Aspecto del interior de Santa Maria; Antes de 1983

viernes, 28 de mayo de 2010

Santa María de los Reales Alcázares.Plano de la Nueva Iluminación Eléctrica.





Santa María de los Reales Alcázares. Plano de la Nueva luminación Eléctrica.

Foto 1 Detalle General de las Naves del Interior del Templo, desde el Altar Mayor.(Foto Alberto Román). Prestar atención de los nuevo proyectores de luz artificial instalados en los muros de la nave central.
Foto 2 Planta General del Templo con simbología de la nueva luminaria.
Foto 3 Sección transversal de la Nave Central.
Fuente: Consejería de Cultura de la Junta de Andalucía.





























lunes, 17 de mayo de 2010

Santa María de Úbeda tuvo Custodia de Luis XIV

Diego García Hidalgo encargó una nueva custodia para Santa María, pagada por los feligreses y réplica casi exacta de la que doña María de Molina enviara desde Versalles en 1672. Pero carece esa nueva custodia de la finura, de la elegancia, del policromado, de aquella joya original. Y carece, claro está, de esa impresionante colección de piedras preciosas que convirtieron a la joya de doña María en la más codiciada y valiosa de las joyas existentes en la diócesis de Jaén.
1672. La Custodia de Versalles.

16.05.10 - 02:41 - MANUEL MADRID DELGADO.
Ideal Digital.


El 26 de julio de 1936 desaparecía una de las joyas más fastuosas que existían en la provincia de Jaén: la custodia francesa de la antigua Colegiata de Santa María de los Reales Alcázares de Úbeda. «Una custodia de oro y plata sobredorada esmaltada de colores que es un Sol en el que hay setecientos y zinquenta y zinco diamantes jaquelados y tablas y ciento doze rubies, cinco çafiros blancos puestos en lugar de diamantes y en el pié de la peana que se forma de tres ángeles de escultura de plata con sobrepuestos de oro esmaltado, de colores, y en los que ay doscientos y treinta diamantes jaquelados y zinquenta y tres rubíes y un jacinto de treinta quilates de azea», según se describía en un documento de 20 de mayo de 1699. «La Custodia es de primorosa labor gótico-bizantina, que admira á cuantos la contemplan. Respecto á las piedras preciosas que tenía, según su aprecio, dudamos que las conserve», escribió Ruiz Prieto en su 'Historia de Úbeda', doscientos años después y casi cuarenta antes de que la custodia desapareciera. Pero. ¿cómo llegó esa joya verdaderamente fastuosa, de la que sólo se conservan algunas fotografías, hasta Úbeda?...

Algún día debería escribirse la historia del Jaén alucinado y alucinante, un fresco de la vida en esta tierra durante el Renacimiento y el Barroco, un retrato vívido de milagros, supersticiones, pintores, frailes, monjas, beatos, nobles, criadas. o azafatas de voz prodigiosa que ganan para sí la más hermosa joya de la capilla del Rey de Francia. Tal vez sólo así podamos llegar a comprender que lo que de entrada aparece revestido con auras de leyenda tiene, en el fondo, una íntima conexión con la realidad del momento. Porque en el caso de la desaparecida custodia de Úbeda puede difícil resultar discernir la leyenda o el mito de la historia, salvo que se entiende que toda leyenda es un reverso poético de la historia. Reconstruyamos, pues, los datos fragmentarios que sobre esa joya francesa nos han llegado.


La historia y la leyenda -o la historia legendaria- dicen que nació en Úbeda, en el seno de una familia humilde, una niña llamada María de Molina a la que bautizarían en la parroquia del Sagrario de Santa María. Y cuenta el relato que gozaba la niña de una voz verdaderamente prodigiosa, de la que se enamoró la duquesa de Camarasa. Tanto, que pidió autorización a sus padres para poder llevarse a la niña a la Corte de Felipe IV, a lo que accedieron, claro, porque eso suponía huir de la miseria rampante en la que por entonces vivían los pueblos de Jaén. Al llegar a la Corte -allí conocería doña María de Molina a Velázquez y a Mari Bárbola y a Nicolasito Pertusato y a los grandes de España y a.-, la ubetense pasa a ser nada menos que azafata de la infanta María Teresa, a la que ya para siempre ligaría su vida. Tanto, que cuando la hija de Felipe IV parte hacia la Isla de los Faisanes, para ser entregada en matrimonio al rey de Francia, la ubetense la acompaña y con ella llega hasta la Corte de Versalles.

Y allí, en el que, firmada la paz entre una España derrotada y una Francia victoriosa, era el nuevo centro del poder del mundo, doña María de Molina encandila con su voz a Luis XIV, que un día, maravillado, le ofrece lo que desee como premio a su voz. Pidió la dama la custodia que había en la capilla de Versalles, para enviarla a su pueblo natal, al lugar en que había sido bautizada, para mayor veneración del Santísimo Sacramento, y el Rey Sol accedió. Hasta aquí llegan la historia y la leyenda.


Luego, comienzan a hablar los protocolos notariales, las cartas, los papeles. Por ellos, sabemos que la impresionante joya fue enviada a Madrid a comienzos de 1672, donde quedó bajo la custodia del Alcalde de Casa y Corte, don Juan del Corral y Paniagua, caballero de Santiago y del Consejo de Su Majestad. Avisa este al Cabildo de Santa María de la llegada de la Custodia, y el 3 de mayo de 1672 se lee la carta jubilosa en la sesión del Cabildo, que el 28 del mismo mes comisiona al canónigo Diego Hermosa Rivilla para que se traslade a Madrid y volviera con la Custodia que había enviado doña María.

Una joya de valor muy calculado


El 22 de junio, el canónigo está de regreso en Úbeda, dando cuenta del contrato y recibo que tuvo que firmar para recoger la joya, que viene acompañada de un cargo de veintiocho misas que deberían cantarse durante veintiocho jueves del año, como fiesta en honor del Santísimo Sacramento, según deseo expreso de doña María de Molina. Entrega también la escritura en la que consta la tasación de la joya que ha hecho durante la estancia de la misma en Madrid el platero Juan Bautista Villarro: la joya se había valorado nada menos que en 8.000 ducados de plata, más otros 2.000 correspondientes a las hechuras y plata de la custodia. ¡10.000 ducados de plata! ¡El equivalente, aproximado, a más de 55.000 jornales de un peón de albañil de la época! ¡El precio de más de 400.000 kilos de pan!


Santa María de los Reales Alcázares ha sido, desde antiguo, un templo constantemente amenazado de ruina. Y la custodia de Versalles fue, desde bien pronto, una tentación constante para el Cabildo, que tentó la suerte de venderla para acometer obras en la fábrica del templo. En mayo de 1699 confluyen dos circunstancias extraordinarias que parecen no tener otro fin posible que la venta de la Custodia: por un lado, en el incendio de la catedral de Baeza se habían perdido casi todos sus ornamentos, y el cabildo catedralicio tienta la compra de la fastuosa joya; por el otro, Santa María de Úbeda necesita una intervención urgente y el Cabildo Colegial pide autorización al Obispo para proceder a la venta. Casi estaba cerrado el trato, y el 9 de mayo se somete a votación la venta. Cuando seis canónigos habían votado a favor, la pasión del canónigo ubetense Diego Chirino de Narváez y los argumentos jurídicos de otros -que defienden la imposibilidad de enajenar el bien donado por doña María al Cabildo y no a la fábrica de la Colegial, y que alegan que no puede venderse, por lo tanto, para acometer obras en el templo-, frenan el proceso y la custodia, la rica y bellísima custodia francesa, se queda en la Colegiata ubetense. (Si lo pensamos fríamente, no alcanzamos a entender por qué cuando los franceses ocupan España y saquean los templos y conventos ubetenses, no se apropian de la custodia y la mandan de vuelta a Francia: ¿la escondieron, entonces, los diligentes canónigos de Santa María?).

La Custodia de doña María de Molina debió padecer, a lo largo del tiempo, el expolio de muchas de las casi mil piedras preciosas que la adornaban. Y no pudo sobrevivir a los primeros días de la Guerra Civil: desapareció entonces, cuando el día de Santa Ana de 1936, Santa María fue asaltada, ante la impotencia de la autoridad pública. Andados los años, el párroco de Santa María -Diego García Hidalgo- encargó una nueva custodia para Santa María, pagada por los feligreses y réplica casi exacta de la que doña María de Molina enviara desde Versalles en 1672. Pero carece esa nueva custodia de la finura, de la elegancia, del policromado, de aquella joya original. Y carece, claro está, de esa impresionante colección de piedras preciosas que convirtieron a la joya de doña María en la más codiciada y valiosa de las joyas existentes en la diócesis de Jaén.

sábado, 15 de mayo de 2010

Última Fase De Intervención En Santa María De Los Reales Alcázares



Visita de la delegada de Cultura a las obras que se ejecutan en Santa María. · Autor: Antiñolo.

Última fase de intervención en Santa María de los Reales Alcázares
Úbeda Información. 14/05 · 19:11 · Yolanda Jiménez

Quinta y última fase. El pasado lunes se llevó a cabo una visita de la delegada provincial de Cultura Mercedes Valenzuela a la Iglesia de Santa María. En su visita donde estuvo acompañada por el alcalde de Úbeda, Marcelino Sánchez y por el arquitecto Enrique Venegas, señaló que se trata de la última fase del proyecto y que cuenta con un presupuesto que ronda los 2 millones de euros. Informó que la actuación ha mejorado y acondicionado las instalaciones y las solerías de las naves interiores del templo, además se ha intervenido en los muros y bóvedas del claustro, se ha incluido una nueva iluminación para el edificio, y la ejecución de una nueva bóveda de piedra tras la puerta de la Virgen de la Consolada. También se ha intervenido en las dependencias parroquiales, en la antesala capitular y en la sala capitular.


El proyecto ha incluido la adaptación de la nueva sacristía y la reparación del contrafuerte de piedra de la fachada principal del templo, entre otras acciones. La última actuación se ha ejecutado en las capillas de la Virgen de Guadalupe y en la de Jesús Nazareno. La rehabilitación de la iglesia de Santa María de los Reales Alcázares ha supuesto una inversión total de 6 millones de euros.


La delegada señaló “espero que pronto la ciudad de Úbeda pueda disfrutar de este magnífico templo y de la importante labor que se ha hecho de conservación”. En relación a la fecha de finalización de las obras (que podría ser el próximo mes de septiembre) y posterior apertura, Mercedes Valenzuela señaló “no me atrevería a dar una fecha concreta pero es cierto que ya se está llegando al final y que Santa María se va a poder reabrir al culto”.


El primer edil señaló que “se trata de una de las obras más emblemáticas que está haciendo la Consejería en la provincia de Jaén a lo largo de los últimos años, una obra de 6 millones de euros que cuenta con un gran esfuerzo desde el punto de vista financiero y técnico”, y añadió “la Iglesia estaba en una situación casi de extremaunción y salir de esa situación y poder ver que está a punto de ser una criatura viva que forme parte del patrimonio de la ciudad es toda una satisfacción”, para el alcalde “esta obra ha servido para descubrir unos problemas gravísimos en el templo antiguo que se venían repitiendo desde el Siglo XVIII, considero que se ha hecho un buen trabajo y quiero felicitar al equipo técnico porque hay una parte que se ve y otra que no se ve como es la estructura de la cubierta, los paramentos, la impermeabilización, etc”. Por último Marcelino Sánchez ha destacado que “sólo resta esperar a que técnicamente se informe de las fechas razonables para proceder a la entrega y esperemos que cuanto antes Santa María se ponga al servicio de la ciudadanía”.

Fases

Una intervención que comenzó en 1983

La primera fase de intervención en Santa María de los Reales Alcázares se produjo entre los años 1983 y 1984, fecha en la que se procedió a la reparación de las cubiertas de las capillas y de las naves laterales del templo. En la segunda fase (1987), se demolieron las bóvedas de cañón con lunetas en las tres naves centrales y se sustituyeron sus cubiertas mediante entramado de vigas de hormigón armado, apoyados en muros de mampostería y pilares de fábrica de ladrillos. En 1990 se realizó una intervención como obra de emergencia, en la que se sustituyeron las cubiertas del Altar Mayor, Capilla de Jesús Nazareno, zona anexa al claustro y Casa del Santero.
En la tercera fase, llevada a cabo durante los años 1992-1995, se sustituyeron las cubiertas del Claustro, Casa Parroquial, Sala Capitular, Capilla de los Sabater y Capillas del ala oeste. Estas cubiertas se realizaron con losas de hormigón armado y teja. También se sustituyeron la mayor parte de los forjados de plantas intermedias, resueltas con vigas de madera y tablazón, por losas macizas de hormigón a excepción del forjado de la Sala Capitular y de la sala anexa de acceso, que se refuerzan mediante forjado mixto de madera y hormigón. En los años 2001-2002 se recuperan y sanean las bóvedas góticas de las capillas de las naves laterales, la del lado este del templo y las bóvedas del claustro. En esta fase se pican los parámetros verticales interiores en templo y capillas que se encontraban revestidos, dejando la mampostería ordinaria vista.

Entre los años 2004-2006 se colocaron techos de madera en las cinco naves del templo, siendo un artesonado el de la nave central.Durante el año 2007 se realizaron las obras de limpieza y consolidación de la portada Principal y Portada de la Consolada de la Iglesia.

Diego García Hidalgo, Último Párroco de Santa María de los Reales Alcázares.

Placa conmemorativa de la restauración de la Capilla Mayor de Santa María. Obra promovida por Don Diego García Hidalgo. Foto Delgado.


Diego García, impartieno la Comunión en Santa María en 1970. Foto Foro Cruz de Guia.


Este sacerdote, nace en Torreperogil el 20 de Julio de 1918, fue ordenado como tal en 1944, en Granada. Capellán Militar de Sevilla, párroco de Martos, Casillas de Martos, Torrequebradilla y Torredonjimeno.

En Úbeda, párroco de la iglesia de Santa María desde 1960, hasta el cierre de esta. Capellán de las Siervas de María, director espiritual de la Cofradía de Jesús Nazareno y de la Real Archicofradía de Nuestra Cofradía de Nuestra Señora de Guadalupe. Realizó importantes obras de mejora en la iglesia de Santa María (de la que cabe destacar, entre otras, la restauración en 1976, de la Capilla Mayor), y fue promotor de la realización de una copia exacta de la histórica y valiosísima Custodia que en 1660 donara a esta iglesia la dama de Úbeda doña María de Molina, que a su vez la había recibido de Luis XIV, rey de Francia y que fuera destruida en 1936.

Diego García, fallece en Úbeda el día 13 de noviembre de 1986.
Fuente. Úbeda en el Tiempo. Ramón Quesada Consuegra.

miércoles, 12 de mayo de 2010

La Junta confía en que Santa María de los Reales Alcázares de Úbeda se pueda reabrir "en breve"


ÚBEDA (JAÉN), 10 May. (EUROPA PRESS) -

La delegada provincial de Cultura de la Junta en Jaén, Mercedes Valenzuela, tras visitar las obras de Santa María de los Reales Alcázares de Úbeda, destacó los resultados "magníficos" que se están consiguiendo con esta actuación y se mostró segura de que "en breve" podrá ser reabierta.

En declaraciones a Europa Press, Valenzuela subrayó su satisfacción por el desarrollo de estas obras, que ya están en la última fase y "a punto de finalizar". "Es una actuación importante de restauración y conservación porque, tal y como ha dicho el arquitecto Enrique Venegas, la iglesia estaba a punto de desaparecer", manifestó.

De este modo y tras permanecer este templo declarado monumento nacional cerrado desde hace más de 20 años, la delegada de Cultura de la Junta en Jaén destacó que con esta labor se recupera para los ciudadanos y para el culto y apuntó que "puede" que a lo largo de este año vuelva a abrir sus puertas, si bien no puso fecha.

Valenzuela recalcó igualmente que Santa María de los Reales Alcázares ha contado con una inversión de más de seis millones de euros y que lo que queda son los "últimos retoques", aunque ya adelantó que se van a obtener tras estas obras unos "resultados magníficos" porque este "emblemático" edificio "es una maravilla".

La Comisión Provincial de Patrimonio de la Delegación Provincial de Cultura de la Junta de aprobó en marzo de 2008 la quinta y última fase del proyecto de rehabilitación de la iglesia de Santa María de los Reales Alcázares de Úbeda. El presupuesto previsto para esta intervención rondaba, según se informó entonces, los dos millones de euros.

Esta actuación pretendía mejorar y acondicionar las instalaciones y las solerías de las naves interiores del templo, así como llevar a cabo una intervención en los muros y bóvedas del claustro. El proyecto incluía, además, una nueva iluminación para el edificio y la ejecución de una nueva bóveda de piedra tras la puerta de la Virgen de la Consolada. También se intervendrá en las dependencias parroquiales, en la antesala capitular y en la sala capitular.

martes, 11 de mayo de 2010

Buen ritmo en la quinta y última fase de las obras de Santa María de Úbeda.

El arquitecto, la concejal de Urbanismo, la delegada y el alcalde bajo la cúpula en obras de la capilla de Jesús. :: ROMÁN

La delegada de Cultura visitó la intervención y dijo que ya queda menos para la reapertura del templo.

11.05.10 - 01:49 - ALBERTO ROMÁN ÚBEDA.

Los plazos de la quinta y última fase de la restauración de la iglesia de Santa María de los Reales Alcázares de Úbeda se están cumpliendo. Así lo manifestó ayer la delegada de Cultura, Mercedes Valenzuela, quien visitó la intervención y dijo que su ritmo es bueno, por lo que «pronto podrá reabrirse al culto», superados ya los 27 años de cierre. El presupuesto de esta recta final asciende a 1.497.000 euros, aunque casi llegará a los 2,2 millones al sumarle el IVA, los gastos generales y el beneficio industrial. El montante total de todas las fases superará los 6 millones de euros.

La delegada, que estuvo acompañada por el alcalde, Marcelino Sánchez, y el arquitecto director de la intervención, Enrique Venegas, no quiso hablar de fechas de culminación pues «siempre pueden surgir imprevistos y retrasos que, si son en beneficio de la intervención, bienvenidos sean y se subsanarán como se ha hecho hasta ahora». La quinta fase comenzó el 12 de enero de 2009 y su plazo de ejecución es de 32 meses por lo que, si todo sigue según lo previsto, estaría culminada en el tercer trimestre de 2011. Aunque, según fuentes vinculadas a la actuación, es posible que las labores culminen antes.

Valenzuela se mostró satisfecha con estas obras, que visitaba por primera vez. «El tiempo de espera ya va llegando a su fin y pronto la ciudad podrá disfrutar de este templo y del resultado de estos trabajos», aseveró, añadiendo que «de no haberse realizado es posible que el templo hubiera desaparecido».

El alcalde comentó que ha hecho falta un «gran esfuerzo desde el punto de vista financiero, pero también desde el punto de vista técnico». Según dijo, a pesar de las opiniones contrarias, el templo «ha resucitado» teniendo en cuenta la situación en la que se encontraba, la cual calificó de «extrema unción» por el colapso estructural de sus muros y paramentos. Sin embargo ahora, «y aunque ha pasado demasiado tiempo», añadió que «está a punto de ser una criatura viva».

Marcelino Sánchez explicó que la obra ha servido para descubrir unas patologías muy graves en el templo antiguo que, según los documentos, se venían repitiendo continuamente desde el siglo XVIII. Además, enfatizó que ahora se volverá a contemplar la imagen que pudo tener la iglesia. Con ello aludió a las críticas sobre la desaparición de la bóveda de cañón barroca en yeso, aclarando que ahora «tenemos la iglesia previa a esas bóvedas que eran la causa principal del colapso de los muros».

Además, aunque dijo que es muy importante la parte de la actuación que queda a la vista, destacó la relevancia de lo que no se ve: «la manera en la que se ha resuelto el problema de la cimentación, la estructura, la cubierta, los paramentos, los aislamientos o la impermeabilización». Y remarcó la solución que se ha dado a la capilla de Jesús.

martes, 4 de mayo de 2010

La Iglesia de Santa María en La Semana Santa de Úbeda.

Paso de Nuestro Padre Jesús, ante la Capilla de Nuestra Señora de Guadalupe. Década de 1970.




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Fuente. Revista Ibiut. Año 14. núm. 76. pág. 10.