que, para financiarse la carísima y
auto propagandista nueva catedral de Colonia lo que hizo fue subir los
impuestos al pueblo sobre el lúpulo (el componente que se añade a la cerveza).
En el claustro medieval, de la hoy Basílica de Santa María
de Úbeda, con seguridad realizaban los árabes sus abluciones, pues era el patio
de la mezquita.
El claustro es obra
gótica de finales del siglo XV (pilares)
y principios del XVI (bóvedas góticas costeadas por el Canónigo de la Colegial Becerra, bajo mandato del Obispo Alonso Suárez), ocupa total o parcialmente el lugar donde
estuvo el patio de la mezquita.
Las galerías son de arcos apuntados sobre pilares
rectangulares, similares a los del interior, mientras las bóvedas de posterior
construcción, son de crucería simple en los lados Este y Oeste, y de terceletes
en el Norte. Algunos azulejos decoran los pilares haciendo Cruz.
Sorprendentes son las capillas que lo rodean, de
relativamente bajas y cobijadoras bóvedas de crucería, como la Capilla de las
Bolas o la de los Toreros.
Lo que más me llama la atención de este claustro, es la escenificación
monstruosa sexual y pecaminosa de la decoración escultórica de los capitales.
Con escenas de lameculos incluso con felaciones que simbolizan el “Risus Paschalis”. También hay los que
muestran salamandras, animales y seres fantásticos. Por último decir que en otros muchos capiteles, menudean los escudos del Canónigo Becerra, y del Obispo Alonso Suárez de la Fuente del Sauce.
Risus Paschalis: las misas que terminaban en orgías durante la Edad Media
Risus Paschalis en
los capiteles del Claustro de Santa
María de los Reales Alcázares de Úbeda
Detalle del Claustro del siglo XV-XVI. Y Escudo del Canónigo Becerra. Fotos Francisco Miguel Merino Laguna.
Suele creerse que la actitud de la Iglesia hacia la
sexualidad siempre ha sido pacata, dominada por la represión y mediatizada por
la moral tradicional. En consecuencia, todo lo relacionado con ella pasaría a
reprimirse y ocultarse en una actitud medieval. Es un error doble porque ni
siempre ocurrió así ni la Edad Media fue la etapa más oscurantista, pese a lo
que se cree y a que San Agustín hizo lo que pudo en el plano negativo. Y para
demostrarlo, basta con echar un vistazo a buena parte de la iconografía
artística de iglesias y catedrales, en las que capiteles, sillerías y gárgolas,
entre otros elementos decorativos, a veces parecen un catálogo del Kama-Sutra.
En aquel tiempo, la iglesia no se consideraba, como actualmente, un edificio
sagrado donde se desarrolla la liturgia, el oficio de la misa y la confesión.
Significaba mucho más que eso. Los motivos eróticos decorativos, de muchas
Catedrales e Iglesias así lo demuestran.
Aún hoy, los expertos no se ponen de acuerdo en el motivo de
que una iconografía tan irreverente aparezca en lugares destinados al culto.
Para algunos especialistas, el fenómeno es producto de la relajada moral
imperante en el mundo medieval. Para otros, tales representaciones eran fruto
de las incumplimientos burlescas de los maestros escultóricos. No faltan los
que ven en estas figuras un reflejo de las herejías de la época, como las
encarnadas por los valdenses, bogomilas y albigenses o cátaros. Estos grupos,
sin embargo, más que una vida desenfrenada, lo que predicaban y practicaban era
justo lo contrario: una existencia ascética y virtuosa.
Se barajan tres teorías que motivan la profusión de esta
erótica iconografía en templos e iglesias: La primera defiende que su objetivo
era mostrar el castigo infernal que provocaba el pecado de la carne y la
lujuria. La segunda, que la iconografía buscaba fomentar el acto sexual, el
erotismo y con ello la reproducción, en una época con una altísima mortandad
infantil y una esperanza de vida muy corta. La tercera, unida con la anterior,
defiende que reflejaría los cánones morales de la sociedad de aquel tiempo, muy
liberal en lo relativo al sexo.
Cabe referir aquí una manifestación que perduró en la
Iglesia romano-católica durante más de mil años, conocida con el nombre de risus paschalis, la “risa pascual”.
Ella significaba la simbolización del placer genital-sexual en el espacio
sagrado, en la celebración de la mayor fiesta cristiana, la Pascua.
Era una de las mayores
manifestaciones de la sexualidad y el humor dentro del espacio sagrado, en la
que se celebraba la alegría de la Pascua frente a la tristeza de la Cuaresma,
ensalzando a través de la burla el triunfo de Cristo sobre la muerte.
El sacerdote debía provocar la
risa en el pueblo durante la misa de la mañana de Pascua. Para conseguirlo
utilizaba los medios que tenía a su alcance, pero sobre todo un buen puñado de
recursos cargados de contenido sexual. Contaba chistes picantes, usaba
expresiones eróticas, utilizaba marionetas, hacía gestos obscenos, simulaba
relaciones sexuales y hasta enseñaba LOS
GENITALES, para arrancar las carcajadas de sus fieles. El pueblo carcajeaba
las gracias, se contagiaba de la alegría y alimentaba con nuevas bromas y
burlas la celebración de la Pascua.
La tradición nació en Francia
durante el siglo IX, se extendió por todo el norte de Europa, Italia y España.
Sin embargo, donde realmente caló esta celebración fue en Baviera. Se cuenta
que allí la Risus Paschalis rozó el
desenfreno total y que incluso varios actos sexuales explícitos se celebraron
dentro del templo.
Los primero en tomar medidas
fueron los protestantes cuya austeridad no casaba con esta celebración. Sin
embargo y tras la reforma el Concilio de Trento en el XVI, la Iglesia Católica
también decretó su prohibición, Roma empezó a verlo con malos ojos y a la
prohibición decretada por el papa Clemente siguió la de Maximiliano III,
príncipe elector del Sacro Imperio Romano Germánico. Así, la alegría y el sexo quedaron desterrados
de las homilías, hasta el día de hoy.
Tendemos a decir que la iglesia
siempre ha oprimido la sexualidad y la ha reducido meramente a la reproducción,
eliminando el placer y reduciéndolo al plano privado en el seno familiar. Sin
embargo, el Risus Paschalis te va a demostrar lo contrario.
No hay más que echar un vistazo a
ciertos elementos decorativos de iglesias y Catedrales, como demuestran, por
ejemplo los capiteles del Claustro Medieval de la Basílica de Santa María de
los Reales Alcázares.
Increíble, pero cierto. Sí que ha
cambiado la iglesia.
El origen del Risus Paschalis puede rastrearse a partir de
las fiestas paganas que marcaban la llegada de la primavera en la Antigua
Grecia, e involucraban rituales asociados con la fertilidad, los órganos
sexuales y el placer y los dioses helénicos asociados con ellos, de ahí que el
cristianismo primitivo los adoptara y posteriormente tergiversara hasta
hacerlos desaparecer.
En distintas celebridades griegas como las faloforias, los
gefirismos y las eleusinas, la dinámica en honor a Dionisio y a las diosas
Deméter, Perséfone y Baubo (esta última asociada a la vulva) era similar al
Risus Paschalis.
El chupón de Santa María.
LA COSTUMBRE HISTÓRICA DEL RISUS PASCHALIS: CUANDO EL SEXO ESTABA PRESENTE EN PLENA MISA.
10 Años de la
Construcción de la Cúpula y pechinas de pladurcon moldura de escayola.
Capilla
de Jesús Nazareno en 1995; Durante las largas obras de consolidación y reconstrucción, a que fue
sometida la Basílica de Santa María, hubo de demolerse, la antigua Cúpula y
pechinas de la Capilla de Jesús o del Sagrario; al presentar ruina en toda su
estructura, al igual que la estructura de la cubierta de la misma capilla. Foto de Morón, José
Capilla de Jesús Nazareno. Abril de 2011; tras la terminación de las largas obras de la Iglesia.
(pincha en aquí para descargarte el articulo en PDF)
El pladur o también denominado
cartón yeso o placa de yeso laminado (PYL) es un material de construcción muy
versátil y utilizado en las reformas de viviendas tanto para la construcción de
tabiques interiores, falsos techos y paredes. El método más general de
utilización del pladur es utilizarlo en forma de placas, paneles o tableros con
medidas estándar.
El pladur básicamente está formado por una placa de yeso laminado entre dos
capas de cartón, por lo que sus componentes principales son yeso y celulosa, de
forma que se combina la buena resistencia a la compresión del yeso con la buena
resistencia a la flexión que le da el cartón.
Las placas de yeso laminado están formadas por un núcleo cortafuego
encapsulado en grueso papel, que generalmente es de papel reciclado, con un
acabado natural en la cara frontal y de un papel duro en la parte posterior,
loque permite maniobrar y cortar
fácilmente, con una navaja o cúter, de forma que facilita así su instalación y
la aplicación de forma rápida y sencilla de cualquier tipo de acabado o
recubrimiento, ya sea pasta, azulejo o pintura.
¿POR QUÉ UTILIZAR
PLADUR PARA OBRAS Y REFORMAS?
La mejora en la calidad de sus materiales y tecnologías aplicadas a ellos,
sus numerosas posibilidades de uso en reformas y obras de todo tipo, su
versatilidad en los diseños, sumado a su bajo precio de mercado han convertirlo
a este elemento de la construcción en un producto tremendamente popular.
Pechinas de pladur con moldura de
escayola en la Capilla de Jesus, quizá este término para muchos sea desconocido
o suene extraño, por ello en esta publicación vamos a tratar de aclarar este
concepto, de qué forma aparece en la Capilla de Jesús Nazareno y cuál
es su función.
Cúpula de pladur
Este trabajo nos muestra lo maleable que puede llegar
a ser el pladur, solo basta con humedecerlo bien por la parte trasera (hay que
hacer al papel unos cortes) eso no lo
enseña, para que el material coja bien la humedad y así poder doblarlo sin que
se rompa. donde nos hacemos una idea como se construye una cúpula
con pladur.
(Pincha en el enlace, para ver video
Definiciones de Pechina:
Pechina: Cada uno de los cuatro triángulos curvilíneos que forman el anillo de
la cúpula con los arcos torales sobre los que estriba. Diccionario
de la Real Academia Española.
Pechina: Cada uno de los cuatro triángulos esféricos que sirven para pasar del cuadrado
del crucero al círculo de la cúpula que sostienen. Diccionario deTérminos
Arquitectónicos.
Pechina (del catalán petxina ‘valva, concha’),
en arquitectura, es cada uno de los elementos estructurales y
constructivos que resuelve el encuentro entre la base circular de
una cúpula y un espacio inferior cuadrado o poligonal.
También permite pasar de una cúpula elíptica a una
planta rectangular. Diccionario de Elementos Arquitectónicos.
A través de estas definiciones podemos observar como se trata de un elemento
estructural y no simplemente decorativo. Su forma es fácilmente
identificable al ser un triángulo esférico, presenta una superficie
limitada por tres arcos de circunferencia. Son superficies triangulares cóncavas que
unidas entre sí por los vértices cierran en la parte superior la base que
sirve para el arranque de una bóveda o cúpula.
¿Cuál es el origen de las pechinas?
Los primeros en utilizar este elemento estructural fueron los romanos,
pero no fue hasta el siglo VI, con el Imperio Bizantino donde
adquirió su máximo esplendor, el mejor ejemplo es la cúpula sobre
pechinas de la Mezquita de Santa Sofía. Posteriormente se utilizó
en el románico, renacimiento, barroco y la arquitectura musulmana.
Pechina del siglo XVII, del Altar Mayor de Santa María. Foto de Francisco Laguna Medina.
¿Cuál es su función?
La función de las pechinas es de transmitir el peso de la
cúpula a pilares, pilastras o muros, mediante arcos o cúpulas
semiesféricas que los vinculan lateralmente.
Su utilización se hace patente a partir del Renacimiento, y al
estar ubicadas en un lugar visible, y preferente de un edificio, suelen
presentarse decoradas,
Esta decoración suele ser a base de escudos o medallones en
época renacentista, o bien a base de pinturas o yeserías durante
el Barroco, volviéndose preferentemente lisas durante
el periodo Neoclásico.
10 Años de la Construcción de la Cúpula y pechinas de pladur con moldura de escayola, de la capilla de
Jesús.
La capilla de Jesús en la Basílica de Santa María. Es la más espaciosa, del
templo. Su exterior presenta una portada gótica florida, procedente de otra
Capilla de la misma Iglesia, y la cuál hacía de altar y se trasladó aquí para
hacer de portada en el año 1895, por el Prior Monteagudo, se cierra con una
artística reja realizada en Sevilla dicho año.
Trabajos de Construcción de la nueva Cúpula, Mayo de 2010. Foto Alberto Román
El interior es muy sencillo en
planta y alzado: está formado por
pilastras adosadas en los ángulos y cúpula sobre pechinas de nueva
construcción, que sustituye, a la anterior del siglo XVII. Todo aparece
enlucido y en los muros sólo destacan dos hornacinas, un altar de piedra y la
puerta de la antigua sacristía del siglo XVII,
responde a una puerta dintelada, jambas lisas, entablamento sobre
ménsulas, predominio de la decoración geométrica. En la parte superior aparece
una cartela entre angelotes y pináculos. El altar también del siglo XVII, es
una estructura arquitrabada sobre
columnas de fuste liso.
En este altar, se levanta el
artístico baldaquino,realizado por Palma Burgos en la
década de 1950. En 2011, la restauración y dorado del baldaquino de Jesús, del
retablo de la Virgen (que ha sido modificado y ampliado, ganando en belleza) y
del altar de la Santa Cruz, ha sido realizado con absoluta profesionalidad por
la empresa Arte y Restauraciones Moreno y por el carpintero y ebanista Nicolás
Rojas Barrionuevo; gracias al brillante trabajo de todos ellos, y de distintos
directivos, le ha sido devuelto todo su esplendor al patrimonio de la Capilla
de Jesús.
Durante las largas obras de
consolidación y reconstrucción, a que fue sometida la Basílica de Santa María, hubo
de demolerse, la antigua Cúpula y pechinas de la Capilla de Jesús o del
Sagrario; al presentar ruina en toda su estructura, al igual que la estructura
de la cubierta de la misma capilla.
La nueva Cúpula y pechinas de
pladur con moldura de escayola, con que
cuenta el citado recinto, se realizó en el año 2010 por la empresa Áviladecoración https://aviladecoracion.com/
, durante
la quinta y última fase de
restauración de la iglesia de Santa María de los Reales Alcázares.
Ávila Decoración es una empresa
dedicada al diseño, Ejecución y Equipamiento de locales comerciales, viviendas
y otras infraestructuras, desde 1975. Dicha empresa se sitúa en el Polígono
Industrial Los Olivares de Jaén (Capital).
A continuación, imágenes cedidas por
Aviladecoración, durante la construcción de la Cúpula, que acabamos de
describir.
Artículo que preparé para la Revista Virgen de Gracia 2020 núm. 26; y que por motivos ajenos, motivados por la actúal crisis sanitarias, que estamos padeciendo actualmente debido a la pandemia del Covid-19; no se ha podido publicar. Ya que la Hermandad solo a podido publicar un boletín informativo, sobre los actos y vida anual cofrade.
El Artículo en Cuestión es:
Antiguo Santuario de
Madre de Dios Del Campo; y su Relación con la Cofradía de Nazarenos Nuestra
Señora de Gracia.
pincha aquí en letra , para descargarte el articulo.
Capilla Mayor de Santa María; Fotos de Juan Ángel López Barrionuevo.
Hoy 3 de Marzo de 2020; dan comienzo los cultos en honor a Nuestra Señora de Gracia, que tendrán su máximo exponente el próximo sábado día 7 con la celebración de la FIESTA PRINCIPAL de la Hermandad de Nazarenos de la Titular Homónima.