Aspecto del interior de Santa Maria; Antes de 1983

jueves, 27 de octubre de 2011

La Puerta del Sol de Santa María de Úbeda




Esta es la antigua puerta del Sol, quiero decir, una de las antiguas puertas de  acceso a la desaparecida  Mezquita Mayor de Úbeda. Actualmente por esta puerta se accede desde el Patio Sur de Santa María, a la Sacristía y vestíbulo del citado templo.

martes, 11 de octubre de 2011

Santa María; Bienes Patrimoniales Perdidos En La Última Y Larga Restauración,...


En el siglo XIX, el Prior del templo Alejandro Monteagudo, instaló unas vallas y rejas de bronce para cerrar los intercolumnios hasta media altura en las galerías del claustro. Estas vallas fueron retiradas en 1995; y hoy las rejas, se guardan en uno de los patios del templo. Fotos de Diego Godoy Cejudo. 

En Úbeda todo converge hacía la iglesia de Santa María de los Reales Alcázares, contemplada la ciudad desde el Sureste, el conjunto colegial se convierte en el eje vertical del caserío, uniendo cielo y tierra. Como la iglesia que más culto tiene, es < su fortaleza  espiritual>; desde ella se aplaca la ira de Dios. Ubicada en una de las plazas más bellas del mundo, que es la renacentista plaza Vázquez de Molina. Su contemplación nos aproxima a lo que hemos sido, como parte sustancial de lo que somos: una bella ciudad antigua con nobles registros de fuerza plástica y espiritual.


Santa María siempre ha tenido cierto magnetismo para mí. Una planta extraña y poco rigurosa, esa mezcla de mezquita y posterior iglesia cristiana.

Las desaparecidas vallas y rejas que cerraban los intercolumnios del claustro.

Hay algo que me gusta mucho en ella y es su naturalidad, naturalidad en sus muros, capillas, portadas, cúpulas, bóvedas y unos pilares enormes que transmiten las cargas hacía el suelo conforman el precioso claustro desde el cual te recibe y el edificio empieza a mostrar sus secretos. Hay que estar muy vivo de ojo (más hoy en día) para ver los detalles típicos de estos edificios en las bóvedas de crucería y en el arranque de los arcos.

Al entrar al citado claustro del templo; y observamos su arquitectura, podemos ver que los nervios de las bóvedas góticas, los arcos formeros y perpiaños descansan sobre capiteles, adosados al muro y a los pilares, en forma de canastilla con variados motivos decorativos: tallos, figuras de animales como becerros, bestias, escenas simbólicas. Etc. En muchos de ellos esta adosado el escudo del canónigo Becerra; impulsor de la construcción de este recinto y en uno las armas de la Colegial.

Entre unos de ellos, sobresale de modo especial, un capitel con motivos eróticos o pornográficos. (Según se vea). Que se sitúa en uno de los pilares del claustro, en la nave oeste, antes de entrar al interior de la iglesia.

El referido claustro se dispone a la izquierda, aprovechando el sahn de la mezquita, y adopta forma de trapecio irregular, con tres galerías alrededor del patio, siendo la del Norte la que comunica con la fachada principal, las galerías son de arcos apuntados sobre pilares rectangulares, similares a los del interior, mientras las bóvedas de posterior construcción (1512), son de crucería simple en los lados Este y Oeste, y de terceletes en el Norte;…

En el siglo XIX, el Prior del templo Alejandro Monteagudo, instaló unas vallas y rejas de bronce para cerrar los intercolumnios hasta media altura en las galerías del claustro. Estas vallas fueron retiradas en 1995; y hoy las rejas, se guardan en uno de los patios del templo.

A pesar de la eliminación de las citadas vallas, el recinto claustral aún sigue manteniendo su carácter, el mismo que glosaba Pasquau (1958: 46):

“Verdaderos remansos de paz estos claustros de las iglesias catedrales y colegiales, cu-ya densidad histórica y artística, impermeable a cualquier sugestión frívola, envuelve el pensamiento en un sentimiento amoroso. Más que el mérito arquitectónico en sí mismo, son el ambiente sedante, el silencio, la presencia de los cipreses -a cuya sugestión viene a unirse la difusa, tremente, armonía del órgano cercano-, quienes prestan a ese recinto su natural, no estudiado encanto, haciendo de él un sitio real para el espíritu sede de la meditación. Pocos climas así, pueden invitar, con una serenidad, a la descentrada o atormentada psicología depaysé de los hombres heridos de nostalgia, tocados de infinito. Azorín -tan obseso del tiempo- hubiera escrito un maravilloso artículo acogido a la umbrosidad del claustro de Santa María, en los atardeceres estivales concordados de Ángelus y golondrinas”.

La iglesia todavía conserva cierto patrimonio artístico. En imaginería, cabe destacar el Cristo gótico de los Cuatro Clavos, proveniente de San Pedro, la Virgen de piedra del claustro, anterior a 1659, un Ecce Homo también de piedra y proveniente del Convento de San Juan de Dios conocido como 'Cristo de los Toreros' o la imagen de Jesús Caído de Mariano Benlliure, tallada en 1942. Retablos de valor sólo quedan los barrocos del siglo XVIII de la capilla de los Sabater, a los que se suma el baldaquino neobarroco de Jesús Nazareno, realizado por Palma Burgos en 1956. Hay dos pilas bautismales, una renacentista proveniente de San Lorenzo y otra realmente interesante del siglo XV. Se custodian algunas piezas de orfebrería de los siglos XVII a XIX, de cierto valor, y una fiel copia de la custodia francesa, realizada en 1963.

 A eso, hay que sumar la rica colección de piezas de rejería -principalmente del siglo XVI, atribuidas al Maestro Bartolomé, aunque también hay rejas del siglo XIX- que cierran las capillas del templo. Y, también, una interesante colección de imaginería procesional de la postguerra, integrada por obras de Jacinto Higueras y Palma Burgos. De entre los cuadros, se puede destacar el de 'La Virgen de Belén', extraordinaria obra situada en el retablo central de la capilla de los Sabater y atribuido a la escuela de Rafael, una Inmaculada de la escuela de Alonso Cano, una notable copia del siglo XVII de 'La Piedad' de Bocanegra y algunos lienzos notables provenientes del mutilado retablo renacentista de la capilla del Deán Ortega en San Nicolás. Más recientemente, y a partir de las obras de 1983, es posible también detectar la pérdida de algunos de los escasos bienes artísticos con que ya contaba el templo. ¿Qué ha sido de la colección de cuadros, valiosos no por su arte sino por el testimonio del devocionario popular de los siglos XVII a XIX, que había en Santa María?

martes, 4 de octubre de 2011

Bienes Patrimoniales Perdidos en la última y larga Restauración, de Santa María. (Parte 1).

El bien patrimonial más importante perdido en Santa María, ha sido la decoración barroca de la Capilla de los Molina construida en el siglo XVII y perfectamente documentada en su construcción.
Otro elemento de bien patrimonial perdido en Santa María, lo tenemos en la clave de la bóveda de tercelete de la conocida Capilla de la Yedra. Este elemento era un escudo heráldico perteneciente al fundador de la Capilla
foto  J J García Toral.

Vista Actual de la Capilla Bautismal (a la izquierda) y de la Virgen de Gracia (a la derecha), sin las rejas de madera.
foto de Manuel Fonfría Vizcaíno.


Hoy la Actual Capilla del Sagrario (Capilla de los Molina) se ha convertido en un espacio falto de toda personalidad y tremendamente frío en el que sólo predomina la piedra y cierta desolación, tras la pérdida de su ornamentación barroca.
Foto Diego Godoy Cejudo.

Aspecto actual de la Reja de Madera de la Capilla de los Magaña.
foto Diego Godoy Cejudo.



Al fin llegó el deseado día… Santa María De Los Reales Alcázares, Abre Sus Puertas. Y se ha cumplido, 8 de Mayo de 2011, a las seis y treinta de la tarde, la iglesia, en procesión popular desde la iglesia de San Pablo, presidida por el obispo de la diócesis del Santo Reino, Ramón del Hoyo, y el entonces alcalde de la ciudad Marcelino Sánchez y otras autoridades civiles y religiosas, volvía, casi después de 28 años, a recibir a su Patrona, y Santa María quedaba de nuevo abierta, volviendo a reencontrarse con el culto, la cultura, con su pueblo, con su propia historia y con Jesucristo.


Este templo que ha estado veintiocho años cerrada al público, debido a que sus obras no han sido seguidas, sino que se han realizado en varias fases que corresponde a fases de urgencia a las comprendidas entre los años 1983-1984, obras de mal restauración comprendidas entre los años 1986- 1987, actuaciones de emergencia en 1989, obras de consolidación comprendidas entre 1992-1995 y como actuación de emergencia de consolidación entre los años 1997-1998. Y obras de restauración las ejecutadas entre los años 2000-2001, 2002-2003, 2004-2006, 2007-2008 y 2009-2011. Por lo tanto mencionar, que el templo ha estado veinte años en obras, las cuales han tenido un coste de más de seiscientos millones de la antigua peseta.

Capilla de los Molina.

El bien patrimonial más importante perdido en Santa María, ha sido la decoración barroca de la Capilla de los Molina construida en el siglo XVII y perfectamente documentada en su construcción, que ahora nos presenta la pobre e irregular piedra de sus muros contrastando de forma más que insípido con la primitiva cúpula encamonada (sin rehabilitar) y con una bóveda de cañón de nueva obra, sustentado sobre un distinto friso, de piedra artificial.

De la citada capilla de los Molina, propiedad de la Familia Sabater, como ya he comentado, se perdió en la segunda fase de restauración (años 2002-2003), un entablamento completo superior encamonado y pilastras dónde descansaba la cúpula y bóveda de la capilla. Además se ha perdido para siempre, la recargada decoración barroca. Dicha ornamentación es dorada a finales del siglo XIX, y ofrecía varios temas: clásicos como grutescos y rosetones, geométricos, se limitaban a resaltar las formas arquitectónicas y pintadas que simulaban los paramentos de los muros y con medallones con la figura del Sagrado Corazón de María.

Capilla de la Yedra.

Otro elemento de bien patrimonial perdido en Santa María, lo tenemos en la clave de la bóveda de tercelete de la conocida Capilla de la Yedra. Este elemento era un escudo heráldico perteneciente a fundador de la Capilla, el Canónigo Rodrigo Sagredo.  Este escudo de armas, era de bronce estaba policromado y se evaporó en la mencionada segunda fase de restauración (años 2002-2003).

En esta referida tercera fase de restauración, igualmente se perdieron dos importantes rejas de madera del siglo XVII.

Las mencionadas rejas cerraban dos capillas; la primera cerraba, dónde hoy se encuentra la Virgen de Gracia, y la otra reja  de más valor arquitectónico que la otra, cerraba la capilla de los Magaña; dónde en la actualidad se guarda la pila bautismal mudéjar y un cuadro con la representación del Bautismo de Cristo, obra de Marcelo Góngora. Esta última reja, se encuentra en la actualidad troceada, en las dependencias del claustro del templo, a la espera de una posterior restauración.