miércoles, 26 de agosto de 2026

Arquetipos Universales y Sincronismo Religioso en el Compás de Santa María de Úbeda: Una Lectura Iconológica de la Capilla del Canónigo Becerra


Sincretismo e iconografía en la Capilla Becerra (Santa María de Úbeda). Análisis de los relieves de la portada que revela un profundo simbolismo pagano y oriental: a la izquierda, el becerro como arquetipo ctónico de sacrificio y fertilidad ligado a la Magna Mater; a la derecha, las panochas de maíz esculpidas como metáfora de la fecundidad y del concepto budista de interdependencia cósmica (Pratītyasamutpāda). El conjunto integra además la heráldica familiar reinterpretada bajo la geometría espiritual de los mandalas y la rueda del Samsara.

Autor: Juan Ángel López Barrionuevo. 


Introducción: 


En el corazón monumental de Úbeda, al amparo de la Basílica de Santa María de los Reales Alcázares, la Capilla de los Becerra (o de San Antonio) alza sus paramentos pétreos como un fascinante jeroglífico del siglo XVI. Si bien la lectura tradicional reduce su iconografía a una simple exhibición de poder nobiliario y armas parlantes, un análisis exhaustivo y riguroso de su programa escultórico —que entrelaza la portada gótica, los relieves de los becerros, los escudos heráldicos, las exóticas panochas de maíz y la cumbre de cerrajería del Maestro Bartolomé— revela una profunda red de arquetipos universales. Frente a la inercia de las interpretaciones puramente convencionalistas que suelen limitar el patrimonio local al marco estrictamente formal de la época, este estudio propone una mirada abierta y desprejuiciada, demostrando que el arte renacentista andaluz dialoga con corrientes estéticas y culturales de muy diversa procedencia.



Análisis esotérico e iconográfico de la influencia oriental en Úbeda. Infografía de Agustín Palacios Martínez que examina los supuestos paralelismos litúrgicos y los vestigios arquitectónicos medievales en la ciudad. El estudio vincula la simbología constructiva de órdenes monásticas y templarias con elementos del budismo, el hinduismo y el misticismo oriental, tales como mudras, mandalas, la flor de loto y el concepto del yin-yang en el patrimonio local.





Esta perspectiva entronca de forma directa con las investigaciones del investigador Agustín Palacios Martínez en su artículo "El enigma de la simbología budista y oriental en Úbeda", publicado en el número 200 de la Revista Cultural de Difusión Gratuita La Muralla (Diciembre 2018, Año XIII, pp. 12-21). Palacios plantea una sugerente interrogante sobre la presencia de simbología budista y oriental en diversos enclaves monumentales de la ciudad, sugiriendo que su llegada pudo estar vinculada a órdenes monásticas y a los templarios. Entre sus aportaciones directas sobre el patrimonio local destacan:


  • La Iglesia de San Pablo: En su "Tabladillo" se aprecian símbolos que recuerdan a Persia, junto con representaciones de la "Flor de Loto" y mándalas.


  • La Sacra Capilla del Salvador: Sus dos torres laterales evocan las "torres tibetanas de los muertos", incluyendo además cráneos de buey en su repertorio visual.


  • La Calle Afán de Rivera y Calle Cervantes: Localizaciones donde se alza la llamada "Casa Templaria", adornada con la Cruz Tau, símbolos como el yin-yang y capiteles con ejemplos de la "Flor del Algodón" de raigambre oriental.


  • Modillones y casas particulares: La presencia de representaciones de mándalas distribuidas en puntos como la Gradeta de Santo Tomás o la Cuesta del Losal, a menudo confundidas erróneamente con estrellas de David, o espacios singulares como una vivienda en la calle María Soledad Torres Acosta que alberga estatuas y puertas procedentes de la India.


Haciendo puente con estas tesis sobre la transmisión esotérica medieval y oriental señaladas por Agustín Palacios, la Capilla de los Becerra dialoga de manera sorprendente con el paganismo agrario de la antigüedad clásica y con paralelismos estructurales y filosóficos propios del budismo, especialmente en su concepción de la forma, la vacuidad y el ciclo de la existencia.


Nota metodológica: Las evidencias fotográficas y documentales analizadas en la obra de Agustín Palacios reafirman la existencia de un sustrato oriental latente en el trazado histórico ubetense, expandiendo nuestra comprensión más allá de los cánones estéticos oficiales del Renacimiento andaluz y enriqueciendo el panorama interpretativo de nuestro patrimonio histórico.




Desglose metodológico e iconográfico del programa escultórico de la Capilla del Canónigo Becerra. Infografía de investigación centrada en el sincretismo de la Basílica de Santa María de los Reales Alcázares (Úbeda, siglo XVI). El documento describe minuciosamente cuatro ejes analíticos: 1) La introducción metodológica al problema heráldico; 2) El legado ctónico y los cultos mistéricos mediterráneos (taurobolios y Magna Mater) reflejados en los becerros esculpidos y el escudo-mandala; 3) El simbolismo botánico y de abundancia de las panochas de maíz del Nuevo Mundo, asimiladas al concepto budista de la interdependencia cósmica (Pratītyasamutpāda); y 4) La doble lectura teológica (Génesis cristiano frente a la ilusión oriental de Maya) en la rejería renacentista del Maestro Bartolomé, propuesta como umbral hacia la vacuidad espiritual.






1. El Legado Ctónico: Los Becerros y el Paganismo Agrario


En la portada pétrea y los blasones de la capilla, la representación de los becerros y la disposición geométrica de los escudos trascienden la mera genealogía nobiliaria para entablar un diálogo directo con los cultos mistéricos del Mediterráneo antiguo:


  • El becerro como arquetipo del sacrificio y la naturaleza: En el sustrato del paganismo clásico, el toro o becerro simbolizaba la fuerza vital indomable de la tierra y el sacrificio a las deidades ctónicas (como en los ritos de la Magna Mater o las taurobolias). El animal no es solo un juego fonético del apellido del mecenas, sino la pervivencia de un ritual agrario ancestral enfocado en la fertilidad y la regeneración de la vida.


  • El escudo heráldico como mandala budista: La disposición de los roeles y elementos circulares dentro de los escudos heráldicos de los Becerra guarda una simetría formal y conceptual perturbadora con los mandalas budistas o el Dharmachakra (la rueda de la ley), sintonizando plenamente con los mándalas arquitectónicos analizados por Agustín Palacios en otros puntos del callejero ubetense. En la tradición budista, el círculo concéntrico es la representación de la totalidad del cosmos y de la concentración mental. Aquí, el blasón deja de ser un mero distintivo de sangre para convertirse visualmente en un diagrama geométrico de orden cósmico y de la rueda del Samsara (el ciclo eterno de nacimiento, muerte y renacimiento).


2. Las Panochas de Maíz: La Abundancia Pagana y la Interdependencia (Pratītyasamutpāda)


La inclusión de panochas de maíz en la portada de la capilla —todo un hito botánico llegado del Nuevo Mundo en el siglo XVI— opera como un elemento clave de un sincretismo profundo entre la mitología clásica y la filosofía oriental:


  • La fecundidad de la Magna Mater: Para el humanismo renacentista imbuido de clasicismo, el maíz simbolizaba de forma inequívoca la abundancia de la Magna Mater y la germinación inagotable propia de las festividades agrarias paganas.


  • La metáfora de la interdependencia (Pratītyasamutpāda): Si trasladamos este simbolismo al pensamiento budista, la espiga de maíz repleta de granos idénticos e interconectados se convierte en la metáfora visual perfecta de la interdependencia: la idea de que nada existe de forma aislada, sino que cada grano surge en dependencia de una causa mayor. La cosecha esculpida en piedra representa la abundancia del cosmos como un tejido unitario y fluido.


3. La Reja del Maestro Bartolomé: El Génesis de Adán y Eva, el Paganismo y la Ilusión del Maya


La magnífica reja renacentista que clausura el espacio, obra maestra atribuida al insigne Maestro Bartolomé, corona el discurso ideológico del conjunto combinando la Asunción con las escenas del Génesis de Adán y Eva:


  • El Génesis como metáfora de la separación y la ilusión (Maya): La caída de Adán y Eva esculpida en el hierro forjado suele leerse bajo la óptica cristiana del pecado original. Sin embargo, iconográficamente funciona como el arquetipo universal de la pérdida de la unidad primordial. En el budismo, este instante en que la consciencia experimenta la dualidad equivale a quedar atrapado en Maya (la gran ilusión).


  • La fusión con el espíritu clásico: La factura de la reja, con sus motivos grecolatinos y vegetales, entronca directamente con la fascinación del Renacimiento por recuperar las formas del paganismo clásico, reinterpretadas aquí como una frontera de hierro que separa el mundo profano de la vacuidad espiritual del espacio sagrado.


Conclusión: Un santuario de confluencias universales a la luz de las tesis de Agustín Palacios



Frente al anquilosamiento de las lecturas provincianas y el cerrazón de una mentalidad localista y católica que, por inercia dogmática, pretende reducir el patrimonio monumental de Úbeda a un mero ejercicio de piedad oficial y ostentación nobiliaria, este estudio demuestra que las piedras de nuestra ciudad esconden un lenguaje milenario, poliédrico y profundamente transcultural. La pretensión de clausurar el Renacimiento ubetense en un monolitismo ideológico no es más que un síntoma de miopía historiográfica; un rechazo temeroso a reconocer que el arte, en sus capas más profundas, es un mapa universal de arquetipos compartidos.


Es de estricta justicia académica y de ineludible valor intelectual reivindicar la pionera, valiente y lúcida labor investigadora de Agustín Palacios Martínez. Gracias a su rigurosos análisis —plasmados de manera magistral en su artículo "El enigma de la simbología budista y oriental en Úbeda"— se ha roto el silencio impuesto por el dogma, sacando a la luz un sustrato esotérico latente que conecta directamente el callejero ubetense con las grandes corrientes espirituales de la humanidad. Su labor al documentar los mándalas y símbolos persas en el "Tabladillo" de la Iglesia de San Pablo, las resonancias de las "torres tibetanas de los muertos" y los cráneos de buey en la Sacra Capilla del Salvador, la impronta templaria e oriental de la Casa Templaria en las calles Afán de Rivera y Cervantes, o los enigmáticos mándalas de la Cuesta del Losal y la Gradeta de Santo Tomás, constituye el pilar sobre el cual se levanta esta nueva comprensión de nuestro patrimonio. Palacios ha demostrado, pruebas en mano, que Úbeda fue y es un cruce de caminos donde Oriente y Occidente, el paganismo y el esoterismo medieval, dialogaron en silencio a la luz de la piedra.


En este mismo y fascinante vector de investigación, la Capilla funeraria de los Becerra (o de San Antonio) se alza como la culminación monumental de este sincretismo universal. Lejos de agotarse en una simple lectura heráldica, el programa iconográfico de la capilla despliega una pasmosamente rica simbología pagana y budista:


  • Los becerros, lejos de ser un mero recurso de armas parlantes, resuenan con la fuerza vital de las deidades ctónicas y los cultos mistéricos agrarios de la Magna Mater, vinculando el sacrificio a la regeneración perpetua de la naturaleza.


  • Los escudos heráldicos, con su geometría de círculos concéntricos, operan visualmente como auténticos mandalas budistas o representaciones del Dharmachakra y el ciclo del Samsara, transformando el blasón de sangre en un diagrama cósmico de la totalidad.


  • Las exóticas panochas de maíz, llegadas del Nuevo Mundo, hibridan la abundancia pagana de la germinación clásica con la profunda metáfora budista de la interdependencia (Pratītyasamutpāda), donde cada grano refleja la unidad indisoluble del cosmos.


  • Y, coronando el conjunto, la portentosa reja del Maestro Bartolomé, al contraponer la caída de Adán y Eva con la vacuidad y la superación de la ilusión de Maya, sella un discurso donde el pensamiento oriental y la tradición clásica se funden en el corazón mismo del templo.


En definitiva, desmontar los prejuicios de las mentes cerradas y dogmáticas de la ciudad no es un capricho especulativo, sino un acto de rigor histórico. Gracias al camino abierto por Agustín Palacios, la Capilla de los Becerra deja de ser una anécdota local para consagrarse como un santuario de confluencias universales, recordándonos que el patrimonio de Úbeda no pertenece al monopolio de una sola ortodoxia, sino al patrimonio eterno del espíritu humano.



Bibliografía Consultada


  • Chueca Goitia, Fernando (1989). La arquitectura del Renacimiento en España. Madrid: Cátedra.


  • Cruz Cabrera, José Policarpo (1998). El Renacimiento en Úbeda: Arquitectura y urbanismo. Jaén: Instituto de Estudios Giennenses.


  • Galera Andreu, Pedro Antonio (1990). Úbeda y Baeza: Dos ciudades renacentistas. Madrid: Everest.


  • Morales, Alfredo J. (coord.) (1998). Guía artística de Jaén y su provincia. Jaén: Instituto de Estudios Giennenses.


  • Palacios Martínez, Agustín (2018). "El enigma de la simbología budista y oriental en Úbeda". Revista Cultural de Difusión Gratuita La Muralla, núm. 200, pp. 12-21.


  • Soria Mesa, Enrique (1997). La nobleza en la Andalucía moderna: El caso de Úbeda (siglos XVI-XVIII). Granada: Universidad de Granada.


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