miércoles, 22 de abril de 2026

Articulo de Juan Ángel López Barrionuevo. En Revista Jesús; Marzo 2026 núm. 70. Curiosidades en Santa María de los Reales Alcázares,

 Curiosidades de la Basílica de  SANTA MARÍA DE LOS REALES  ALCÁZARES (Parte 2).

Juan Ángel López Barrionuevo.



El artículo de Juan Ángel López Barrionuevo en el número 70 (marzo 2026) páginas 28-37; de la Revista Jesús destaca los curiosidades  de la Basílica Menor de Santa María de los Reales Alcázares de Úbeda. 


 Recuperadas dos Tablas de la Sillería de Santa María de los Reales Alcázares…


Gracias a las gestiones realizadas por José Antonio Mesa Beltrán, se ha recuperado  hace unos días para la Basílica de Santa María de los Reales Alcázares, dos tablas que  formaban parte de la desaparecida sillería del antiguo coro., con la representación San  Juan Evangelista y Santiago el Menor... 
Desde hace pocos días, las podemos disfrutar y contemplar en la Antesacristía de la  misma iglesia, un aliciente más para la visita cultural, a este edificio religioso, uno de  los principales emblemas de la ciudad. 
En cuanto a esta sillería, una gran parte se perdió en la guerra civil, algo se conserva en  el archivo municipal y puede que alguna tabla, (está aún por estudiar este tema) se  encuentre en el retablo del Hospital de Santiago, amén de la que hasta hace pocos  años podíamos admirarlos en la Capilla del Hospital de Santiago, junto a otras tablas de  la misma (hoy Auditorio) … tras la restauración del lugar (año 2018) no han vuelto a su  lugar....


 



Cristo de la Caída de Benlliure, y Altar Mayor de Santa María, en cuyo testero podemos  admirar restos de la antigua sillería, años 1940. Foto gentileza José Luis Latorre Bonachera. Archivo Diego Godoy Cejudo

Pero en esta ocasión, voy a exigir a la propia parroquia de San Pablo Santa María, que  reclame al Ayuntamiento de Úbeda, varios restos de esta misma sillería, que conservan  en su propiedad, para que vuelvan a la iglesia de Santa María de los Reales Alcázares. 


Altar Mayor de la Iglesia de Santa María de los Reales Alcázares. Años 1920. Foto Gentileza de José Antonio Mesa  Beltrán. 


A partir del libro titulado Los Bienes Muebles del Ayuntamiento de Úbeda ESTUDIO Y  CATALOGACION, realizado David Rodríguez Martínez 

Sabemos que restos de esta sillería, se guardan actualmente en el Archivo Histórico  Municipal.  
Cabe indicar por Ruiz Prieto que la sillería fue costeada por D. Pedro Pacheco, y los  artífices fueron Juan de Reolid y Luis de Aguilar y en 1550 fue tasada de la siguiente  manera: “Treinta cuatro sillas altas y bajas en doscientos sesenta y cuatro mil  novecientos cuarenta y seis maravedíes. Los escaños en veinte mil cuatrocientos  cuatro. La talla de los pilares de las sillas bajas con sus veneras en siete mil diecisiete;  otras sillas altas y la episcopal en trescientos siete mil seiscientos cuarenta y uno y la  altura de las sillas y demás obra, como el ancho, en veinticuatro mil ciento cincuenta y  cuatro. Estaba hecha en nogal”. 

David Rodríguez nos relata acerca de la misma los siguiente: “… Dimensiones: 86 x 171  x 77 cm; Procedencia: coro de la antigua Colegiata de Santa María de los Reales  Alcázares; Ubicación: Archivo Histórico Municipal de Úbeda. Descripción: al igual que  en los casos anteriores, este mueble está realizado con piezas procedentes del  destruido coro de la iglesia de Santa María de los Reales Alcázares (esculpido a  mediados del siglo XVI por Juan de Reolid y Luis del Aguilar) La mesa está compuesta  por dos cajoneras de tres cuerpos cada una, insertadas en el lateral del mueble. Estas  dejan un hueco central resuelto con un faldón que contiene dos cajones enmarcados  por molduras y rosetones. En la parte posterior del mueble se aprecian dos tablas que  sirven de fondo para los laterales y que exponen tallas de grutescos y figuras  antropomorfas motivos que también aparecen en la parte lateral. EI faldón está  decorado con motivos vegetales, que siguen el mismo ritmo que las escuadras que lo  refuerzan. La parte inferior apoya en seis bolas que dan al suelo, …” 

Volviendo otra vez a David Rodríguez Martínez, mencionamos de un expositor  realizado a doble faz con restos del coro de la antigua Colegiata de Santa María de los  Reales Alcázares de Úbeda. “…En el caso de este expositor se utilizaron las columnas de  la silla episcopal del coro, una magnífica obra elaborada en torno al año 1550 por los  maestros Juan de Reolid y Luis de Aguilar. De éste tenemos la siguiente descripción de  Ruiz Prieto: "El magnífico y espacioso coro que ocupa el centro de la iglesia se  construyó por los años de 1538 a 1 550, bajo los auspicios del piadoso celo de los  obispos de la Diócesis D. Francisco de Mendoza y D. Pedro Pacheco. [...]

El segundo prelado ayudó con limosna a construir la sillería que tallaron los maestros Juan de  Reolid y Luis del, Aguila; la labor en conjunto es grandiosa, pero en sus detalles no se  observa la delicadeza y corrección de otras obras de este género que existen en Úbeda.  Exceptuando la Silla Episcopal y su coronación, que son de superior mérito…” 
 

Por último, referir que, con la recuperación de estas tablas, no todo se perdió durante  los acontecimientos acaecidos en la guerra civil,



Puerta doble con dos relieves realizados en madera de nogal natural representando a San Juan  Evangelista y Santiago el Menor y datados en la primera mitad del siglo XVI. Fotos de Tomi Barrionuevo  y Fuente Propia

A

sí describe Juan Pasquau la Guerra Civil Española en Úbeda, uno de los episodios más  dramáticos de la historia reciente de nuestro país. 


«Desde el 18 de julio de 1936, fecha del Glorioso Alzamiento Nacional, hasta el 29 de  Marzo de 1939, Úbeda gimió presa. Fueron saqueadas todas las iglesias y quemadas  todas las imágenes, entre blasfemias y sacrilegios inenarrables. Los templos sirvieron  de cuadras y garajes. Fueron encarcelados y asesinados, sin mediar formalidad  legalista alguna y en medio de la más absoluta impunidad, muchos buenos ubetenses  por su condición de católicos, por sus ideas políticas desafectas al extremismo “rojo” o,  simplemente, por odios personales».

 

En la tarde del 26 de julio de 1936, festividad de Santa Ana, nuestros templos fueron  saqueados, arrastrándose muchas de las imágenes devocionales hacia una gran  hoguera en donde se quemaron siglos de arte. No solamente se destruyeron  esculturas y pinturas, sino también documentos de archivo, así como muchos de los  retablos que adornaban nuestros templos (las fotografías antiguas dan fe de la  monumentalidad barroca que atesoraban las iglesias ubetenses, como La Trinidad, San  Pablo, Santa Clara, Santo Domingo, etc.).


Es falso que todas las obras del patrimonio ubetense desaparecieran en esa gran hoguera realizada en la tarde del 26 de julio de 1936. Muchas piezas se conservaban en su ubicación original hasta fechas avanzadas de la contienda; de hecho, en 1938 tenemos el informe particular realizado por Miguel Campos Ruiz en donde habla de un gran número de obras y del estado de conservación de nuestros templos (haciendo especial hincapié en los bienes de la Capilla del Salvador). Sin embargo, parece que a partir de este momento se incrementa la rapiña y el interés de ansiosos coleccionistas por poseer pinturas y esculturas de especial valor artístico. Esto demuestra una vez más, que dentro de nuestra nueva historia contemporánea siempre se citan los descalabros de la Guerra Civil para justificar la destrucción de nuestro patrimonio, si bien lo cierto es que ya muchos de los bienes se habían perdido durante la Invasión Francesa y las diferentes desamortizaciones eclesiásticas o intentos modernizadores del siglo XIX. A pesar de todas estas pérdidas, es en las últimas décadas cuando asistimos a un proceso destructivo de carácter más quieto y reservado, pero, no por ello, menos traumático


Basílica de Santa María de los Reales Alcázares. La Reja del Coro.



Desaparecido Coro Colegial de Santa ;María. . Foto Archivo Diego Godoy Cejudo

Reja del Coro en la Actualidad, troceada, cerrando diversas Capillas de la Basílica  Menor de Santa María de Úbeda




Restos de la Reja del Coro en las ventanas del ábside de la iglesia de San Pedro.


Primeras semanas de agosto de 2020), y que, gracias a la iniciativa de la Junta Directiva de la Cofradía del Santo Entierro, que los ha  restaurado y lo ha instalado en sus Capillas Canónicas que tiene en la Basílica de Santa  María de los Reales Alcázares.

La Basílica Menor de Santa María de los Reales Alcázares de Úbeda es, en la actualidad  el único templo de la diócesis de Jaén que conserva casi en su integridad la riqueza  rejera que acumuló en el periodo artístico conocido por Plateresco; época en que el  Maestro Bartolomé de Salamanca, desde Jaén, surtió con sus rejas-retablos las  necesidades diocesanas y otras del exterior. El muestrario se inicia con los herrajes de  la capilla Becerra, de ingenio renacentista, y se apura con la hoy troceada reja del  desaparecido del coro, donde ya hay mayores detalles clásicos, entre ambas se  cuentan la bellísima de la capilla de la Yedra y la de la capilla de la Virgen de  Guadalupe. Pero todas se aglutinan, en lo religioso, con una misma conceptuación  plástica: la representación de María en su misterio preconcepcionista. 


Nos habla José Molina Hipólito, en su estudio publicado de la Iglesia de Santa María,  en la Revista Vbeda, de esta mencionada reja del coro: “Esta reja sin puerta y  mutilados algunos de sus elementos decorativos se levantan sobre dos sencillas  banquetas. Los cuatro paños laterales, de barrotes retorcidos, separados por frisos decorados con delfines y terminados en dos cabezas de guerreros. El paño central lleva  como tema principal, dos escudas en círculo con dos ángeles tenantes, del obispo D.  Francisco Mendoza, que rigió la diócesis de Jaén de 1536 a 1543 y por cuyo mandado  se hizo la reja en la primera fecha mencionada. El friso superior está decorado con aves  estilizadas, y la coronación con tema de zarcillos y flores. Todos los elementos descritos  se conservan modificados en su disposición. Para completar la descripción, basta decir  que la coronación se articulaba con balaustres y eses simétricas adosadas a éstos en  riguroso verticalismo, salvo en la parte central en la que aparecía una cruz; que los  motivos repujados de los frisos iban dorados y que abundaban las rosetas”. 


Según palabras de Pablo Jesús Lorite Cruz (Estudio de la sillería del coro de la catedral  de Baeza a través de las fuentes archivísticas; Pablo Jesús Lorite Cruz), sobre la  semejanza del coro de Santa María con los coros de las Catedrales de Jaén y Baeza:  “…Dentro de todos los coros existentes o que existieron en las iglesias parroquiales y  excolegialas del Santo Reino (Úbeda, Alcalá la Real, Alcaudete, Iznatoraf, y Castellar),  queremos aludir a los únicos dos coros que podían ser comparados con el coro de la  Santa Iglesia Catedral de Jaén y de este modo concluir que el de la Catedral de Baeza,  era de mayor importancia, a pesar de no mostrar la misma riqueza iconográfica que los  anteriores. En comparación con el de la Colegiata de Úbeda (también desmantelado al  día de hoy), éste mostraba unos relieves de gran valía y una reja realizada por el obispo  Mendoza. Por la importancia del templo, sí se trataba de un coro más parecido al de un  templo metropolitano, puesto que presentaba sillería baja y alta. También existía una  vía sacra que conducía al presbiterio, que al igual que en la catedral de Baeza carecía  de girola. Otra similitud con un coro catedralicio es su situación, pues se encontraba  ocupando la nave central, separada del altar mayor por la cúpula del crucero. También  disponía de un facistol de considerable tamaño”.  


“Pese a todas estas similitudes y la posible mayor calidad de la obra, el coro de la  colegiata ubetense es de menor tamaño, albergando un número inferior de sillas  (ocupaba tan solo una nave). Aunque presentaba un órgano con una tribuna en el lado  del Evangelio, tampoco la altura del tapizado alcanzaba las dimensiones del baezano”. 

Por último, sobre esta hermosa reja obra del Maestro Bartolomé, en su paño central  llevaba como tema principal, dos escudos en círculos con dos angelotes tenantes, del  obispo don Francisco Mendoza, que gobernó la diócesis de 1538 a 1543 y sobre estos  escudos el escudo con laurear de la colegial, sostenida igualmente por angelotes. La  reja estaba formada con figuras repujadas en los frisos, barrotes torsos abiertos en  rombos, cuerpos separados por frisos y calles con coronación. En la parte superior en  chapa aparecía el tema de la Inmaculada en su clásica iconografía. Para más  información pincha aquí. En los pilares de los arcos del crucero se hallan dos escudos  de piedra policromada. Ambos blasones pertenecen al obispo Francisco Delgado  López, que gobernó la diócesis entre 1566 al 1576. 


Acerca de esta reja, en la actualidad, está la puerta de esta la reja se perdió tras el  saqueo de 1936; el resto fue troceado en la década de 1960 y se sus restos están en la  Capilla del Santo Sepulcro, Capilla del Cristo de los Toreros y Capilla Bautismal, así  como la cruz que hay en el claustro, hecha con la crestería de la reja. Quiero aclarar,  que estas rejas, que cierran dichas capillas, junto a la capilla del Cristo Yacente; son trozos de la antigua Reja del desaparecido coro, situada en la nave central, y fue  desmantelada en la década de los sesenta del siglo XX por mandato del párroco de  aquel entonces de la iglesia Diego García Hidalgo, para cerrar dichas capillas, y decorar  también el Altar Mayor de la hoy clausurada Iglesia de San Pedro. En cuanto a la  autoría, hay general acuerdo en que se debe al maestro Bartolomé. El primero en  atribuir su autoría fue Gómez Moreno en 1923 y posteriormente en 1983 Domínguez  Cubero. 


A finales de la década de 1970, y tras las obras de mejora del Claustro de Santa María,  los muros claustrales del citado recinto, se enriquece de cuatro apliques de forja y de  una cruz, también de forja. Cabe decir que Tiznajo Forja, a través de los fragmentos  procedentes de la desaparecida reja del Coro, realiza dicha cruz y estos candelabros.  



En el año 2009, en la quinta y última fase de restauración de Santa María, se eliminan  las nombradas lámparas, siendo sustituidos por la existente iluminaría de dudoso  gusto. Desde entonces, han permanecido guardados en unas dependencias de dicha  iglesia, hasta su actual recuperación (Primeras semanas de agosto de 2020), y que, gracias a la iniciativa de la Junta Directiva de la Cofradía del Santo Entierro, que los ha  restaurado y lo ha instalado en sus Capillas Canónicas que tiene en la Basílica de Santa  María de los Reales Alcázares.



Bibliografia:  

SANTA MARÍA DE LOS REALES ALCÁZARES DE ÚBEDA, UN FOCO PLATERESCO DE LA  REJERÍA ANDALUZA 

Por José Domínguez Cubero. I.E.G. Edición Digital. 

IGLESIAS DE ÚBEDA Y BAEZA 

Quesada Quesada, José Joaquín / Córdoba, Almuzara, 2019 

Fotografias. 

Archivo Gabriel Delgado Juan 

José Antonio Mesa Beltran

Jose Luis Latorre Bonachera. 

Archivo propio,

José Manuel Almansa Moreno

Diego Godoy

Los Bienes Muebles del Ayuntamiento de Úbeda ESTUDIO Y CATALOGACION,  David Rodríguez Martínez 

J. PASQUAU: “Biografía de Úbeda” 

https://vbedarecatada-santamaraubeda.blogspot.com/ 

http://jmalmansa.blogspot.com.es/2013/07/por-la-recuperacion-de-nuestro.html https://www.vbeda.com 

Historia de Úbeda en sus Documentos; Tomo IV: Parroquias; Ginés Torres Navarrete.  Santa María de los Reales Alcázares; Antonio Almagro García.  

Escudos Heráldicos de Úbeda; Juan Gabriel Barranco Delgado.  

APROVECHANDO QUE ESTAMOS EN SANTA MARÍA 

https://caballerosveinticuatro.blogspot.com/2013/10/aprovechando-que-estamos-en santa-maria.html


La tesis doctoral de José Antonio Mesa Beltrán se titula El patrimonio histórico-artístico de Andalucía Oriental durante la Guerra Civil Española y la posguerra.









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