lunes, 25 de mayo de 2026

El secreto románico de los Reales Alcázares: La puerta oculta al claustro de Santa María de Úbeda.

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Juan Ángel López Barrionuevo. 25 de Mayo de 2026.

"Análisis detallado de la arquitectura medieval en Úbeda. La infografía desglosa los elementos clave de la portada oculta de Santa María: desde sus múltiples arquivoltas de medio punto abocinadas y la sillería de piedra caliza regular, hasta la imposta de corrida medieval con capiteles geométricos simples. Un ejemplo excepcional de la transición estilística que define el patrimonio de la ciudad."




Introducción: El vestigio ignorado por la historia oficial





Úbeda es universalmente reconocida como una de las joyas indiscutibles del Renacimiento español. El visitante que se detiene ante la imponente fachada principal de la Basílica de Santa María de los Reales Alcázares, proyectada en el siglo XVII, raramente imagina que tras esos muros de corte clasicista se esconde el eco de un pasado mucho más lejano.



En el interior de las dependencias que conformaron el antiguo despacho parroquial, resguardado de las miradas del turismo de masas, se conserva intacto un arco románico de excepcional factura. Este vano, que hoy sirve de acceso restringido hacia el claustro gótico del templo, perteneció originalmente a la primitiva fachada medieval del edificio. Se trata, nada menos, que del primer y más puro ejemplo de arquitectura románica documentado en la ciudad de Úbeda, un tesoro arquitectónico hoy prácticamente desconocido para el gran público.





Patrimonio y Tecnología: El Portillo Románico de Santa María.
Detalle arquitectónico de uno de los accesos clave a la alcazaba de Úbeda. Gracias al uso de IA para mejorar la nitidez, hoy podemos redescubrir este rincón documentado por Rafael Vaño Silvestre con una claridad que une la investigación histórica con la era digital.







Análisis estilístico: El nacimiento del románico ubetense

Las recientes recuperaciones y limpiezas fotográficas mediante inteligencia artificial permiten apreciar con una nitidez inédita los elementos constitutivos de esta portada, revelando una pureza de líneas que la vincula directamente con los modelos de la reconquista castellana del siglo XIII.

1. Las arquivoltas y el abocinamiento

El arco presenta una estructura marcadamente abocinada, compuesta por tres arquivoltas concéntricas de medio punto que decrecen en tamaño hacia el vano de la puerta.

Las molduras están labradas con finos baquetones (o molduras de toro) alternados con escocias, lo que genera un elegante juego de luces y sombras.


A diferencia del románico tardío o de influencia mudéjar que florecería más tarde en la comarca (caracterizado por arcos apuntados o decoraciones polilobuladas), este arco mantiene la fidelidad absoluta al medio punto románico.

2. Jambas y capiteles corridos

El peso del arco no descansa sobre columnas exentas, sino sobre recias jambas de cantería.

Destaca la presencia de una imposta o capitel corrido de perfil moldurado que separa los soportes verticales del arranque de las arquivoltas.


La sobriedad decorativa de estos elementos—ausentes de relieves antropomorfos o zoomorfos—denota una fase constructiva temprana, donde prima la solidez estructural y la pureza geométrica por encima de la ornamentación.

3. El herraje y el pavimento posterior

Aunque la estructura pétrea es plenamente medieval, la puerta de madera actual muestra un magnífico trabajo de carpintería con clavazón de cabeza de gota de sebo y herrajes de forja, elementos superpuestos en siglos posteriores que refuerzan el carácter claustral y defensivo del recinto. Asimismo, el alfombrado cerámico de los pies combina azulejería de tradición mudéjar y renacentista, un reflejo de la superposición de culturas que define a Úbeda.





📍 Reconstrucción del Portillo de Santa María, Úbeda.
Antigua entrada principal románica a la iglesia de Santa María de los Reales Alcázares, espacio que hoy alberga el antiguo archivo parroquial. Esta recreación mediante IA, basada en los estudios de Rafael Vaño Silvestre, nos permite visualizar la integridad de su arco y sillería original.




Contexto histórico: La Úbeda de la Reconquista

Para comprender la existencia de este arco es necesario viajar al año 1233, cuando el rey Fernando III el Santo conquista definitivamente la ciudad de Úbeda. Sobre la mezquita mayor de la ciudad islámica, el monarca cristiano ordena la consagración de un nuevo templo bajo la advocación de Santa María.





Reverso del Portillo de Santa María desde el claustro.
Vista interior de la antigua entrada principal, integrada hoy en el claustro de la iglesia de Santa María de los Reales Alcázares. Esta perspectiva muestra el acceso al antiguo archivo parroquial, documentado en las investigaciones de Rafael Vaño Silvestre sobre el conjunto defensivo y religioso de Úbeda.








La construcción de la primitiva iglesia de Santa María de los Reales Alcázares comenzó de inmediato siguiendo las corrientes artísticas que traían consigo los repobladores y los maestros de obra del norte peninsular: el románico. Este arco formaba parte de la fachada principal original del templo del siglo XIII.




El eclipse del siglo XVII: Con el paso de las centurias y el auge del Renacimiento y el Barroco, el templo sufrió una profunda transformación. En la primera mitad del siglo XVII, se decidió levantar la actual fachada clasicista/renacentista para adaptar la iglesia a los nuevos gustos estéticos. En lugar de demoler la vieja portada medieval, los arquitectos optaron por "forrar" y ocultar la estructura románica, integrándola dentro de los nuevos muros perimetrales y reconvirtiendo el espacio en dependencias internas (el antiguo despacho parroquial) que comunicaban directamente con el claustro.







Placa conmemorativa en el Portillo de Santa María.
Esta inscripción recuerda el valor simbólico del arco como el lugar por donde hizo su entrada San Fernando al reconquistar Úbeda el 29 de septiembre de 1234. También testimonia la visita de S.M. el Rey Don Alfonso XIII el 14 de enero de 1926, subrayando la relevancia de este acceso en el conjunto de la alcazaba estudiado por Rafael Vaño Silvestre.






Conclusión: Un patrimonio por descubrir

La puerta románica de Santa María de los Reales Alcázares es un recordatorio de que la historia de Úbeda no comenzó con la piedra tallada por Andrés de Vandelvira. Este arco es el eslabón perdido entre la Ubbadat califal y la Úbeda renacentista; un testigo silencioso de los primeros cinceles cristianos que golpearon la piedra jiennense tras la Reconquista. Su puesta en valor y su conocimiento son fundamentales para devolverle a Úbeda la totalidad de su memoria histórica.


Bibliografía



Almansa Moreno, J. M. (2005). Guía de Úbeda y Baeza: Patrimonio de la Humanidad. El Olivo.


Chamocho Cantudo, M. A. (2012). La arquitectura religiosa medieval en la Loma de Úbeda. Universidad de Jaén.


Ruiz Prieto, M. (1906). Historia de Úbeda. Imprenta de Torrealba. (Edición facsímil).


Torres Laguna, S. (1966). Santa María de los Reales Alcázares de Úbeda: Apuntes históricos. Excmo. Ayuntamiento de Úbeda.


Vaño Silvestre, R. (1968). La muralla y el alcázar de Úbeda. Separata del Boletín de la Real Academia de la Historia. Madrid.


Vaño Silvestre, R. (1961). Notas para un estudio sobre el recinto amurallado de Úbeda. Boletín del Instituto de Estudios Giennenses, Jaén.




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