lunes, 25 de mayo de 2026

El secreto románico de los Reales Alcázares: La puerta oculta al claustro de Santa María de Úbeda.

 pincha en palabra enlace para descargarte el articulo en PDF.



Juan Ángel López Barrionuevo. 25 de Mayo de 2026.

"Análisis detallado de la arquitectura medieval en Úbeda. La infografía desglosa los elementos clave de la portada oculta de Santa María: desde sus múltiples arquivoltas de medio punto abocinadas y la sillería de piedra caliza regular, hasta la imposta de corrida medieval con capiteles geométricos simples. Un ejemplo excepcional de la transición estilística que define el patrimonio de la ciudad."




Introducción: El vestigio ignorado por la historia oficial





Úbeda es universalmente reconocida como una de las joyas indiscutibles del Renacimiento español. El visitante que se detiene ante la imponente fachada principal de la Basílica de Santa María de los Reales Alcázares, proyectada en el siglo XVII, raramente imagina que tras esos muros de corte clasicista se esconde el eco de un pasado mucho más lejano.



En el interior de las dependencias que conformaron el antiguo despacho parroquial, resguardado de las miradas del turismo de masas, se conserva intacto un arco románico de excepcional factura. Este vano, que hoy sirve de acceso restringido hacia el claustro gótico del templo, perteneció originalmente a la primitiva fachada medieval del edificio. Se trata, nada menos, que del primer y más puro ejemplo de arquitectura románica documentado en la ciudad de Úbeda, un tesoro arquitectónico hoy prácticamente desconocido para el gran público.





Patrimonio y Tecnología: El Portillo Románico de Santa María.
Detalle arquitectónico de uno de los accesos clave a la alcazaba de Úbeda. Gracias al uso de IA para mejorar la nitidez, hoy podemos redescubrir este rincón documentado por Rafael Vaño Silvestre con una claridad que une la investigación histórica con la era digital.







Análisis estilístico: El nacimiento del románico ubetense

Las recientes recuperaciones y limpiezas fotográficas mediante inteligencia artificial permiten apreciar con una nitidez inédita los elementos constitutivos de esta portada, revelando una pureza de líneas que la vincula directamente con los modelos de la reconquista castellana del siglo XIII.

1. Las arquivoltas y el abocinamiento

El arco presenta una estructura marcadamente abocinada, compuesta por tres arquivoltas concéntricas de medio punto que decrecen en tamaño hacia el vano de la puerta.

Las molduras están labradas con finos baquetones (o molduras de toro) alternados con escocias, lo que genera un elegante juego de luces y sombras.


A diferencia del románico tardío o de influencia mudéjar que florecería más tarde en la comarca (caracterizado por arcos apuntados o decoraciones polilobuladas), este arco mantiene la fidelidad absoluta al medio punto románico.

2. Jambas y capiteles corridos

El peso del arco no descansa sobre columnas exentas, sino sobre recias jambas de cantería.

Destaca la presencia de una imposta o capitel corrido de perfil moldurado que separa los soportes verticales del arranque de las arquivoltas.


La sobriedad decorativa de estos elementos—ausentes de relieves antropomorfos o zoomorfos—denota una fase constructiva temprana, donde prima la solidez estructural y la pureza geométrica por encima de la ornamentación.

3. El herraje y el pavimento posterior

Aunque la estructura pétrea es plenamente medieval, la puerta de madera actual muestra un magnífico trabajo de carpintería con clavazón de cabeza de gota de sebo y herrajes de forja, elementos superpuestos en siglos posteriores que refuerzan el carácter claustral y defensivo del recinto. Asimismo, el alfombrado cerámico de los pies combina azulejería de tradición mudéjar y renacentista, un reflejo de la superposición de culturas que define a Úbeda.





📍 Reconstrucción del Portillo de Santa María, Úbeda.
Antigua entrada principal románica a la iglesia de Santa María de los Reales Alcázares, espacio que hoy alberga el antiguo archivo parroquial. Esta recreación mediante IA, basada en los estudios de Rafael Vaño Silvestre, nos permite visualizar la integridad de su arco y sillería original.




Contexto histórico: La Úbeda de la Reconquista

Para comprender la existencia de este arco es necesario viajar al año 1233, cuando el rey Fernando III el Santo conquista definitivamente la ciudad de Úbeda. Sobre la mezquita mayor de la ciudad islámica, el monarca cristiano ordena la consagración de un nuevo templo bajo la advocación de Santa María.





Reverso del Portillo de Santa María desde el claustro.
Vista interior de la antigua entrada principal, integrada hoy en el claustro de la iglesia de Santa María de los Reales Alcázares. Esta perspectiva muestra el acceso al antiguo archivo parroquial, documentado en las investigaciones de Rafael Vaño Silvestre sobre el conjunto defensivo y religioso de Úbeda.








La construcción de la primitiva iglesia de Santa María de los Reales Alcázares comenzó de inmediato siguiendo las corrientes artísticas que traían consigo los repobladores y los maestros de obra del norte peninsular: el románico. Este arco formaba parte de la fachada principal original del templo del siglo XIII.




El eclipse del siglo XVII: Con el paso de las centurias y el auge del Renacimiento y el Barroco, el templo sufrió una profunda transformación. En la primera mitad del siglo XVII, se decidió levantar la actual fachada clasicista/renacentista para adaptar la iglesia a los nuevos gustos estéticos. En lugar de demoler la vieja portada medieval, los arquitectos optaron por "forrar" y ocultar la estructura románica, integrándola dentro de los nuevos muros perimetrales y reconvirtiendo el espacio en dependencias internas (el antiguo despacho parroquial) que comunicaban directamente con el claustro.







Placa conmemorativa en el Portillo de Santa María.
Esta inscripción recuerda el valor simbólico del arco como el lugar por donde hizo su entrada San Fernando al reconquistar Úbeda el 29 de septiembre de 1234. También testimonia la visita de S.M. el Rey Don Alfonso XIII el 14 de enero de 1926, subrayando la relevancia de este acceso en el conjunto de la alcazaba estudiado por Rafael Vaño Silvestre.






Conclusión: Un patrimonio por descubrir

La puerta románica de Santa María de los Reales Alcázares es un recordatorio de que la historia de Úbeda no comenzó con la piedra tallada por Andrés de Vandelvira. Este arco es el eslabón perdido entre la Ubbadat califal y la Úbeda renacentista; un testigo silencioso de los primeros cinceles cristianos que golpearon la piedra jiennense tras la Reconquista. Su puesta en valor y su conocimiento son fundamentales para devolverle a Úbeda la totalidad de su memoria histórica.


Bibliografía



Almansa Moreno, J. M. (2005). Guía de Úbeda y Baeza: Patrimonio de la Humanidad. El Olivo.


Chamocho Cantudo, M. A. (2012). La arquitectura religiosa medieval en la Loma de Úbeda. Universidad de Jaén.


Ruiz Prieto, M. (1906). Historia de Úbeda. Imprenta de Torrealba. (Edición facsímil).


Torres Laguna, S. (1966). Santa María de los Reales Alcázares de Úbeda: Apuntes históricos. Excmo. Ayuntamiento de Úbeda.


Vaño Silvestre, R. (1968). La muralla y el alcázar de Úbeda. Separata del Boletín de la Real Academia de la Historia. Madrid.


Vaño Silvestre, R. (1961). Notas para un estudio sobre el recinto amurallado de Úbeda. Boletín del Instituto de Estudios Giennenses, Jaén.




sábado, 23 de mayo de 2026

La metamorfosis de una fachada: La Colegiata de Santa María de Úbeda en el siglo XIX a través de tres miradas gráficas

 


Evolución histórica de la fachada de Santa María de los Reales Alcázares (Úbeda). De la asimetría medieval con su torre única (siglo XIX) hasta la actual fisonomía simétrica con espadañas gemelas, resultado de la intervención de Felipe Vara a finales del siglo XIX.


Juan Ángel López Barrionuevo.

La fisonomía urbana de Úbeda, joya del Renacimiento andaluz, no siempre lució como la conocemos hoy. Uno de sus monumentos más emblemáticos, la Basílica de Santa María de los Reales Alcázares (históricamente conocida como la Iglesia Mayor Colegial), sufrió profundas transformaciones a lo largo del siglo XIX. Su fachada principal, asentada sobre la monumental Plaza Vázquez de Molina, pasó de estar flanqueada por una imponente torre campanario medieval a lucir sus actuales y simétricas espadañas decimonónicas.

A través de tres notables testimonios gráficos —un dibujo romántico, un plano de proyecto y una meticulosa reconstrucción técnica contemporánea— podemos realizar un viaje en el tiempo para comprender cómo se gestó la identidad visual de este templo histórico.

1. La mirada romántica: Valentín Carderera y el eco del pasado



Autor: Valentín Carderera y Solano. Vista de la Colegiata de Úbeda. Dibujo original que sirvió como base para grabados y estudios posteriores sobre la arquitectura de Jaén en el siglo XIX.

El primer testimonio nos traslada a la primera mitad del siglo XIX de la mano del polifacético pintor, arqueólogo y coleccionista aragonés Valentín Carderera y Solano (1796-1880). Su obra, titulada precisamente Colegiata de Santa María de los Alcázares de Úbeda, forma parte del prestigioso Fondo Carderera (vinculado al Museo Lázaro Galdiano).

  • Técnica y estética: Se trata de un dibujo sobre papel realizado a lápiz y aguada sepia (222 x 281 mm). Fiel al espíritu del romanticismo, Carderera no busca la precisión matemática de un arquitecto, sino capturar la atmósfera del lugar.

  • El valor histórico: La obra nos regala una estampa bellísima de la perspectiva decimonónica: un paseo arbolado que conduce la mirada hacia la imponente fachada. Lo más relevante es que el dibujo plasma de forma difuminada pero evidente la antigua torre campanario que se erguía en el lado derecho, antes de que el deterioro del tiempo obligara a su demolición.

Autor: Valentín Carderera y Solano. Vista de la Colegiata de Úbeda. Dibujo original que sirvió como base para grabados y estudios posteriores sobre la arquitectura de Jaén en el siglo XIX, que ha sido mejorado con IA.

2. La transición documentada: El dibujo técnico de Juan Ángel López Barrionuevo


Este dibujo técnico, realizado por Juan Ángel López Barrionuevo en el IES Los Cerros, es una excepcional radiografía visual de la Basílica de Santa María de los Reales Alcázares de Úbeda. Aunque el trazo es contemporáneo (curso 1997/98), la obra captura la esencia y la fisonomía que consolidó este templo como el epicentro espiritual de la ciudad durante el siglo XIX.
La imagen detalla con precisión la compleja fachada que se asoma a la emblemática Plaza de Vázquez de Molina. Se observa la evolución de un edificio que, levantado sobre la antigua mezquita mayor, fue sumando capas de historia: desde sus raíces góticas hasta las reformas renacentistas y barrocas que definieron su perfil decimonónico.


Dando un salto en el tiempo hacia el ámbito de la recuperación de la memoria histórica, nos encontramos con un soberbio dibujo técnico realizado por  Juan Ángel López Barrionuevo durante el curso académico 1997/1998, en el Instituto Los Cerros de Úbeda (en la especialidad de Electricidad 3 / F.P. 2).

  • Precisión y reconstrucción: Este dibujo a tinta recoge con absoluta fidelidad y rigor lineal la estructura geométrica que presentaba el templo en el siglo XIX, basándose en la documentación histórica de la época.

  • Anatomía de la fachada antigua: La lámina permite analizar al detalle la asimetría original del conjunto. A la izquierda, la fachada renacentista con sus esbeltas columnas corintias exentas; a la derecha, el robusto cuerpo de la antigua torre, rematada por un cuerpo de campanas octogonal con balaustrada y cupulín, decorado con vanos apuntados de filiación neogótica y el escudo heráldico de la ciudad. Es una pieza clave para entender de forma analítica el alzado que Carderera inmortalizó de manera más lírica.

Este dibujo técnico de la Basílica de Santa María de los Reales Alcázares, realizado originalmente por Juan Ángel López Barrionuevo a finales de los años 90, ha sido procesado mediante técnicas de inteligencia artificial para recuperar su nitidez y precisión documental.


3. El proyecto del cambio: Felipe Vara y la fisonomía definitiva (1855-1887)



Proyecto de las espadañas de Santa María de los Reales Alcázares (Úbeda), 1855.
El tercer grabado nos introduce de lleno en la solución arquitectónica que dotó a Santa María de su silueta actual. Se trata del plano que representa el proyecto de construcción de las actuales espadañas, una intervención ejecutada por el maestro de obras Felipe Vara.

El tercer grabado nos introduce de lleno en la solución arquitectónica que dotó a Santa María de su silueta actual. Se trata del plano que representa el proyecto de construcción de las actuales espadañas, una intervención ejecutada por el maestro de obras Felipe Vara.

  • Cronología y contexto: Aunque la rotulación del dibujo indica el año 1855 —fecha de gran carga simbólica, pues el templo acababa de perder el rango de Colegiata en 1852 para convertirse en Iglesia Parroquial Mayor—, la ejecución definitiva del proyecto y el levantamiento de las espadañas se asocia a la intervención de Felipe Vara en la década de 1880 (hacia 1887), motivada por el estado de ruina irreversible de la vieja torre campanario.

  • Búsqueda de la simetría: El plano muestra un diseño de corte clasicista y neoclásico, concebido con el propósito de armonizar el nuevo remate con la portada renacentista preexistente. El cambio fue radical: se sustituyó el volumen único de la torre lateral por dos estructuras gemelas y simétricas que coronan los extremos del frontis principal, equilibrando el impacto visual del monumento sobre la plaza.

Proyecto de las espadañas de Santa María de los Reales Alcázares (Úbeda), 1855.
El tercer grabado nos introduce de lleno en la solución arquitectónica que dotó a Santa María de su silueta actual. Se trata del plano que representa el proyecto de construcción de las actuales espadañas, una intervención ejecutada por el maestro de obras Felipe Vara. Esta imagen ha sido restaurada y mejorada digitalmente mediante inteligencia artificial.


Conclusión: El valor del documento gráfico

Estudiados en conjunto, estos tres grabados y dibujos no son meras piezas de valor artístico; constituyen un archivo arquitectónico vital. Mientras que la aguada de Carderera nos devuelve la melancolía y el romanticismo de la Úbeda del XIX, el plano de Felipe Vara nos muestra el pragmatismo constructivo de la época, y el dibujo técnico contemporáneo de López Barrionuevo unifica ambos mundos bajo el prisma de la precisión.

Gracias a ellos, hoy podemos mirar la fachada de la Basílica de Santa María de los Reales Alcázares y descifrar, bajo sus piedras actuales, la larga historia de transformaciones que la convirtieron en el icono que es hoy.

Bibliografía y Fuentes Consultadas

1. Fuentes Bibliográficas e Historiográficas

  • Almansa Moreno, José Manuel (2012). "Los espacios públicos de la Úbeda decimonónica". Boletín del Instituto de Estudios Giennenses, Nº 205, págs. 161-230.

  • Moreno Mendoza, Arsenio (1989). Úbeda: Renacimiento y Urbanismo. Madrid: Torre de de los Lujanes. (Referencia clave para las intervenciones arquitectónicas y la sustitución de elementos por el maestro de obras Felipe Vara en la década de 1880).

  • Ruiz Prieto, Miguel (1906). Historia de Úbeda. Tomo I y II. Jaén: Imprenta de la Real Corona. (Obra clásica fundamental de la historiografía local que narra el proceso de ruina y los cambios en los templos ubetenses durante el siglo XIX).

  • Romero de Torres, Enrique (1912). Catálogo Monumental de España: Provincia de Jaén. Madrid: Ministerio de Instrucción Pública y Bellas Artes.

2. Catálogos Artísticos y Archivos de Red

  • Fondo Carderera / Museo Lázaro Galdiano (Madrid). Colecciones en Red del Patrimonio Cultural de España. Ministerio de Cultura y Deporte. Ficha de inventario de la obra: "Colegiata de Santa María de los Alcázares de Úbeda" de Valentín Carderera y Solano (1796-1880). Técnica: Lápiz y aguada sepia sobre papel.

  • Navascués Palacio, Pedro (1984). "Valentín Carderera y la protección del patrimonio artístico español". Academia: Boletín de la Real Academia de Bellas Artes de San Fernando, Nº 58.

3. Fuentes Documentales, Gráficas y de Divulgación Local

  • López Barrionuevo, Juan Ángel (1993-1998). Láminas de reconstrucción técnica y alzados históricos de la Fachada de Santa María de Úbeda. Archivo Gráfico del Instituto de Educación Secundaria "Los Cerros" de Úbeda.

  • López Barrionuevo, Juan Ángel. Artículos y crónicas de investigación en blogs y revistas de difusión cultural de Úbeda (Ibiut, Gavellar, Vbeda Recatada). Secciones específicas relativas al centenario de las espadañas de Felipe Vara y la asimetría original del templo.

  • Archivo Histórico Municipal de Úbeda. Legajos y Proyectos de Obras Públicas del siglo XIX. Expedientes relativos a la declaración de ruina de la antigua torre campanario y posterior aprobación del proyecto de las espadañas neoclásicas (hacia 1887).

El Ocaso y Renacer de la Iglesia de San Lorenzo de Úbeda: La Era del Prior Monteagudo.



Vestigios de una parroquia silenciada. Portada de la Iglesia de San Lorenzo de Úbeda antes de su expolio estructural. En la hornacina central se aprecia la escultura que el Prior Alejandro Monteagudo trasladaría a Santa María en 1888 para evitar su pérdida definitiva ante la inminente ruina del templo.

 El Ocaso y Renacer de la Iglesia de  San Lorenzo de Úbeda: La Era del Prior Monteagudo. 

Juan Ángel López Barrionuevo.


La historia de la Iglesia de San Lorenzo de Úbeda es una crónica de resistencia, silencio y transformación. Este antiguo templo-fortaleza, erigido sobre la muralla almohade, no sólo fue un refugio espiritual, sino un testigo mudo de las tensiones políticas y sociales que sacudieron la España del siglo XIX. Tras las leyes de desamortización y el progresivo abandono de su barrio, San Lorenzo pasó de ser una parroquia vibrante a un gigante herido, abocado a la ruina institucional.


En este complejo escenario de declive, surge la figura determinante del Prior Alejandro Monteagudo. Su gestión a finales del siglo XIX representó un intento desesperado por salvaguardar la memoria del templo ante el avance inevitable del deterioro estructural. El traslado de elementos emblemáticos, como su pila bautismal y la escultura de su fachada hacia la Colegiata de Santa María de los Reales Alcázares, marcó el inicio de una estrecha relación entre ambos monumentos que perdura hasta hoy. En las siguientes líneas, exploramos este ocaso y el posterior renacer de un espacio que hoy sigue siendo un pilar fundamental del patrimonio monumental de Jaén.




 Resumen. 

El texto narra el declive de la Iglesia de San Lorenzo de Úbeda tras la Desamortización de Mendizábal, marcada por su supresión parroquial en 1842 y la pérdida de bienes. La gestión del Prior Alejandro Monteagudo se destaca por el traslado de elementos clave, como la pila bautismal, a Santa María en 1888 para salvaguardar el patrimonio ante el abandono estructural.


Memoria Recuperada: El Prior Monteagudo y el Enigma de San Lorenzo (1870)

La historia no solo se escribe con documentos; a veces, se reconstruye a través de los fragmentos que el tiempo y la desidia dejaron en el camino. Gracias a las nuevas tecnologías de recreación digital mediante IA, hoy podemos retroceder en el tiempo hasta 1870 para contemplar una estampa perdida de Úbeda: la fachada original de la Iglesia de San Lorenzo.


Esta imagen no es una simple curiosidad visual. Es un puente hacia un pasado de esplendor y conflicto, rescatando la figura de la escultura que presidía el templo antes de que el destino —y las manos del Prior Monteagudo— la condenaran a un exilio arquitectónico en la espadaña de Santa María de los Reales Alcázares.


San Lorenzo: El Centinela sobre la Muralla


La Iglesia de San Lorenzo no era un templo cualquiera. Era un símbolo de la identidad de Úbeda, un templo-fortaleza medieval que desafiaba la gravedad encabalgado sobre la muralla almohade. Su ubicación no solo era estratégica, sino poética: un nexo entre la defensa militar y la fe espiritual.

Sin embargo, el siglo XIX fue implacable. San Lorenzo se convirtió en el epicentro de uno de los capítulos más complejos y debatidos del patrimonio jiennense. En sus muros se libró una batalla invisible entre la ruina institucional provocada por las crisis políticas y el deseo desesperado de salvar un arte sacro que se desmoronaba a la vista de todos.



El ocaso de un símbolo: Esta recreación muestra el declive de la Iglesia de San Lorenzo de Úbeda tras la Desamortización de Mendizábal. Su supresión parroquial en 1842 y la pérdida de bienes marcaron una era de abandono, llevando al Prior Alejandro Monteagudo a trasladar elementos clave como la pila bautismal a Santa María en 1888 para salvaguardar el patrimonio.




El Ocaso de un Barrio y el Silencio de sus Campanas


El desmantelamiento de San Lorenzo fue una agonía lenta pero constante, marcada por la sombra de la Desamortización de Mendizábal. El barrio, antaño vibrante, comenzó a languidecer, y con él, la solvencia de su parroquia.

  • El golpe administrativo (1842): Con el decreto de supresión oficial, San Lorenzo perdió su identidad jurídica y su alma comunitaria.

  • La absorción centralista: Su feligresía fue agregada a la Colegiata de Santa María, iniciando un trasvase de poder y de bienes que despojaría al templo de su esencia.

  • La asfixia financiera: Sin ingresos estables, el mantenimiento se volvió imposible. Lo que antes era un bastión de piedra se transformó en una amenaza de ruina, convirtiendo el traslado de sus tesoros —como la pila bautismal en 1888— en una medida de supervivencia frente al robo o el colapso.



Recreación histórica: Fachada de la Iglesia de San Lorenzo, Úbeda (hacia 1870).
Postal generada mediante inteligencia artificial que ilustra el proyecto de traslado de la escultura bajo el mandato del Prior Monteagudo. La imagen recupera visualmente la hornacina central con la efigie de San Lorenzo, hoy ubicada en la Basílica de Santa María de los Reales Alcázares.


El Prior Monteagudo: ¿Salvador o Expoliador?


En este escenario de decadencia emerge la figura omnipresente de Don Alejandro María Monteagudo Garro. El "Prior Monteagudo", natural de Cuenca, no solo fue un líder eclesiástico; fue un actor político y cultural de primer orden en la Úbeda de la segunda mitad del siglo XIX.


Su gestión sigue despertando pasiones encontradas entre los historiadores. Monteagudo fue el artífice del traslado de elementos fundamentales de San Lorenzo a otros emplazamientos. Fue él quien decidió que la escultura de la fachada debía ocupar un lugar en la parte superior de la espadaña izquierda de Santa María. Para algunos, su acción fue un acto de "vandalismo ilustrado" que desmembró un conjunto histórico único; para otros, fue la única forma de evitar que esas piezas terminaran convertidas en escombros o vendidas al mejor postor en un siglo de expolios.


Un Legado en Fragmentos


Hoy, San Lorenzo se mantiene en pie como un testimonio mudo de lo que fue. Esta recreación digital nos permite, por un momento, olvidar las cicatrices del tiempo y ver el templo en su integridad. Nos invita a reflexionar sobre cómo las tensiones decimonónicas entre el centralismo y la salvaguarda del arte moldearon la Úbeda que conocemos hoy.

La memoria recuperada de 1870 no solo nos devuelve una imagen; nos devuelve una pregunta: ¿Cuánto de nuestro pasado estamos dispuestos a reconstruir para entender quiénes somos?



Hablar de San Lorenzo es hablar de la "batalla patrimonial" de Úbeda. Este templo-fortaleza, que sufrió los estragos de la desamortización y el abandono en el siglo XIX, es un testimonio vivo de la evolución urbana de la ciudad. Su fachada, capturada aquí en su esplendor de 1870, nos recuerda la riqueza arquitectónica que una vez definió este rincón del sur.




Fuentes Académicas y Especializadas Consultadas


  • "Estudio y recuperación de la Iglesia de San Lorenzo, Úbeda (Jaén)" de José Manuel Almansa Moreno. Es el artículo de referencia más reciente y completo sobre el proceso de ruina y rehabilitación del templo.

  • "Urbanismo y arquitectura en Úbeda (1808-1931)" de Eduardo Moreno Rejón. Un estudio exhaustivo sobre cómo el siglo XIX y las desamortizaciones transformaron el paisaje urbano de la ciudad.

  • "Historia de Úbeda en sus documentos" de Ginés de la Jara Torres Navarrete. Especialmente el Tomo V, que contiene transcripciones de actas y documentos directos sobre la gestión del patrimonio en el XIX. 

  • Revistas científicas UNED



Libros de Historia y Divulgación Local


  • "Apuntes para la historia de Úbeda" de Alfredo Cazabán y Laguna. Una obra clásica (original de 1887) escrita en la misma época en que el Prior Monteagudo ejercía su influencia.

  • "Úbeda y Baeza: Patrimonio de la Humanidad" de Isabel María Martínez Sánchez. Proporciona el contexto necesario para entender la importancia de estos monumentos en el conjunto global de la UNESCO. 


Recursos Digitales y Archivos


  • Fundación Huerta de San Antonio: Su sitio web oficial es fundamental para conocer las fases actuales de restauración y los hallazgos históricos recientes en San Lorenzo.

  • Vbeda Recatada: Un blog especializado que ofrece análisis detallados sobre la biografía del Prior Monteagudo y la diáspora del arte sacro ubetense. 



💡 Dato clave: La mayoría de estos textos coinciden en que la supresión de la parroquia en 1842 fue el detonante del abandono, pero que la gestión del Prior Monteagudo (fallecido en 1891) fue la que "recolocó" las piezas más importantes del templo para evitar su pérdida definitiva.


Seguidores

Entrada Reciente